Los abajo firmantes, tenemos el deber histórico de realizar la defensa intransigente y férrea del último bastión de la clase trabajadora, la Seguridad Social. En tal sentido, proponemos un debate franco y abierto a las autoridades gubernamentales, que por los medios de comunicación monopolizando el discurso, con mucho desatino, se han referido a la Caja Nacional de Salud con expresiones tales como: “bodrio, caja de ataúd”… y otros, lo cual muestra el profundo desprecio que se tiene a una conquista tan importante del proletariado boliviano.

La Seguridad Social cuya normativa es el Código de Seguridad Social promulgado el 14 de diciembre de 1956, bajo los principios de universalidad, solidaridad, unidad de gestión, oportunidad y eficiencia; ha sufrido el proceso de racionalización, a partir del gobierno del dictador Hugo Banzer y consolidadas con el gobierno de Victor Paz Estenssoro en la década de los 80 con el advenimiento del modelo neoliberal. La principal consecuencia ha sido la fragmentación de la seguridad social: a largo plazo -convertida en una caja de ahorro individual y ratificada por la nueva ley de pensiones- y la seguridad social a corto plazo (1987), con el cambio de Caja Nacional de Seguridad Social (C.N.S.S.) en Caja Nacional de Salud (C.N.S.). Este proceso no hace más que demostrar el agotamiento del sistema capitalista y su imposibilidad de realizar reformas en bien de las mayorías oprimidas, puesto que resultaba una carga muy pesada para la burguesía el sostener un régimen de seguridad social como el boliviano. El reflejo de la decadencia del capitalismo se concretiza en lo que actualmente sucede con la institución. Desde los años 80, la CNS ha sido utilizada por los diferentes gobiernos de turno como un botín político que sirve para el cuoteo de pegas de sus militantes. El claro ejemplo lo tenemos con la designación de la Gerencia General desde palacio de gobierno y el gerente a su vez con su equipo de ejecutivos, todos respondiendo a un determinado color político. Durante la gestión del Sr. Evo Morales, la CNS ha visto desfilar a seis gerentes, que muy poco han hecho en beneficio de la institución. Asimismo, aclaramos que las autoridades ejecutivas ocupan cargos gerenciales y en la CNS como en cualquier institución son los directos responsables de la buena o mala administración. Los trabajadores a diferencia de los gerentes solo cumplimos con instrucciones y por ello no tenemos la misma responsabilidad, y por supuesto el mismo nivel salarial. Por tanto, la corrupción, el nepotismo y otros males que aquejan a la Caja Nacional de Salud, está directamente relacionada con la designación a dedo político de quienes cumplen funciones ejecutivas y que lejos de velar por la institución se dedican a asaltar los dineros de la CNS mientras les dure el cargo.

Los gobernantes nos hablan de la mala atención. Nosotros como trabajadores y profesionales de la CNS debemos responder que somos parte de un país capitalista atrasado cuyas consecuencias son el desempleo, la inestabilidad laboral, los salarios de miseria y hambre. Se conoce que el 40% del total de los recursos humanos de la CNS son personal de contrato, cuyos salarios son bajísimos. El trabajador manual percibe alrededor de Bs. 600, las auxiliares en enfermería Bs. 1000, los médicos Bs. 2000. Señores mandatarios, ¿ustedes podrán vivir con salarios tan ínfimos? con seguridad que no. En estas condiciones laborales tan deplorables resulta una sátira exigir calidad y calidez en la atención. No se olviden que vivimos en un capitalismo barbárico y no en el socialismo que solo existe en la imaginación de los mandatarios. El otro aspecto, es el hacinamiento de los hospitales, fundamentalmente los de tercer nivel. Por ejemplo: El Hospital Obrero No. 1 data del año 1956 para una población asegurada de 268.000 en ese año, y hoy, el mismo Hospital Obrero No. 1 debe albergar a 2’536.031 asegurados y beneficiarios, sin contar con las imposiciones del Estado mediante los seguros públicos (SUMI y SPAM) que incrementa en un 50% de atenciones.

La población asegurada ha crecido exponencialmente en relación a la infraestructura. Tenemos en la ciudad de La Paz, dos hospitales de tercer nivel (H. Materno Infantil y H. Obrero No. 1) con un total de 703 camas y la población asegurada es en número de 951.109. De acuerdo a datos estadísticos el año 2009, 62.441 pacientes se hospitalizaron, ello significa que hay una cama para 88 pacientes. Con estos datos demostramos el colapso de la infraestructura hospitalaria de la CNS. A diferencia del régimen financiero establecido en el Código de Seguridad Social, donde el Estado aportaba a la seguridad social; hoy tenemos que el Estado no aporta nada, ni en el régimen a largo plazo ni a corto plazo, para colmo el Estado se ha convertido en el deudor histórico de la Caja a la cual adeuda más de 600 millones de Bs., valga la aclaración, en calidad de patrón. De cancelarse la deuda millonaria esta debe ser invertida en infraestructura, equipamiento, insumos, medicamentos, etc. Sin embargo los gobernantes nos plantean la libre afiliación y hasta el cierre de la CNS (declaración del Sr. Evo Morales), posiblemente para liberar al Estado Burgués de esta pesada deuda.

Nos acusan de oponernos a la universalización de la salud. Rechazamos esta difamación. Como parte de los explotados, contundentemente señalamos que reivindicamos y luchamos porque la salud sea UNIVERSAL, ÚNICA y GRATUITA, pero que este derecho debe ser financiado ÍNTEGRAMENTE por el Estado y los empresarios privados. Es más, exigimos al Sr. García Linera y a su gobierno que elimine la salud privada discriminadora de los pobres. En cuanto al anteproyecto del Sistema Único de Salud, debemos indicar que el espíritu de la ley del SUS no es la universalización de la salud, puesto que tarea tan titánica demanda bases financieras sólidas que no pongan en riesgo el derecho a la salud del pueblo boliviano. Sin embargo, el anteproyecto de ley del SUS en el Artículo 7. (Fondo Único de Salud del Estado Plurinacional) cita recursos insuficientes del TGN e incluye los aportes de la seguridad social a corto plazo. La Ley Financial No. 062 en su Art. 23 y el DS No. 772 en su Arts. 8 y 9 que disponen la apertura de las cuentas fiscales, preparan las condiciones jurídicas para la confiscación de los aportes de la clase trabajadora.

No podemos dejar de considerar la sociedad en la que vivimos, una capitalista en decadencia que emana toda su podredumbre y que producto de sus crisis cada vez más profundas para mantenerse debe descargar todo el peso de la crisis en las espaldas de los explotados. En todos los países del mundo capitalista se impone la FLEXIBILIZACIÓN LABORAL y como consecuencia levantamientos instintivos de las masas. En nuestro país, el gobierno del MAS con el argumento de readecuación al Estado Plurinacional (que sigue siendo el mismo estado opresor), está modificando la legislación social. Todas sus leyes o anteproyectos de leyes tienen como común denominador deslindar a la clase dominante y al Estado de las cargas sociales. Bajo estas consideraciones, el anteproyecto del Sistema Único de Salud, apunta a la destrucción de la Seguridad Social, y en cumplimiento a los mandatos del FMI, la posterior privatización de la salud. Después de las declaraciones del Sr. Evo Morales, no existe ninguna duda de ello, con claridad propone el cierre de la CNS, es decir la destrucción de la seguridad social.

En lo referente a las amenazas de despidos y procesos penales. Les recordamos que en la misma Constitución Política del Estado en el Art. 53 se garantiza el derecho a la huelga y en Art. 51 acápite VI se respeta el fuero sindical. Sin embargo, estamos conscientes que los gobernantes son los primeros en violar la constitución, puesto que antes del cumplimiento a la legalidad priman los intereses políticos. Tal situación descubre la tendencia fascista del gobierno del MAS que día que pasa tiende a acentuarse. Lo ratifican las órdenes que el Sr. Álvaro García Linera ha lanzado en algunas organizaciones sociales, de extirpar del seno de los movimientos sociales con las corrientes trostkistas. Exigimos: RESPETO AL DERECHO A LA HUELGA, A LA LIBERTAD DE PENSAMIENTO y AL FUERO SINDICAL.

NUESTRA POSICIÓN

Ratificamos nuestra lucha por que la salud sea un derecho en la realidad y no solo en papeles, Reivindicamos SALUD UNIVERSAL, ÚNICA Y GRATUITA. El sostenimiento económico de universalizar la salud, debe estar a cargo los empresarios privados y de su Estado, directos beneficiados de la riqueza que genera la clase obrera con su fuerza de trabajo. No permitiremos que a costa de los aportes de los trabajadores –que se entiende como un salario diferido– es decir de la seguridad social a corto plazo se financie el acceso universal a la salud, lo que llevaría al descalabro de la seguridad social y a la posterior privatización de la salud.

Planteamos que la administración debe estar a cargo de los trabajadores, bajo CONTROL COLECTIVO, con autonomía de gestión. Rechazamos el control social, que a diferencia del control colectivo es básicamente control individual, fuente de corrupción de dirigentes burócratas. El control colectivo debe efectivizarse con la elección de delegados de los diferentes sectores asegurados a la CNS y de los trabajadores de la Institución con mandato revocable, elegidos en asambleas. Para un verdadero control se debe dar apertura de los libros de contabilidad, eliminar el secreto bancario y realizar el presupuesto en asambleas y con los informes respectivos a los delegados de los sectores asegurados.

Finalmente debemos señalar, que el “gobierno del cambio” ha demostrado su visceral odio a la clase trabajadora con una actitud inefable de amenazas, insultos y mentiras. Afirmamos que un gobierno con estas características no puede ser capaz de ejecutar tareas como la universalización de la salud, considerando además las limitaciones de los gobiernos que sostienen a costa de todo el régimen capitalista. El actual gobierno que se denomina socialista, -señores gobernantes, el socialismo es propiedad social sobre los medios de producción y en Bolivia la sacrosanta gran propiedad privada está garantizada- ha demostrado que es igual de burgués que anteriores gobiernos. Solo para dar dos ejemplos: el frustrado gasolinazo que ha traído como consecuencia el alza del costo de vida, tenía como objetivo principal incrementar las ganancias de las transnacionales; el azucarazo de igual forma ha sido lanzado para beneficiar a los grandes empresarios de los ingenios azucareros. Estas son pruebas fehacientes de que estamos frente a otro gobierno servil al imperialismo al que solo de dientes para afuera critican.

El derecho a la salud y a la seguridad social, en toda su magnitud sólo puede realizarse bajo un gobierno obrero campesino, que expropie la gran propiedad privada de las transnacionales, de los latifundios y de los empresarios para convertirla en propiedad social cuya distribución también sea social en beneficio de todos los bolivianos. Con seguridad el financiamiento destinado a la universalidad de la salud, ya no será un problema sino una necesidad.

Es dado en La Paz, a los diez días del mes de abril del año dos mil once