La aprobación del texto de la nueva Constitución Política del Estado (CPE) del estado plurinacional ha sido posiblemente el hecho mas importante de nuestra historia. Por primera ves todos los bolivianos estamos reconocidos, pero mas importante aun el contenido de este texto refleja de gran manera el sentir de la mayoría de los bolivianos.

Y es que la CPE es la madre de todas las leyes, el punto de partida donde se marca los valores éticos y morales del estado y que cualquier otra ley debe subordinarse, es decir: Nadie en Bolivia puede aprobar leyes, que contradigan, o que ignoren lo que dice la CPE. Ni la presidencia o vicepresidencia del estado, ni el congreso plurinacional, ni las gobernaciones, ni los municipios, ni las autoridades originarias.

Por eso resulta insultante que el gobernador del departamento autónomo de La Paz César Cocarico decrete un “auto de buen gobierno” de 48 horas por la celebración de la semana santa. Esto implica que esta prohibido el consumo y expendio de bebidas alcohólicas en todo el departamento de La Paz, arguyendo que: “creo que las razones son sobradas en nuestro Departamento dentro de nuestra sociedad está muy arraigada la Semana santa que es una fiesta religiosa que compartimos todos quienes somos católicos”

Señor Cocarico, su decreto entra en colisión frontal con el articulo 4 de la CPE, que establece: “El Estado respeta y garantiza la libertad de religión y de creencias espirituales, de acuerdo con sus cosmovisiones. El Estado es independiente de la religión”. El estado debe ser completamente independiente de las religiones, incluso de aquellas que están “arraigadas” en la sociedad. No se puede hacer excepciones.

El obispo de la ciudad de El Alto, monseñor Jesús Juárez, aprovecha este horror del gobernador para exhortar al presidente Evo Morales, a expresar su fe católica participando en las actividades de la Semana Santa. “El señor Presidente es bautizado, tiene su partida de bautizo, se dice que es católico, entonces respetando la libertad religiosa de cada uno, si uno es autoridad a nivel nacional y es el primer ciudadano, creo que sería conveniente, si se dice católico, exprese su fe católica con esa gente que lo ha votado”, dijo. Evo Morales pisa el palito, y anuncia que participara de un acto religioso en su condición de católico de base. Al menos reconoce que no puede participar como presidente del estado. Eso si, ya que la creencia religiosa es una cuestión personal, no debería publicarse, y mucho menos no es trabajo del ministro de Comunicación comunicar eso a la prensa. Lo que haga Evo Morales como persona privada, no como presidente, no es de interés público.