George Orwell, intelectual británico, escribe en 1945 “la Rebelión en la granja”, parodiando el proceso de la revolución de octubre en Rusia (1917). [1] Esta parodia sirve también para la coyuntura que vivimos y que es denominada “proceso de cambio”, que en verdad no es tal, sino para los militantes masistas y sus líderes.

Veamos. En la granja del viejo Jones se prepara algo que él nunca pensó podría llegar a suceder. Un viejo Cerdo [2], llamado el “Viejo Mayor”, que era el más sabio de todos los animales de la granja, reunió a todos en el granero principal para contarles su sueño, una idea que había madurado y que esto cambiaría sus vidas… Virando de escenario: nuestro país sería la granja y la derecha neoliberal la que personifica al señor Jones.

En la novela de Orwell, el Cerdo Viejo muy respetado por todos los animales de la granja les aconseja que no tenían porque vivir aguantando a la raza humana que les oprime y se aprovecha de ellos; les explica que tarde o temprano los animales domésticos se volverían salvajes y dejarían de depender de todos. Ellos mismos se gobernarían. Él no estaría presente porque su muerte está cerca.

En la historia boliviana el Cerdo Mayor estaría representado por los mineros que fueron relocalizados en 1985 y que a través de la “Marcha por la Vida”, encabezada por la gloriosa Federación Sindical de Trabajadores Mineros de Bolivia (FSTMB), nos dejaron el mensaje a los bolivianos para que sigamos en la lucha, para buscar nuevos horizontes, para ser libres, romper nuestra opresión, expulsando a los que nos oprimen y explotan en el campo y las ciudades; es decir a la burguesía y latifundistas.

En Orwell, el Viejo Mayor muere a los tres días. En nuestra historia la muerte del Viejo Cerdo estaría simbolizada por el cerco de Calamarca a los mineros bolivianos y el cierre de las minas en 1985.

La muerte del Cerdo no fue en vano, porque un día todos los animales deciden expulsar al viejo y borracho Jones [dueño de la granja] que les había dominado hasta entonces, encargándose ellos mismos de la granja. En octubre de 2003, el pueblo de El Alto, los pobres de las laderas paceñas, los mineros movilizados en la misma zona, con el apoyo a la distancia de los pobres del resto de Bolivia lograron expulsar a Gonzalo Sánchez de Lozada [Jones] que era el resumen de la burguesía y la oligarquía rata que nos gobernó desde 1825.

En la granja los cerdos más destacados son Snowball y Napoleón, que organizan y se encargan de todo. La primera medida que toman fue cambiar el nombre de “Granja Manor” por “Granja animal”. Los dos cerdos aprendieron a leer y escribir. Snowball enseño lo aprendido al resto de los animales. A Napoleón no le interesaba esa tarea. En el granero principal escribieron los mandamientos que deberían cumplir todos los animales. Un mandamiento importante era considerar enemigo a todo ser que “camina en dos patas”, es decir a los hombres que les explotaban en la granja.

En la historia nuestra, los que personifican y encarnan la prédica del Viejo Mayor y que asumen el papel de Snowball son los pobres de las ciudades que resistieron a los gobiernos liberales encabezados por los maestros, salud, gremiales, fabriles, estudiantes universitarios, los campesinos; fundamentalmente del altiplano y el combativo pueblo de El Alto de La Paz. Sin olvidar a los pueblos indígenas del oriente que marcharon desde Trinidad a La Paz en 1990, por el “Territorio y la Dignidad”

En cambio, la conducta del otro cerdo Napoleón, representan Evo Morales y los demás dirigentes campesinos del trópico de Cochabamba, que sólo salían a las calles y rutas por su cato de coca [Álvaro García denominaba a esta acción como “su derecho liberal a producir coca”] y no por reivindicaciones del pueblo boliviano en su conjunto, algunos partidos de izquierda, como el PCB y PS1 entre otros, que no dudaron en aliarse con el gonismo en particular y con los otros partidos de derecha en general.

Snowball, que era muy inteligente, había diseñado un proyecto de molino, para construir en la loma que se encontraba en la parte más alta de la granja. De esa manera tener electricidad y que el trabajo fuera mucho más liviano. Napoleón estaba totalmente en contra de este proyecto. En suma Snowball es el cerdo consecuente con los animales y con la prédica del Cerdo Viejo; en cambio Napoleón era todo lo contrario: únicamente se hizo cargo de los perros (as) que luego tuvieron cachorros y le servirían como grupos de choque o represión.

Napoleón intenta liquidar a Snowball, utilizando para ello a sus perros, huye éste y no se vuelve a saber de él en mucho tiempo. Hoy Napoleón [Evo Morales Ayma – Álvaro García Linera] reprime con sus perros de la policía y amenaza al pueblo pobre y movilizado con sus grupos de choque rastreros que son la dirigencia del CONALCAM, los ponchos rojos, la dirigencia del Chaparé y otros grupos denominados erróneamente “Movimientos Sociales[3].

Desde la exclusión de Snowball la granja no volvió a ser la misma. Napoleón y los otros cerdos se consolidan en el poder y empiezan a tener muchos privilegios, con la comida por ejemplo. Lo que extrañó mucho y sentó muy mal a los animales de la granja fue cuando los cerdos empezaron a vivir en la casa del viejo Jones. Eso iba claramente contra el tercer mandamiento de los animales: “ningún animal vivirá dentro de una casa humana”. Pero extrañamente la tabla de los mandamientos había sido modificada y los cerdos consiguieron convencer a los animales de que era producto de su imaginación. La toma de la casa sólo fue el principio de una larga lista de incumplimientos de los cerdos, pero ningún animal se atrevía a decir nada por miedo a los perros, o bien porque los cerdos les llegaban a convencer lo contrario[4].

En la historia de Bolivia, los pobres del campo y la ciudad le damos el voto a Napoleón; esto es al MAS, llevando al poder a Evo Morales. Desde el principio el presidente Morales Ayma fue bastante generoso con la derecha, permitiendo incluso que éstos golpeen, violen y maten a la gente que votó por Evo Morales Ayma: campesinos en el departamento de Pando asesinados, campesinos y pobres en las ciudad de Sucre, Cochabamba y Tarija golpeados y ultrajados, y toda una serie de concesiones:

Con la oligarquía terrateniente, legalizando el latifundio e intentando convencer al pueblo boliviano que esa es una “revolución agraria”. Con las transnacionales petroleras legalizando los contratos ilegales de Sánchez de Lozada, sin esperar las auditorias que había exigido el doctor Andrés Soliz Rada, antes que le sacara del ministerio de hidrocarburos el otro Napoleón Álvaro García Linera. Sin embargo de todo ello, el pueblo boliviano volvió a votar por el binomio “napoleónico” Morales Ayma – García Linera.

Pasó el tiempo en la granja y Napoleón dio la orden a los otros animales, menos a los cerdos, que se empezara a construir el molino que diseño Snowball. Argumentando que él había diseñado y que Snowball le había robado. Mientras los animales trabajaban los cerdos no hacían nada mas que comer y beber, llegando a elaborar su propia cerveza con la cebada del campo que trabajaban entre todos, menos ellos. Cada vez eran más evidentes los privilegios de los cerdos.

En Bolivia, a partir de la segunda gestión de Evo Morales el pueblo trabaja igual o más que en los gobiernos neoliberales; sin embargo, sus condiciones materiales de existencia son peores, pues no pueden alimentar, vestir y enviar a las escuelas a sus hijos, porque los sueldos no les alcanzan ni para medio mes. En cambio el MAS compra un avión de lujo –en un país en harapos- para que viaje el Napoleón de nuestra historia Evo Morales y toda su comitiva privilegiada. A nivel de los municipios van dejando vacías las arcas de las ciudades que están en sus manos y no realizan ninguna mejora. El caso de la ciudad de Quillacollo es lo más representativo en el departamento de Cochabamba; o la utilización de movilidades de la gobernación para sus borracheras, chocando las mismas, negando su responsabilidad ante hechos tan claros. Exceso de privilegio y abuso de poder.

La vida en la granja era cada día más mala, menos para los cerdos. Incluso un día apareció cambiado el mandamiento que decía “todos los animales son iguales” por “todos los animales son iguales, pero unos mas que otros”. Exactamente es igual en Bolivia, para el pueblo trabajador la vida es cada día más dura. El gobierno que afirma gobernar obedeciendo al pueblo emite un Decreto Supremo que significaba mayor empobrecimiento para los bolivianos. El regalo llegó justo en Navidad; afirmando que todos tenemos que hacer ese sacrificio y señalando que no nos afectaría en nada. Mentira, quizá a ellos no les afectó, porque están ebrios y llenos de poder, no así los pobres, porque a consecuencia de ese Decreto subió el precio de todos los productos en más del 50% y el gobierno napoleónico sólo pretende incrementar un 10% a los trabajadores.

En la “Granja Animal” los cerdos iban cambiando todo a su antojo y según les convenga. Hasta el extremo de llegar a romper el principal mandamiento de la granja “ningún animal mantendrá ningún tipo de relación con un humano”. Comenzaron a comercializar lo que la granja producía e incluso llegaron a vender a uno de los animales de la misma. De igual manera que los cerdos de la granja, el MAS encabezada por Evo Morales, hace alianza con la derecha cruceña, con los golpeadores de la gente pobre del campo y la ciudad en el departamento de Santa Cruz; o, nombrando a hombres – claramente identificados con la derecha – en los ministerios y viceministerios.

Una noche los animales se encontraban durmiendo en el granero, cuando unas risas los despertaron. Las risas provenían de la casa, así que se acercaron a ver lo que pasaba, los más altos miraban lo que ocurría adentro. La sorpresa fue grande al ver a los cerdos sentados en sillas de la mesa, comiendo en platos, usando cubiertos, bebiendo cerveza; además todos los cerdos habían aprendido a “caminar en dos patas”. Pero eso no era todo, lo peor era que compartían la mesa con algunos hombres (que eran los dueños de las granjas cercanas). Todos se reían juntos, brindaban y jugaban a las cartas, mientras se contaban sus trucos de dominación en sus granjas.

En nuestro país, un día de abril, el pueblo trabajador encabezado por la COB, sale a las calles pidiendo un salario justo, pues el costo de la canasta familiar había subido un 70% de sus precios. En este ambiente mientras el pueblo en las calles era gasificado y golpeado por la policía, la cúpula del MAS a la cabeza de Evo Morales se reunía con los líderes de la derecha que robó y maltrató a este país. Según el MAS, para recuperar el litoral perdido con los chilenos. Ofendiendo no sólo a los trabajadores; sino, a tanta alharaca de estar descolonizando. Esa actitud es propia de los que tienen mentalidad colonial, al margen de estar traicionando al pueblo boliviano que voto por el “cambio.

Es ya hasta ofensivo a la inteligencia que en los medios de comunicación del gobierno hablen de “descolonización” y “revolución Cultural”, sin tener la mínima idea de lo que eso significa. Da vergüenza ajena escuchar a los periodistas del canal estatal; yapándonos – encima – de mediocridad con sus analistas y elucubraciones sabias de las bartolinas y los bartolinos que hacen avergonzar hasta a niños del ciclo inicial Me pregunto ¿en algún momento del día pensaran tantas pifias cometidas en sus programas? Sorprende la capacidad en éstos de producir tantos desatinos en un programa de apenas uno hora.

Finaliza la obra de George Orwrell cuando de pronto se pusieron a discutir en el interior de la casa, “…Doce voces gritaban enfurecidas, y eran todas iguales. No había duda de la transformación ocurrida en las caras de los cerdos. Los animales asombrados, pasaron su mirada del cerdo al hombre, y del hombre al cerdo; y, nuevamente, del cerdo al hombre; pero ya era imposible distinguir quién era uno y quién era otro”[5].

Exactamente lo mismo pasó cuando por invitación de Evo Morales –para ser aconsejado como se debe enfocar la reivindicación marítima- se reunieron los presidentes de los partidos de derecha que explotaron y ultrajaron al pueblo boliviano. En las imágenes que pasaban los medios de comunicación mirábamos a Evo Morales y a los ex presidentes neoliberales y de nuevo primero a los ex presidentes y a Evo Morales, sin poder encontrar diferencia, porque todos son iguales de fascistas neoliberales y demagogos. La única diferencia con los animales de la granja es que en el Palacio de Gobierno unos tenían de manera notoria la mente de colonizados, a pesar de tener el poder político; y, los otros la mente de colonizadores, aunque ya no tengan poder político, porque la ciudad de El Alto y otros grupos sociales mencionados líneas arriba les arrebataron el poder. Hay que ser claros y precisos es este aspecto: no fue el MAS y sus militantes quienes entregaron su vida para derrotar a la derecha en octubre de 2003, los protagonistas tienen nombre y apellido: La ciudad de El Alto de La Paz y los mineros de la región.

Permítaseme una breve e importante digresión. Lo señalado en el párrafo anterior es otro aspecto que hermana al MAS con los cerdos de la Granja Animal. En la batalla que tuvieron los animales con Jones y su grupo de matones a sueldo, Napoleón no estuvo presente, quien encabezó la batalla fue Snowball. Nadie sabe donde estuvo aquel en aquellos momentos álgidos, sin embargo, pasado un tiempo, los cerdos aseguraban que Napoleón fue el líder de la resistencia. Estos días se escucha afirmar a los napoleónicos masistas que defenderán a Evo Morales, por que ellos dieron su sangre por este proceso. Si los del MAS dieron su sangre fue para defender su cato de coca; además, que su líder sindical, estaba fuera del país.

Volvamos a la difícil tarea de identificar quien es quien. Si vemos las imágenes de los maestros rurales golpeados y ultrajados por la policía en las cercanías de La Paz, [Apacheta] nos confundimos de tiempo y de personajes. Porque imágenes semejantes fueron el preludio para que el pueblo alteño expulse a Gonzalo Sánchez y toda su cofradía. O, cuando vemos y oímos al Presidente Morales, a García Linera y a todo el entorno masista refiriéndose al pedido de los trabajadores, nos confundimos otra vez: porque repiten exactamente lo mismo que los gobiernos neoliberales, para justificar la brutalidad de la represión; y argumentar porque no pueden darnos un salario justo. La derecha nos cansó pidiendo esperar días mejores que nunca llegaron, por eso el pueblo los derrotó. Hoy el régimen político del MAS nos repite lo mismo.

Es difícil distinguir entre los gobernantes y lacayos de ayer con los gobernantes y lacayos del gobierno actual. Porque la política económica y social del MAS es más de lo mismo; es decir, es servilmente la misma política de los gobiernos neoliberales, de corte fascista, hambreadora y demagoga.

Algo debemos aprender de los animales insurrectos de la novela, hay que actuar, no perdamos nuestro espíritu insurgente. Hay que reconducir el proceso de cambio que empezaron los trabajadores bolivianos con su dirección de la COB estas dos últimas semanas, porque el aumento del 12% es un insulto al pueblo en harapos. Ganamos una batalla insignificante. Unidos ganaremos la guerra. Porque el régimen actual a diferencia de los gobiernos de derecha, no sólo es neoliberal y fascista, sino escisionista que busca el enfrentamiento entre trabajadores del campo y la ciudad, que puede fácilmente llevarnos a una guerra civil.

Ergo, este régimen político es mucho más peligroso que toda la derecha junta que nos gobernó desde 1825. Escribo con absoluta responsabilidad; y, claro que es un artículo político pensado y razonado y no basura política de este gobierno en extremo mediocre y supino.

Notas:

[1] Seudónimo de Eric Arthur Blair.

[2] “Orwell no quiso que fueran las vacas o los caballos, sino que se decantó por los cerdos. Una muestra más de su sátira burlona. Y son esos mismos cerdos los que representan la revolución que luego es traicionada por ellos mismos. Y los cerdos son también los que van a utilizar la manipulación para consolidarse en el poder y engañar al resto de animales de la granja. -2010 Juan Antonio Martínez Santos” En http://www.suite101.net/

[3] En la teoría sociológica: un Movimiento Social, deja de ser tal, cuando es cooptado y utilizado por el poder. Cf. Touraine, Melucci, teóricos principales de los “Movimientos Sociales”.

[4] En la novela, Orwell considera a los cerdos como animales inteligentes y al l resto de los animales, como faltos de inteligencia, memoria y desinterés para aprender.

[5] ORWELL George, La rebelión en la granja, UEBA, s/a, Buenos Aires, p. 78.