Los procesos electorales ocurridos en el 2004 y 2005, en algunos países de América del Sur, reafirman la necesidad histórica de los pueblos por el cambio, con la particularidad de que algunos de los gobiernos se califican de izquierda y socialistas o están creando las condiciones para que esto ocurra.
¿Su presencia y acciones, permiten vislumbrar ya el cambio de sistema, del capitalismo al socialismo?. ¿Se han producido cambios cualitativos que nos enseñan que Venezuela, Brasil, Argentina, Bolivia, Chile y Uruguay caminan por el cauce del socialismo?. Son interrogantes que ameritan, la necesidad histórica de un debate.

A pesar de lo nuevo u original que puedan aparecer, versiones actuales de socialismo, tienen que partir de la conciencia crítica de la teoría científica, original y revolucionaria de Marx, Engels y Lenin. No porque esta apreciación desmerezca el avance de los tiempos y la cultura política de los pueblos o caiga en el reduccionismo esquemático, sino porque los principios, las leyes y las categorías de la ciencia marxista nos sirven de guía para la acción, respetando como esta ciencia lo ha hecho, las particularidades propias de cada sociedad, de su historia y del momento por el que atraviesan[1].

Esa etapa transitoria se caracterizara hoy por una democracia popular, dando paso a una sociedad más justa, en la que todos deberán trabajar por igual, dando a la sociedad aquello que se es capaz de dar y obteniendo de ella lo que se necesite para existir: de cada quien según su trabajo y a cada cual según sus necesidades.

1. LAS INSTITUCIONES SE YERGUEN O SE DESPLOMAN SEGÚN QUIENES ASUMEN SU CONDUCCIÓN.

Partiremos de la enseñanza popular de que: “nadie es insustituible en la vida”, con dos apreciaciones: una que está referida a las personas que no respondieron a lo encomendado, y la otra, por quienes sí se hacen insustituibles descollando en los intereses representados positivamente, hasta a veces con resultados inesperados. De ahí que muchos sean un montón de lo mismo, y otros no, los menos, los que pasan a la historia. Estos últimos son los que nacen cada siglo, son únicos en su género convertidos en referentes de los líderes o estrategas para los cambios en el transcurrir del tiempo.

Para el caso que nos referimos, nuestra COB, máxima organización de los trabajadores y los pobres (no exclusivamente obrera), fue creada más que con el objetivo común de la razón de ser de los sindicatos, como la institución llamada a asumir responsabilidad política, ante la ausencia del instrumento que lo haga; implícito un programa de emancipación política, económica y social. Dotado de dirigentes honestos, con convicción e idoneidad; con capacidad de renuncia, sin cálculo de tiempos ni de los riesgos de por medio, con perspectiva de avance en la senda del Proyecto histórico de las masas. Ello, está reconocido y marcado con tinta indeleble en las páginas de la Historia del Movimiento Obrero Boliviano. Porque la lucidez probada de sus conductores así lo permitió, incólumes de principio a fin en cada tiempo.

Pero, sin que nos cause sorpresa, dentro el marco de la ley de las contradicciones, nuestra COB, tuvo sus desaciertos que truncaron procesos emergentes favorables para el campo popular, y no se trata de la sigla, sus normas y la estructura diseñada históricamente, sino de la calidad de sus dirigentes, o de la fragilidad de los mismos, tanto política como ideológicamente, cuyos resultados mejor sería olvidarlos como en el caso presente. Porque los resultados no sólo son negativos, sino que generan un ambiente negativo, de adormecimiento en las masas y de corrupción en sus representantes. Aplicar la ley del pícaro, como los neoliberales, con un ego enfermizo, intestino. Así, cualquier organización fácilmente se cae.

Así como a los gobiernos neoliberales, no les interesó la cuestión social al subastar el patrimonio del Estado; a los dirigentes sindicales neoliberales no les interesan los principios ni los intereses que representan. Predomina el ego enfermizo. Conducta que enloda la imagen de las organizaciones. En una supuesta decisión de enfrentamiento para la toma del poder, ¿confiaríamos su conducción a la COB?. ¡No!. Con esos dirigentes estaríamos camino al despeñadero. Mejor solos, con la creatividad natural de las masas. Mil veces; mejor equivocarnos con las masas que con dirigentes de dudosa conducta.

2. LAS PERSONAS SON FACTOR DETERMINANTE DEL RUMBO QUE TOMAN LAS INSTITUCIONES:

Las instituciones de por sí no son buenas ni malas, según el propósito con que se las creó. Dependen en quien se ha confiado su conducción. Si los representantes respetan y hacen respetar los principios y las normas internas que lo rigen, es posible que tal institución logre avanzar o alcanzar el objetivo que fue la razón de su creación. Así, una institución perdura en el tiempo sin que ella se desplome aplastando su razón de ser. Las personas terminan haciendo lo que es la institución.

Las instituciones, en contraste a lo anterior; si su conducción es confiada en representantes que hacen abstracción de los principios y las normas inherentes a ella, se desvirtúa el objetivo que motivó su creación. Razón por la cual se reduce a intereses intestinos que son reprochables desde todo punto de vista. Porque sencillamente traicionan los intereses de los involucrados que debían ser representados con lealtad. Porque en nombre de ella se hizo lo que no se debía hacer. Por ello, es de sumo cuidado depositar confianza en quien no se tiene solvencia moral probada. Acá las personas terminarían destruyendo la institución. Acá, es donde se hace urgente la sustitución de los “conductores, dirigentes o representantes”, por otros que reencaminen el objetivo de la institución, o de lo contrario colapsaría letalmente en cualquier momento. Dando lugar a que surja otra con nueva expectativa.

3. NECESARIA CRISIS IDEOLÓGICA EN EL SINDICALISMO:

Cuando la sociedad en su conjunto atraviesa por una coyuntura crítica, donde pese a ello, sean perceptibles los avances; se presenta una situación inevitable; la de determinar en qué línea uno se adscribe, a la del pasado como conservador, o a la nueva con todos los desafíos que ella tendría que soportar. Situación que provocaría una crisis institucional respecto al pasado, una disyuntiva natural que no debería asustarnos; por el contrario, deberíamos tomarlo como tal, una crisis de la cual estaríamos obligados a salir en una sola línea. Si en ello impera el consenso mucho mejor. Pero, normalmente es muy difícil avanzar, por no decir imposible; cuando impera el choque de intereses históricamente irreconciliables.

Un Proceso de Cambios implica crisis política e ideológica de por medio. Lo primero podríamos considerarla como coyunturalmente superada. Lo segundo es lo más conflictivo y al mismos tiempo lo más saludable para el desarrollo de un Proceso en su perspectiva histórica. La herramienta es un principio fundamental del Sindicalismo Revolucionario y de la COB; la Crítica y la Autocrítica, instrumento con el cual se pueden superar contradicciones naturales de los trabajadores, errores o deficiencias de conducción por causas objetivas o subjetivas, pero, en un ámbito donde el enemigo de clase y sus instrumentos estén claramente identificados. Acá no hay donde perderse. Estamos con la izquierda o con la derecha, a favor del Estado Neoliberal o con el nuevo Estado Plurinacional con Autonomías. El resto sólo distrae.

4. COLAPSA LA COB O EL PROCESO DE CAMBIOS:

Aparentemente estamos presenciando una coyuntura muy dura, que así lo quisiera la derecha, que nos provoque una crisis de Estado para decir que el nuevo tipo de Estado Plurinacional y con Autonomías no sirve, que ha colapsado antes de tiempo, con conductores que “el pueblo” reclama su cambio o ”revocatoria”. Por otra parte, que los dirigentes de la COB deberían demostrar que no son masistas y que se mantienen dentro el marco de la “independencia” sindical. Una tramoya montada por la derecha mimetizada en las organizaciones sindicales, y por la izquierda infantil personificada en trotskistas y revolucionarios de salón.

Como también aparenta, que la COB está ante una prueba de fuego, que si acepta lo que propone el gobierno, es sinónimo de traición a la “clase trabajadora”, o que el gobierno la derrotó al no incrementar salarios en el capricho de algunos dirigentes que no aprendieron de quienes ofrendaron sus vidas en el “Heroico Octubre del 2003”, legándonos conquistas para bien de todos; cuyos damnificados no han encontrado justicia, gracias al poder que todavía ejercen los vede patrias que gobernaron el Estado Neoliberal. ¿Curioso verdad?. La COB, sus dirigentes radicales no asumen medidas contundentes para que se haga justicia sobre el caso, ni en contra de los prófugos de la justicia -por robo al Estado (para la derecha “perseguidos políticos”) y crímenes de lesa humanidad-.

La COB no debe colapsar por su gravitación histórica. El propio gobierno debe evitarlo con humildad. Son sus dirigentes los que tienen que esconder la cara. Porque en su desesperación se dejaron guiar por la derecha y la izquierda infantil, al extremo de proponer que los recursos de asistencia económica a los niños vayan a los salarios, o echarle mano a las reservas internacionales, deshacerse del avión presidencial, de la compra del satélite. Y a ninguno se le ocurrió plantear, el quitar la subvención en carburantes para la agroindustria que monopoliza los productos principales de consumo cotidiano y que además, son los responsables del encarecimiento del costo de vida. Se trata de más de 1.000.- millones de dólares para la presente gestión, recursos permanentes y con crecimiento insostenible.

La COB debería concertar con el gobierno, el destino de la subvención de los carburantes y luchar por una estandarización gradual del costo de vida respecto a los países vecinos. Los recursos existen, están ahí a la vista de todos y no atacar los intereses de los pobres. Debería ser una decisión del Congreso de la COB para evitar contradicciones.

La COB está atacando lo más sensible del desarrollo humano, salud y educación para los trabajadores y los pobres. Naturalmente, el pueblo está reaccionando a la cabeza de sus organizaciones legítimas. La COB no puede estar enfrentada a su pueblo, del cual es parte. Como los obreros no deben ver como a enemigo a su principal aliado, los campesinos en el poder.

El enemigo del pueblo trabajador, de obreros y campesinos no es el Gobierno del actual Proceso de Cambios para consolidar el Estado Plurinacional con Autonomías; lo es la oligarquía y las transnacionales, digitadas desde el país más belicoso del mundo, Estados Unidos; hoy en la estrategia de dividir el país.

Los únicos medios de comunicación masiva con que cuenta el Proceso de Cambios para su difusión y concientización son las del Estado, el resto de los medios, son parte de la derecha y la oligarquía en contra del Proceso de Cambios, son tentáculos que hacen uso y abuso de la psicología de masas para engañar que están a favor de los pobres y los trabajadores. La COB no puede equivocarse buscando fantasmas, sus enemigos estánentre ellos; en los medios de la derecha y no en los del Estado.

La COB y la CSUTCB deberían ser los principales aliados del actual Proceso de Cambios en la perspectiva de la Liberación Nacional y Social.

Víctor Flores Álvarez

Sucre-15-Abril-2011

[1] Voltairenet.org, Msc. Jorge Palacios Jara: “ACERCA DEL SOCIALISMO CIENTÍFICO”, Ecuador, 7 de Julio de 2006