El FMI prevé una inflación de 10,40% para 2011. La oficial del 2010 fue de 12,40% y la del 2009 el 0,26%. Ninguna de ellas originadas en emisión inorgánica como las de la Revolución Nacional y UDP.

El 2008 la inflación del 11,65% se debió a un incremento de ingresos del país por mejores precios de exportaciones a la Argentina y Brasil. También porque nunca antes los precios internacionales de los minerales alcanzaron semejantes records. Paralelamente a las remesas del exterior de los inmigrantes bolivianos. Existía mucha liquidez que se tradujo en un aumento de la demanda de productos alimenticios. Por primera vez se lanzaron OMA’s abiertas al público para absorber liquidez.

Al 2010 factores climatológicos sumados a un incremento del consumo de alimentos en la India, China, etc. más la desvalorización del dólar estadounidense que incentivó las inversiones en oro, plata, etc., y compras a futuro de productos alimenticios motivaron el incremento de sus precios internacionales. Lo que el gobierno trató de contra restar con subvenciones a la producción local, al consumo, control de precios y prohibición de exportaciones que terminaron favoreciendo el contrabando desde Bolivia a los países vecinos.

Inflaciones que no tienen nada que ver con las suscitadas por emisiones inorgánicas, como la de la Revolución Nacional de 900% real, porque los precios de los minerales habían bajado y eran de baja ley ante falta anterior de inversiones en nuevos yacimientos que no tuvieron incentivos. La producción petrolera entonces no era importante. La burocracia estatal había crecido con flamantes empresas como COMIBOL, que tenía gastos corrientes superiores a los ingresos que percibía y las pocas divisas excedentarias que generaba las entregaba al desarrollo agroindustrial de Santa Cruz al cambio oficial. Además, la Reforma Agraria dejó al país en hambruna paliada gracias al trigo donado por los Estados Unidos. Los pocos que se enriquecieron con cupos para vender alimentos importados eran de la Célula de Actividad Económica del gobierno, que disponía a su antojo de las pocas divisas existentes.

Durante la UDP el gobierno popular fue obligado a reponer sueldos reales de 1971 en continua escalada, con emisión que poco apoco se volvía inorgánica, porque disponía cada vez menos de Reservas Internacionales para ni siquiera importaciones de productos alimenticios. Los exportadores a Bolivia querían sus pagos al contado, porque el país había ingresado en default, debido a la herencia de Banzer de una deuda externa de USD 3 mil con intereses promedios en gran porcentaje que habían subido del 8 al 21 % año. Lo que motivó nuevamente, que un grupo del gobierno se enriquezca asaltando a los ahorros privados en dólares, la famosa desdolarización, y venda las divisas a través del BCB al cambio oficial, permitiendo que sus compradores privados se capitalicen al revender en el mercado negro con un diferencial del 24.000%.