(Agencias).- Más de una treintena de dirigentes de la Central Obrera Boliviana (COB) reanudaron este domingo la negociación de un pliego de ocho puntos con el gobierno de Evo Morales, sin suspender la huelga general indefinida y las movilizaciones callejeras que tienen en vilo a la ciudad de La Paz desde el 6 de abril.

El Presidente Morales por fin aceptó reunirse con representantes de la máxima organización sindical del país para discutir un pliego petitorio de ocho puntos, anunció el sábado por la noche el secretario ejecutivo de la COB Pedro Montes, luego de reunirse con autoridades en la Vicepresidencia del Estado Plurinacional.

“Después de un mes que solicitamos esta reunión, se acordó una nueva reunión con el Presidente Morales y los ministros de cada área este domingo desde las 17:00 horas hasta las 5:00 de la mañana (del lunes), si es necesario, como dijo el mismo Presidente”, informó Montes, pero aclaró que “no hay cuarto intermedio en las movilizaciones porque la determinación emanó de un ampliado nacional y debe ser esa misma instancia la que determine suspender esa medida”.

En un acto celebrado este domingo en el municipio de Mizque, departamento de Cochabamba, el Presidente Morales condenó las intensiones “golpistas” de algunos sectores que participan en las violentas movilizaciones sociales en la sede de gobierno, especialmente los obreros de empresas mineras privadas que no tienen ninguna reivindicación sectorial pendiente con el Estado.

“Sospechosamente estos días mineros que son delegados del sector privado se van a la ciudad de La Paz a dinamitar la Plaza Murillo. Si la policía los dejaba entrar habrían dinamitado el Palacio Legislativo, el Palacio de Gobierno y si me encontraban seguro que me dinamitaban; hasta puedo imaginarme que es como un golpe de Estado”, denunció Morales.

Morales reveló que propuso a la Federación Sindical de Trabajadores Mineros de Bolivia nacionalizar todas las minas privadas del país, pero ellos “no quieren”. “Cómo podemos entender eso, si ellos no quieren que se nacionalice por qué se van con dinamitas a La Paz”. En su criterio, “algunos dirigentes supuestamente de origen sindical primeramente hablaron de una revocatoria al Vicepresidente, ahora revocatoria al Presidente, y tal vez porque no han podido esto se van con dinamitas al Palacio”.

En la misma línea, el ministro de Obras Públicas Walter Delgadillo denunció que en las filas de la COB hay sindicalistas “radicales” como los “trotskistas, eternos descontentos de todo y en todo lugar que le han hecho un terrible daño a la educación”; y un grupo “derechista, paramilitar y golpista donde están los (Jaime) Solares y compañía” que quieren dividir al gobierno.

Según Delgadillo, los sectores “golpistas” y “reivindicacionistas que no acaban de comprender la dimensión de la propuesta política (del gobierno) quieren volver al pasado porque “creen que aquel Estado es mejor que este y se cabalgan en la ola de las movilizaciones para cambiar gobiernos y quieren sacar al Presidente a punta de dinamitazos”.

Se instala el diálogo

Una delegación sindical integrada por 34 dirigentes y los ministros de Gobierno Sacha Llorenti, de la Presidencia Oscar Coca, de Economía Luis Arce, y de Planificación Viviana Caro reanudaron el diálogo el domingo por la tarde en el edificio de la Vicepresidencia en La Paz, informó el ministro de Comunicación Iván Canelas.

El gobierno y la COB negocian un pliego de ocho puntos: Incremento salarial superior al 10% para todos los trabajadores (activos y jubilados, del sector público y privado); defensa intransigente de las cajas de salud y la Seguridad Social; abrogación inmediata del artículo 23 de la Ley Financial y del decreto supremo 21060; abrogación de las leyes 2027 y 2028, y el respeto al fuero sindical.

La negociación comenzó con el análisis de la demanda salarial. El Ejecutivo ofreció un incremento superior a quienes ganan menos, pero los representantes cobistas rechazaron la propuesta.

La ministra de Salud Nila Heredia reiteró que el gobierno abrió la posibilidad de cerrar la Caja Nacional de Salud (CNS) porque está al borde de la quiebra. “Más o menos en septiembre u octubre (del año pasado) el Presidente les dijo a los miembros de la COB y al directorio que quería cerrar la Caja, pero ellos dijeron no, y comprometieron una alternativa, pero hasta ahora no hay la alternativa”, dijo la ministra.

Heredia advirtió que está latente la posibilidad de aprobar una norma que permita la libre afiliación a los seguros de salud, lo que significaría “casi la muerte” de la Caja, ya que más del 50% de los ingresos para la CNS proviene de los aportes de los trabajadores públicos.

El dirigente de Casegural Ariel Cáceres comentó que las amenazas de Heredia, en vez de facilitar el diálogo, están “encandeciendo más todavía el problema”. Admitió que en la institución aseguradora hay corrupción, pero la causa es que “cada gobierno de turno ha visto a la Caja como un botín político de pegas”.

Canelas estimó que la primera jornada de diálogo iniciada el domingo por la tarde podría extenderse hasta el amanecer del lunes. La dirigencia de la COB informará de los resultados de la negociación en un ampliado y las bases decidirán en última instancia si aceptan o no las ofertas del gobierno.

El secretario de Finanzas de la COB Ramiro Condori declaró a radio Panamericana que si no se resuelve el conflicto llegarán a La Paz más trabajadores mineros de Huanuni dispuestos a radicalizar la protesta. Montes confirmó que “los compañeros del interior seguirán llegando a la sede de gobierno” y continuarán las movilizaciones callejeras y la huelga general indefinida.

* Con datos de ABI y radio Patria Nueva.