Esa fue la inmediata respuesta del Presidente chileno a la decisión del gobierno boliviano de llevar a la jurisdicción internacional, el archicentenario problema marítimo.

En el gobierno de Paz Estensoro estuve desterrado en Antofagasta junto con Sergio Almaraz y otros 40. Al llegar a Chile Almaraz sufrió un ataque y lo llevamos a una clínica de emergencia. El médico dijo que si tan jovenzuelos eran ya desterrados, seguramente los siguientes serían niños. Fuimos tratados con gran fraternidad. Trabajé de barrendero, ayudante de mecánica y guardia del gigantesco garaje hasta las once de la noche. Me aumentaron en tres meses tres veces mi sueldo. El pueblo chileno es muy solidario con el boliviano. No es raro que cuando Evo Morales estuvo en un stadium de Chile el público gritaba al unísono “MAR PARA BOLIVIA”. Voces que no escuchó la oligarquía chilena.

132 años con este ideal boliviano de regresar al mar. Empezó con el gobierno del tirano Melgarejo que produjo seis masacres a campesinos arrebatándoles 300 mil hectáreas de terreno y regaló 84 fincas a su amante Juanacha Sánches que gobernaba al país desde el palacio quemado. En Tarata al ingresar al pueblo, ofensiva y traidoramente existe un monumento a semejante traidor y tirano. El Ministro de Hacienda era chileno y aumentó el impuesto al salitre y que sirvió de pretexto para invadir Bolivia y arrebatarle tres departamentos.

Hillarión Daza que era el presidente, no comunicó al país la invasión para no interrumpir las fiestas de carnaval. Regresó a Bolivia para intentar justificar su conducta pero fue asesinado en Uyuni. Nataniel Aguirre que era Prefecto de Cochabamba mandó 500 soldados a la contienda. Avaroa marchó al combate a la cabeza de 40 caballos que llevaban alimentos, Al final del combate, Avaroa en el puente del Topater despidió a su estafeta, indicándole que era innecesario su sacrificio. Cuando se le intimó rendición, según el poeta tarijeño Oscar Alfaro respondió Avaroa a los invasores con un adjetivo que hizo temblar los mares. Ismael Montes dijo que le pusieron pistola en la espalda para firmar el Tratado de 1904.

Negociación o litigio es la fraguada política chilena. Guillermo Gutiérrez Vea Murguía, cuando fue a negociar la salida al mar, a su retorno en la escalinata del avión expresó: humildemente debo declarar que Bolivia ya tiene mar. El “abrazo de Charaña” entre dos tiranos Pinochet y Banzer fue la mascaradas para sellar la operación Cóndor que juntamente con el tirano Vilela de Argentina sirvió para asesinar 50 mil patriotas de América Latina so pretexto de anticomunismo. Los cerca de 200 golpes militares siempre utilizaron el sambenito del problema portuario y el analfabetismo, como slogan. 15 presidentes en 25 años y en un solo día 7 presidentes desde Obando hasta Tórrez.

En esta ruta cuartelaria de los llamados gorilas del ejército, nunca podía recuperarse el mar.. Almaraz en su artículo “De profundis” decía que existían mas de 80 naciones mediterráneas y que eso no era antecedente de su desarrollo industrial, comercial o educacional. Que más se trataba de un pretexto. En el caso chileno no es el problema de las aguas, sino los recursos minerales de Atacama que significan el 70% del presupuesto gubernamental. Los 13 puntoa de negociación con la anterior presidenta chilena fueron una máscara de engaño. El Silala que era un estuario de una sola corriente fue convertido en un delta para regar diferente lugares de Chile. La mutua confianza no existió cuando la policía chilena perseguía al Comandante del Narcotrafico en Bolivia y hoy preso en el exterior. La visita de Obama a Chile, refuerza al ejército chileno en su política de litigio fijando la oligarquía chilena con ojos agrandados el Chilala, litio y los salares, mientras nosotros nos dormimos en la hamaca de los 13 puntos. Los dos caminos existentes del dialogo y apelar a instancias internacionales, es lo correcto. Es bueno aquello de que el senado envié una comisión para dialogar con senadores chilenos y que la COB mande delegación que parlamente con dirigentes sindicales chilenos. Se trata de resolver el problema pueblo a pueblo.

El mariscal Sucre, cuando Brasil invadió el norte de Bolivia, mandó una carta indicando que ni siquiera hubo una declaración de guerra, que daba plazo de 24 horas para retirarse o el Ejército ingresaría al Brasil, el retiro fue inmediato tanto por lo que era el ejército libertador como por las ideas republicanas que llevaba.

* jperera2005@yahoo.es