Al menos 200 obreros de las plantas industrializadoras de Leche (PIL) de La Paz, Santa Cruz y Cochabamba iniciaron una inédita marcha hacia Arequipa, Perú, para sentar una denuncia contra el grupo peruano Gloria, acusado de violar la legislación laboral boliviana.

El 30 de marzo, al menos 200 fabriles y dirigentes de la intersidical de trabajadores de la PIL partieron de la planta de Río Seco de la ciudad de El Alto con rumbo a la frontera con Perú, con el objetivo de llegar hasta la sede de la transnacional Gloria, en Arequipa, y allí exponer las demandas de los casi dos mil obreros bolivianos.

Las plantas PIL fueron creadas por la extinta Corporación Boliviana de Fomento, y durante la privatización neoliberal fueron adjudicadas al grupo peruano Gloria, conocido mundialmente por impulsar políticas anti obreras, según la Confederación General de Trabajadores Fabriles de Bolivia (CGTFB).

La empresa Gloria fue acusada de contratar pistoleros para romper una huelga en el ingenio Cartavio en Perú. El ejecutor de estos hechos, José Antonio Sarda Bueno, hoy funge como gerente de Recursos Humanos en las fábricas de Bolivia, y lleva adelante una estrategia legal para burlar las disposiciones de la Ley General de Trabajo (LGT).

Los marchistas bolivianos reclaman el pago triple por domingo trabajado, mas una compensación de un día a la semana; un bono de producción y una prima anual, todas ellas conquistas consagradas en la LGT.

La CGTFB instruyó a sus afiliados, comités sindicales, sindicatos de fábrica, intersindicales, Federaciones Regionales y Departamentales a brindar todo el apoyo moral y material a los obreros de la PIL. La protesta se constituye en un hito ya que es la primera vez que se organiza una marcha que cruzará la frontera.

Los ejecutivos de la empresa de lácteos, asociada a la Cámara Nacional de Industrias (CNI), aseguraron que las relaciones con la dirigencia sindical siempre fueron armoniosas desde 2002 hasta el año 2010, cuando se creó el Sindicato de Trabajadores de PIL (SINTRAPIL), y que las negociaciones individuales con cada sindicato de planta se desarrollaron sin tropiezos.

Los representantes de la empresa afirmaron que “acatarán, como siempre, cualquier determinación emanada por el Poder Judicial”, y reconocieron el derecho de los trabajadores a manifestar sus inquietudes y solicitudes a través de organizaciones sindicales y/o a nivel personal, siempre y cuando se enmarquen en convenios colectivos y la normativa legal vigente.

La empresa dice haber intentado en reiteradas oportunidades resolver los puntos pendientes en reuniones conjuntas, y concertar los acuerdos del Convenio Colectivo 2010 referidos a nivelación y categorización además de otros cuatro puntos pendientes.

La intersindical de la PIL demandó la repartición del 25% de las utilidades anuales entre los trabajadores, pero los ejecutivos alegaron que la LGT establece que las empresas que hubieren obtenido utilidades al finalizar el año destinarán hasta el 25% de éstas para otorgar a sus empleados y obreros una prima anual no inferior a un mes de sueldo o salario.

Los obreros solicitaron el pago retroactivo del bono de producción desde la gestión 2000, e incluso desde 1996, pero según los dueños de la PIL un acuerdo colectivo definió pagar el bono de producción desde 2006. La empresa hizo notar que la Ley no le obliga a pagar de ninguna manera gestiones anteriores al convenio colectivo de ese año, pues de acuerdo al artículo 120 de la LGT “las acciones y derechos provenientes de esta Ley, se extinguirán en el término de dos años de haber nacido ellas”.

Respecto a la demanda obrera de triple pago por las horas extras de domingo y feriado, la empresa manifestó que el artículo 55 de la LGT dispone que “las horas extraordinarias y los días feriados se pagarán con el ciento por ciento de recargo”, es decir el doble.

En cuanto al recargo nocturno por trabajos realizados entre las 20.00 y 06.00 horas, los trabajadores exigen que éste se pague en función al 50%, como si se tratara de una empresa minera, horno de calcinación y otra actividad nociva y peligrosa. Sin embargo, explican los empresarios, “PIL ANDINA BOLIVIA es una empresa industrializadora de lácteos, que en ningún caso podría calificarse como nociva o peligrosa”.

Adicionalmente, dicen los empresarios, el Art. 2 del decreto 90 del 24 de abril de 1944 señala que “el trabajo nocturno que se realice en establecimientos industriales y fabriles en general, se remunerará con el recargo del 30%”.

Los trabajadores del Sindicato de Trabajadores de PIL Andina regional Cochabamba convocaron a un paro de 24 horas para este viernes. Se estima que acatan la medida de forma parcial 1.500 trabajadores sindicalizados en La Paz, Cochabamba y Santa Cruz.