El gobierno designaría a un ex Presidente de Estado como primer Director Nacional de Reivindicación Marítima y embajador plenipotenciario responsable de plantear la demanda marítima de Bolivia en foros y tribunales internacionales. El Presidente Evo Morales reveló que uno de los candidatos es el ex Mandatario e historiador Carlos Mesa.

Ex Presidentes, ex cancilleres, diplomáticos, políticos de oposición y dirigentes de organizaciones sociales respaldaron la decisión del gobierno de Morales de presentar una demanda internacional contra Chile, luego de cinco años de infructuosas negociaciones bilaterales en torno a una agenda de 13 puntos, uno de ellos referido a los 132 años de mediterraneidad. Chile arrebató a Bolivia un territorio de 120 mil kilómetros cuadrados y su acceso soberano al Océano Pacífico en la guerra de 1879.

Los ex presidentes Jorge Quiroga (2001-2002) y Carlos Mesa (2003-2005) apoyaron la recuperación de la estrategia del multilateralismo planteada por Morales el 23 de marzo de 2011. “Mi concurso, si es necesario, está en disposición plena para el gobierno y para el Presidente en algo que es una causa nacional…”, aseguró Mesa.

Las diferencias políticas e ideológicas con la administración Morales quedan supeditadas a esta “causa nacional”: “Todo lo que sea necesario para apoyar al gobierno y avanzar, lo haremos; si se tiene que acudir no sólo en el espacio multilateral, como la OEA, sino también a las instancias de derecho”, dijo a su turno el ex presidente Jorga Quiroga, aunque pidió “un análisis concienzudo para saber exactamente dónde va a terminar”.

También respaldaron la propuesta del gobierno el gobernador de Santa Cruz Rubén Costas y el líder del Movimiento Sin Miedo (MSM) Juan del Granado. Este último destacó que la decisión de acudir a organismos internacionales podría constituirse en “un punto inicial de consenso nacional que permita ampliar, complementar y renovar una estrategia de carácter nacional, que supone la política de la integración marítima soberana”.

El MSM consideró correcta la decisión de que el país acuda a todos los mecanismos para la concreción de una reivindicación marítima, tanto en el diálogo directo, los tribunales internacionales, la vía bilateral o multilateral, pero resulta imprescindible que se efectúe una rigurosa evaluación de las negociaciones y el diálogo en torno a los 13 puntos de la agenda de diálogo en los últimos cinco años.

De todos modos, Del Granado advirtió que el tratamiento de esta temática “en ningún caso puede tener connotaciones político-partidarias y el gobierno debe eludir apoyos ciudadanos circunstanciales en una situación económica compleja; y quienes no somos parte del gobierno no deberíamos hacer de este tema, un tema de crítica política coyuntural”.

El jefe del MSM aseguró que el tratamiento multilateral de la reivindicación marítima requiere un eficiente plan jurídico internacional, además de una reelaboración de la estrategia y el posicionamiento internacional boliviano. Por esa razón, “la Dirección de la Reivindicación Marítima debe trascender los límites burocrático-gubernamentales y debe estar conformada por representantes de instituciones y especialistas en la materia”.

“Especialmente, el MSM considera que hace falta un cambio de actitud gubernamental. Si hablamos de un tema tan sensible como éste, está claro que hace falta que el gobierno reponga un escenario de diálogo democrático y deje de lado políticas intolerantes, autosuficientes e improvisadas”, opinó Del Granado.

“Indudablemente quienes tuvimos a nuestro cargo la conducción de las relaciones exteriores me imagino que podremos aportar con ideas y sobre todo con las experiencias que nos tocó en su momento explorar y reflexionar para ese propósito. Por ahora, en lo personal, yo sigo favoreciendo que son los consensos y acuerdos amigables entre los pueblos y los gobiernos, los que deben dar una solución, más que una sentencia que vaya imponer (un tribunal internacional)”, comentó el ex Presidente Eduardo Rodríguez.

La demanda marítima “debe resolverse con la fuerza de las razones y la justicia y no con caprichos”, declaró hoy el Presidente Morales y reiteró una vez más que sí existen problemas pendientes con Bolivia, aunque Chile diga lo contrario.

“Si no hubieran temas pendientes, ¿para qué fue firmado el Tratado de 1904 o se produjo el denominado abrazo de Charaña en 1975? ¿Para qué los gobiernos de La Paz y de Santiago negocian en base a una agenda de 13 asuntos que requieren de solución?”, cuestionó Morales.

Un equipo de abogados delinea el perfil de la futura Dirección Nacional de Reivindicación Marítima (DNRM) que se creará por decreto. “Hay muchos nombres para dirigir, se está haciendo las consultas”, dijo el Presidente Morales, adelantó que se designaría a un ex Presidente y dejó entrever que uno de los posibles candidatos sería Carlos Mesa, informó la red Erbol.

Una fuente del oficialismo reveló al diario La Razón que el gobierno quiere incluir al historiador Mesa en la comisión encargada de redactar la demanda marítima boliviana. Algunos dirigentes sociales, como el secretario ejecutivo de la Confederación del Magisterio Urbano Jorge Baldivieso, proponen que Mesa dirija la DNRM.

La estrategia del multilateralismo

Carlos Mesa y el especialista en la materia Víctor Hugo Chávez reivindican el carácter multilateral de la controversia marítima, como definió la Organización de Estados Americanos (OEA) en 1979. Bolivia ha planteado desde siempre un acceso libre, útil, soberano y con continuidad territorial al Océano Pacifico, y “el multilateralismo es un derecho de Bolivia, éste es un problema continental, es una piedra en el zapato para la integración de América del Sur”, recalcó Mesa.

Chávez recordó que ya existe un documento denominado “Estrategia para el acceso libre y soberano de Bolivia al Océano Pacífico” que comenzó a elaborarse en 2000 y que fue aprobado el 20 de octubre de 2004 durante el gobierno de Mesa.

Chávez recordó que al suscribirse el Tratado de 1904 se designó como árbitro entre Bolivia y Chile al Emperador de Alemania, pero éste declinó en 1906, argumentando que lo habían nombrado inconsultamente. En consecuencia, Chile propuso modificar el Tratado de 1904 y luego e pactó que la autoridad competente para la resolución de cualquier controversia sea la Corte Permanente de Arbitraje de La Haya.

Eso quiere decir que “cualquier solución desde el punto de vista de la intangibilidad del Tratado que pregona Chile se encuentra ahí mismo, en el último artículo del Tratado de 1904 modificado por un protocolo de 1907”, afirmó Chávez.

El experto no garantiza que la denuncia internacional sea la vía más segura para Bolivia, pero dice que es el único camino legal. Recuerda que hasta el momento la Corte de La Haya emitió al menos 98 laudos arbitrales en diferentes materias, incluidos conflictos territoriales.