(Agencias).- El Banco Central de Bolivia (BCB) retiró de circulación 1.300 millones de bolivianos de la economía nacional con el objetivo de disminuir la presión inflacionaria, informó el presidente del ente emisor Marcelo Zabalaga. El BCB planea sacar de circulación aproximadamente 5 mil millones de bolivianos en esta gestión, es decir entre 100 y 150 millones semanales, y continuará apreciando el valor de la moneda boliviana con respecto al dólar, en un intento de reducir las presiones inflacionarias de origen externo.

“Ya estamos aproximadamente a esta fecha con 1.300 millones (de bolivianos) obtenidos de la economía. Eso disminuye, la liquidez y disminuye la presión inflacionaria”, declaró Zabalaga a la agencia ABI y explicó que el BCB absorbe el exceso de liquidez mediante la venta de títulos valores a entidades financieras y particulares.

Según el Instituto Nacional de Estadística (INE), la inflación acumulada en los primeros dos meses de 2011 llegó a 2,97%, principalmente por el encarecimiento de los alimentos. Zabalaga estima que la inflación no superará el 6% en 2011. “Felizmente el país tiene dos instituciones muy sólidas como el Ministerio de Economía y el Banco Central que pueden hacer política monetaria, dado además que casi el 60% de la economía está bolivianizada”, destacó.

En el último mes, la moneda nacional se apreció en relación al dólar dos veces en menos de quince días, pasando de 7,04 bolivianos en enero a 7,02 en la segunda semana de febrero. Según el BCB, la apreciación del boliviano ayuda a reducir las presiones inflacionarias de origen externo, debido al incremento de los precios internacionales, principalmente de los alimentos.

El Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE) consideró que para no “importar inflación” Bolivia no debe “importar alimentos” y tiene que fomentar la producción nacional. Según el IBCE, por cada punto de rebaja del dólar habrá un descenso de 15 millones de bolivianos para el sector exportador no tradicional (agropecuario, forestal, agroindustrial, manufacturero y artesanal).

Para el IBCE, un dólar más barato favorece el crecimiento de las importaciones y perjudica a las exportaciones. En el primer caso, abarata los productos extranjeros y en el segundo, encarece la producción nacional.