El año 1954 es muy significativo para los periodistas asalariados de Bolivia y de La Paz en particular. Los movimientos sociales eran intensos, los sindicatos se conformaban con frecuencia pues las barreras para su organización ya no existían.

1954, movilizaba al mundo entero con el quinto campeonato mundial de fútbol. Los brasileños estrenaban su camiseta amarilla con cuello verde, tras tirar al tacho la blanca, que les había traído mala suerte con el Maracanazo, cuatro años antes (1).

En Paraguay, Stroessner ganó las elecciones presidenciales en dura batalla contra ningún otro candidato Y Juan Manuel Fangio, logró ese año su segundo campeonato mundial de automovilismo.

La OEA roció bendiciones a los aviones norteamericanos que bombardearon Guatemala, para derrocar a Jaboco Arbenz que se había atrevido a cuestionar las tierras de la United Fruit. Y en el Pacífico, estallaba la primera bomba de hidrógeno, que desde entonces tiene aterrorizado al mundo entero.

En un contexto internacional de esa naturaleza, pero impulsados por el proceso revolucionario que vivía Bolivia, los periodistas asalariados que ganaban casi nada en las redacciones de los pocos periódicos, decidieron organizar el primer sindicato de trabajadores de la prensa, que se fundó el 23 de marzo de 1954.

La idea fue madurando entre los asalariados, pues sus expectativas por remuneraciones dignas, no encontraban respuestas adecuadas en la Asociación de Periodistas, que tenía vigencia desde el 7 de diciembre de 1929.

El primer directorio fue elegido el 15 de abril de 1955, durante una asamblea realizada en el auditorio de Radio Altiplano y posesionado el 10 de mayo en homenaje al “Día del Periodista”.

Gonzalo Viscarra Pando, señala en su libro Prensa y País, que el primer directorio estuvo conformado por Renato Tapia Caballero, Mario Marañón Zárate, Mario Guzmán Aspiazu, Carlos Carrasco Ballivián, Julio López Videla, Isidro Asebey y Mario Vargas Rodríguez.

La vigencia del Sindicato de la Prensa, fue saludado por diversos sectores. El director de “El Diario” José Carrasco Jiménez elogio en un editorial el nacimiento del organismo gremial, pero su descendencia marchó a contramano y lo combate sañudamente, aunque sin mayor éxito.

Hace poco, el actual Carrasco, perdió un intento por enjuiciar al principal ejecutivo de la ahora, Federación de Trabajadores de la Prensa de La Paz. El organismo gremial tuvo activa participación en las filas de la Central Obrera Boliviana (COB) y tuvo logros que las nuevas generaciones no supieron conservar.

Algunos logros

El 19 de febrero de 1970, el gobierno de Alfredo Ovando, aprobó el decreto que obligaba a los propietarios de medios a ceder espacios en la página editorial de los periódicos para que sus trabajadores opinen libremente sobre temas de actualidad. En las radios, podían editorializar durante tres minutos en uno de sus informativos (2).

El lunes 2 de marzo de 1970, aparece por primera vez el semanario “Prensa”. Era el único periódico que circulaba el primer día laboral de la semana. Tuvo corta duración, pero fue un experimento, digno de reproducirse.

Las expectativas de profesionalización, se cristalizaron inicialmente junto a la Universidad Católica, con la creación del Instituto Superior de Ciencias y Técnicas de la Opinión Pública. El año 1970 egresaron los primeros periodistas profesionales con nivel de Técnicos Superiores. Algunos continuaron hasta la licenciatura.

Nerviosos días transcurrían por octubre de 1970. Sectores militares conspiraban contra el gobierno de Alfredo Ovando, con ayuda de la prensa tildada como reaccionaria. El 7 de octubre grupos de políticos y sindicalistas se reunían en la esquina de El Prado y Calle Bueno. Alguien grito, “¡vamos a tomar el reaccioDiario!”.

La masa se dirigió a “El Diario” con intenciones de destruirlo por su respaldo a militares denominados de derecha. Cuando los manifestantes estaban a punto de ingresar al edificio, se escuchó un disparo y un conocido político reflexionaba, “¡no es necesario destruir el periódico, debemos entregarlo a sus trabajadores, como cooperativa!”

Así ocurrió, hasta el 21 de agosto de 1971, cuando se produjo el golpe de Hugo Banzer. Los propietarios de “El Diario”, lo recuperaron y sus periodistas fueron sañudamente perseguidos. Más de cien trabajadores de la prensa de toda Bolivia fueron exiliados.

Las luchas sindicales no cesaron desde entonces encabezados por el gremio de los trabajadores de la Prensa de La Paz, que pese a sus bajones, aún es el más importante y representativo del país. Nuestro homenaje, al 57 aniversario del sindicato, hoy Federación de Trabajadores de la Prensa de La Paz.

Notas:

1. El fútbol a sol y sombra – Eduardo Galeano

2. Prensa y País – Gonzalo Viscarra Pando