(Agencias).- El coronel Ciro Farfán Medina asumió la comandancia general de la Policía de manera interina, en reemplazo del general Oscar Nina. “Tiene 90 días para erradicar el cáncer (de la corrupción y el narcotráfico) de la Policía nacional”, conminó el Presidente Evo Morales a la nueva autoridad policial posesionada dos semanas después de la detención del ex general René Sanabria, presunto líder de una red de traficantes de cocaína.

“Tiene 90 días para erradicar el cáncer de la Policía nacional: los volteos (de droga y dinero), el encubrimiento (de narcos) y el llamado ‘toco’ (coimas)”, ordenó el Presidente al nuevo comandante Farfán, quien se desempeñó como director de Prevención del robo de vehículos, en 2010 fue subcomandante de la Policía de La Paz, y hasta este viernes fue director Nacional de Tránsito.

El Presidente Morales reclamó a la nueva autoridad que propicie un cambio estructural de la Policía, porque “si no cambiamos de mentalidad, si no nos descolonizamos, seguirán habiendo oficiales corruptos”. Además, le exigió que inicie una investigación a fondo de la red de traficantes de droga y pidió sanciones drásticas para los policías involucrados. El Mandatario consideró que “no se han tomado medidas duras contra algunos de los uniformados” cómplices del “narcogeneral” Sanabria.

Sanabria fue director de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico entre 2008 y 2009; según la prensa chilena, habría traficado casi cinco toneladas de cocaína entre enero de 2010 y febrero de 2011. En febrero intentó exportar 144 kilos de cocaína a Estados Unidos y Europa, fue detenido el 25 de febrero en Panamá y posteriormente extraditado a Estados Unidos, donde podría ser condenado a cadena perpetua.

El nuevo comandante Farfán prometió una “profunda transformación” de la Policía, que “no puede continuar aprisionada en los vetustos anacrónicos modelos”. Admitió que algunos “malos elementos” dañaron la imagen de la institución, que en los últimos días fue “vilipendiada, ultrajada y colocada en la picota del escarnio… por haber perdido la confianza y la credibilidad de una parte de la población”.

En Bolivia fueron apresados al menos 40 uniformados, entre ellos cinco oficiales cómplices de Sanabria. Sin embargo, la red de policías narcotraficantes no acaba con ellos, sino que se trataría de una organización “tremendamente peligrosa”, evaluó el Vicepresidente Alvaro García Linera.

“Lo sucedido es un alerta para ser más desconfiados porque el narcotráfico mueve mucho dinero y genera una corrupción que daña la moral del pueblo… El narcotráfico corrompe a las personas y a las familias que de un día al otro aparecen involucradas con este delito”, dijo el Vicepresidente y prometió que el gobierno erradicará esa actividad criminal que penetró altas esferas de la Policía e incluso del Poder Ejecutivo, según varios legisladores opositores.

El senador de la alianza opositora Convergencia Nacional Roger Pinto denunció que el ministro de Gobierno Sacha Llorenti conocía las actividades ilícitas del ex general Sanabria, y pidió al gobierno que lo procese. “Pinto acusa sin pruebas, ni testigos; no se puede injuriar de manera abusiva a las autoridades por parte de personas con mentes degeneradas y éticamente pinochescas”, le respondió el Vicepresidente García Linera.

La Cámara de Diputados aprobó este viernes el proyecto de Ley del nuevo Régimen Disciplinario de la Policía Boliviana, elaborado por las comisiones de Justicia Plural y de Gobierno y Fuerzas Armadas. Entre otros aspectos, la norma instituye una Oficina de Control Interno dirigida por el Ministerio de Gobierno y operada por agentes encubiertos, encargada de investigar casos de corrupción al interior de la institución policial. La norma establece procedimientos para sancionar faltas leves y graves, y define sanciones que van desde la suspensión temporal hasta la destitución definitiva.