(ABI).- Los ataques lanzados contra el Gobierno sobre narcotráfico tienen objetivos políticos destinados a debilitar su estructura, restarle credibilidad y afectar el proceso de cambio y la democracia, manifestó el jueves el presidente Evo Morales Ayma.

En una conferencia de prensa en el palacio de Gobierno, el jefe de Estado lamentó que “algunos sectores políticos no tomen conciencia de la necesidad de velar por la soberanía y dignidad nacionales y se presten a maniobras que mellan la imagen del país”.

“El problema de fondo es que esos ataques son para propiciar el retorno de la Agencia Anti Drogas de Estados Unidos (DEA) a Bolivia”, anotó.

El Gobierno dispuso en octubre de 2008 la salida de la DEA, una vez que los organismos de seguridad verificaron que sus agentes cooperaban con planes de conspiración contra la democracia.

Poco antes, el presidente Morales declaró persona no grata al entonces embajador de Estados Unidos, Philip Goldberg, debido a su injerencia en los asuntos internos de Bolivia.

El Mandatario reiteró que, pese a la ofensiva para desacreditar la lucha contra el narcotráfico en Bolivia, “la DEA no volverá”.

Anotó que tras la expulsión de los agentes de la DEA, los resultados en el combate a la droga a cargo de los organismos nacionales han superado los récords en incautación y detención de los responsables.

Recordó que en 1986, la DEA estuvo involucrada con la mega fábrica de cocaína que funcionaba en Huanchaca, en plena amazonia del departamento de Santa Cruz, y que fue descubierta por el biólogo Noel Kempff, quien murió asesinado.

De acuerdo con las investigaciones, los recursos que obtenían los narcotraficantes de la fabricación y venta de cocaína de Huanchaca los destinaban a apoyar a los contra en Nicaragua que se oponían a la revolución sandinista.

Dijo que no es una coincidencia de que, tras la reciente detención del general de Policía, René Sanabria en Panamá, acusado de estar involucrado en narcotráfico, apareciera un informe de la Junta Interamericana de Fiscalización de Estupefacientes (JIFE) que cuestionaba la política de disminución de los cultivos de coca y otro del departamento de Estados Unidos con críticas a Bolivia.

“Lo curioso es que esos informes no dicen nada de Colombia, donde existen grandes extensiones de plantaciones de coca y que es el primer exportador mundial de cocaína”, anotó.

El Jefe de estado puntualizó que si Bolivia autorizaría el establecimiento de bases militares de Estados Unidos en el territorio nacional, seguramente no sería víctima de ataques.

“Bajo el pretexto de luchar contra el narcotráfico y el terrorismo, algunas potencias mundiales ingresan a las naciones con el fin de establecer su hegemonía en la región con grave riesgo a la paz”, indicó.

“Al cuestionar a Bolivia y sus esfuerzos para erradicar el narcotráfico solamente se persiguen fines geopolíticos porque en el país existe un proceso de cambio que defiende la soberanía y no es capitalista”, afirmó.

Sobre el caso Sanabria, Morales lamentó que un miembro de la Policía que llegó a General se vea involucrado en acciones del narcotráfico y en la actualidad esté detenido en Estados Unidos.

Dijo que el año 2007 decidió designar a Sanabria comandante de la Fuerza Especial de Lucha contra el Narcotráfico (FELCN), al producirse el ascenso a general de Miguel Vásquez, quien era el que dirigía esas tareas.

“El general Sanabria era el segundo en esa institución y, en base a los reglamentos, le correspondía ascender a comandante de la FELCN”, sostuvo.

Tras su retiro de la institución por años de servicio, “es lamentablemente que este general se vea imputado por narcotráfico, por lo que debe asumir su defensa ante la justicia”, anotó.

Recordó que el Gobierno ha adoptado drásticas determinaciones tras confirmar la detención de Sanabria y verificar los cargos en su contra a fin de que sus colaboradores se sometan a la justicia.

Señaló que el Ejecutivo lleva adelante una frontal lucha contra la corrupción, al punto que por primera vez en la historia, por diversos delitos hay 40 oficiales de policía detenidos al ser sorprendidos in fraganti.