La Habana, (PL).- Patria bautizó José Martí al semanario fundado el 14 de marzo de 1892, en Nueva York, ciudad donde los periodistas Joseph Pulitzer y William Hearst inoculaban al público dosis de “amarillismo”. “Por fin el periódico entra en prensa y bien pronto ese verbo de la libertad irá a decir por todas partes cómo piensa el pueblo antillano en la emigración decorosa”, se leía en el texto Los Viernes de Patria, publicado el 10 de septiembre de aquel año.

Ese día de la semana el equipo del semanario vivía la tensión del cierre “para presentarse irresistible a todos sus lectores en la mañana del sábado”. “Sus redactores estudiaban en conjunto y en detalle cada plana para adivinar cuál sería el artículo o suelto que produciría mayor efecto”, señala el citado artículo.

Referido al impacto del rotativo una lectora confesó: “Pocas veces he pasado una hora tan deliciosa como la que empleé ayer leyendo las varias secciones del interesante semanario que con tanto acierto dirige nuestro amigo Martí.

“¡Con qué gusto y fruición volvía a leer algunas de sus bellísimas frases, de esas que él solo puede expresar, y que pudiéramos llamar Martinianas, se quedaban en mi oído como un eco de dulces armonías! Pero, déjame, contarte, amiga mía, el efecto mágico que en mi ánimo produjo la lectura del último número de Patria”, precisó.

Desde Cayo Hueso, Estados Unidos, un emigrado cubano escribió: “el entusiasmo, eléctrico. Patria está muy buena: más no puede pedirse por su oportunidad, en forma, variedad y doctrina”. Otro lector apuntó: “Cábenos el alto honor de felicitar a la redacción por la magnífica aceptación que han despertado en este lugar sus oportunos artículos”. También llegó este mensaje: “no hay boca que no hable de Patria con veneración, y la salude con la vehemencia de los corazones que saben amar y sentir.”

Programa editorial

“Con todos, para el bien de todos. Ese es el lema de mi vida. Ese será el del periódico”, confesó Martí al patriota cubano Serafín Bello el 12 de octubre de 1889, referido al Patria que fundó dos años y medio después.

En cuatro editoriales publicados el 14 de marzo de 1892 se sintetiza el programa político y periodístico del rotativo: “Nuestras ideas”, “A nuestra prensa”, “A nuestros lectores” y “Patria”.

“…Nace este periódico, a la hora del peligro, para velar por la libertad, para contribuir a que sus fuerzas sean invencibles por la unión, y para evitar que el enemigo nos vuelva a vencer por nuestro desorden…”, acotó “Nuestras Ideas”

“Y es deber nuestro, saludar como compañeros de marcha, a nuestros periódicos constantes. Una es la prensa, y mayor su libertad, cuando en la república segura se contiende (…) Pero la prensa es otra cuando se tiene en frente el enemigo. Entonces, en voz baja, se pasa la señal. Lo que el enemigo ha de oír, no es más que la voz de ataque”, según “A nuestra prensa”.

“Patria” es otro editorial que muestra que el periódico nació con todos y para todos: “…escribirán el magistrado glorioso de ayer y los jóvenes pujantes de hoy, el taller y el bufete, el comerciante y el historiador, el que prevé los peligros de la república y el que enseña a fabricar las armas con que hemos de ganarla”.

El rotativo invitó a sus lectores: “Patria va, por indicación de algunos de sus fundadores a todos los hogares cubanos y puertorriqueños, porque todos han de desear leer la publicación que ayuda a conquistar la libertad, y que no aparece sino para preparar la obra útil. Se consideran como suscriptores a este periódico todos aquellos a quienes se les envíe y no expresen su deseo en contrario”. De la cantidad de ejemplares editados por el semanario deja constancia una misiva enviada por Martí a su amigo Serafín Bello: “Por todo lo del periódico, hosanna y aleluya. Ya Agramonte sabe, y tira mil 500. Como usted, creo necesaria la reimpresión del primer número. (…) No se gasta dinero inútil. No recojan dinero para cosas no estrictamente necesarias. Recojan almas”.

El periódico nunca explicitó en el machón el nombre del director, sin embargo, los lectores dirigían sus cartas a ese responsable, aunque la publicación especificara que debían enviarse al administrador. Martí firmaba los documentos oficiales o el prólogo de un libro, pero nunca sus artículos publicados en el Patria, que desembarcaba como pólvora clandestina en Cuba:

“Los periódicos que mando llegan porque siempre los mando envueltos en La Correspondencia de España, que es el periódico más monárquico que se publica en España”, escribió la patriota cubana Ana Betancourt al Martí el 4 de mayo de 1894.

Estrategia de fuentes

El director escribió a su fiel discípulo Gonzalo de Quesada en mayo de 1893: “bajo el rubro Antecedente, traduzca y publique, extractando, desde este número las noticias principales de Cuba en (…) la prensa norteamericana (…) Así se hace el periódico pronto, e interesa.”

En ese mes el semanario martiano citó a prestigiosos diarios como fuente que comentaban sobre el derecho de la Isla a la independencia.

Así, los cubanos leían cómo la obra común de organizar la guerra necesaria de 1895 era apoyada por influyentes medios informativos. Por aquellos días Patria publicó textos bajo el título de “Cuba y la prensa de los Estados Unidos” o “Los periódicos americanos y la Revolución en Cuba”.

Según el Dayly News: “Sería difícil encontrar otra colonia de gente civilizada en el mundo, que tenga tan justas razones para una revolución. Tiempo vendrá en que Cuba, de una vez y para siempre, arroje el yugo español”.

Entretanto, el Record de Filadelfia sostuvo que “la joya más preciosa de las Antillas (Cuba), era un borrón en el escudo español”.

Asimismo el neoyorquino Post Dispatch de Missouri indicó que “en los esfuerzos para conseguir libertad del yugo español, los cubanos tendrían la simpatía de todo americano de corazón. No hay razón alguna para que los cubanos amen a España porque sólo les ha hecho mal.”

“Los americanos sin dudas se alegrarían de que Cuba alcanzara su independencia, porque a los Estados Unidos para nada les sirve la isla desde hace una generación, cuando los politicastros del Sur juzgaban que la isla sería un campo propicio para extender la esclavitud”, refirió El Times de Nueva York.

Patria al hilvanar opiniones de los periódicos norteamericanos, alimentaba la confianza de los emigrados en el proyecto republicano cubano. El periódico tuvo un modo peculiar de decir las cosas en su esencia: hizo de lo histórico poesía y de lo cotidiano algo trascendente.

Martí, al cumplir sus 42 años en Nueva York, se acercaba al cierre de su misión apostólica; el 29 de enero de 1895 expresó al Mayor General cubano Serafín Sánchez la inquietud serena que lo embargaba:

“…Inquieto, pero lleno de fuego, y de fe sensata en la cercanía y posibilidad de nuestra obra, por sobre los muchos obstáculos que se le oponen, muchos de ellos por mi vadeados en silencio”.

Patria demostró que podía caminar a buen verbo sin su presencia directa, aunque no faltarán sus epístolas de orientaciones periodísticas. En febrero de 1895, ya en Santo Domingo, República Dominicana, escribió a Gonzalo de Quesada:

“Dé sobre lo hecho. El periódico es la vida. No deje caer los hilos levantados”, sugirió.

* El autor es periodista de la Redacción África y Medio Oriente de Prensa Latina.