Berna, Suiza.- Según el Gobierno suizo la querella promovida por la empresa tabacalera Philip Morris contra Uruguay deberá seguir el canal propuesto por la trasnacional. Y transitar las reglas del Centro Internacional de Arreglos de Diferencias relativas a Inversiones (CIADI), instancia dependiente del Banco Mundial.

Así lo hizo conocer en la tercera semana de febrero el Consejo Federal (Ejecutivo colegiado helvético), respondiendo por escrito a una pregunta parlamentaria presentada por la diputada nacional Marina Carobbio (Partido Socialista/Tesino) en la última sesión legislativa de diciembre pasado.

La pregunta de la legisladora nacional incluía dos puntos. Por una parte, conocer la opinión del Ejecutivo sobre la querella iniciada por la Philip Morris contra Uruguay. Así mismo, saber si el Gobierno suizo estaría de acuerdo en completar/modificar el Tratado bilateral de protección de inversiones suscrito en abril de 1991 entre los dos países, para apoyar a Uruguay en su lucha contra el tabaquismo.

“Las inversiones internacionales revisten una importancia considerable para la economía suiza”, afirma el mensaje del Departamento de la Economía en nombre del Consejo Federal, que acaba de ser publicado.

Recordando que con un volumen de inversiones directas en el extranjero de en torno de 866.000 millones de Francos (en 2009), Suiza “se encuentra entre los más grandes exportadores de capitales del mundo”.

Esta realidad hace que la Confederación Helvética sea fuertemente tributaria de la seguridad jurídica sobre los riesgos no comerciales que pesan en las inversiones realizadas en el extranjero.

Y es con el objetivo de aumentar esa seguridad jurídica, dice el enunciado oficial, que Suiza ha impulsado “la tercera más grande red mundial de acuerdos bilaterales de protección de inversiones ( APPI en sus siglas en francés)” .

Propuesta uruguaya

En cuanto a una eventual posibilidad futura de modificar el acuerdo bilateral Suiza-Uruguay de protección de inversiones, evocada en diciembre pasado por el ex presidente uruguayo Tabaré Vázquez en declaraciones a la prensa helvética, la posición helvética subraya que “no aparece como necesario adaptar dicho acuerdo en el sentido solicitado”.

Vázquez había insinuado que en el futuro los dos Gobiernos podrían evaluar la posibilidad de modificar, a mediano plazo, el acuerdo comercial bilateral actual, excluyendo del mismo aquellos productos, como los cigarrillos, que afectan la salud de la población.

Excluir medidas reglamentarias que persigan un interés público o de sectores económicos enteros del campo de aplicación del Acuerdo , se opondría al objetivo del mismo que consiste a proteger las inversiones extranjeras en todos los ámbitos contra las prácticas contrarias al derecho internacional público, afirma el mensaje del Consejo Federal.

Solicitud uruguaya

A través de diversos medios de prensa como swissinfo.ch y Le Courrier, el ex-presidente uruguayo Tabaré Vázquez, médico oncólogo de prestigio internacional, había solicitado la solidaridad del Gobierno suizo, del parlamento y de la sociedad civil para apoyar a su país en el proceso abierto por la tabacalera Philip Morris que tiene su sede en Suiza.

El diferendo fue introducido por la Philip Morris en el Centro Internacional de Arreglos de Diferencias relativas a Inversiones (CIADI), por considerar que las medidas anti-tabaco que imponen las autoridades uruguayas lesionan sus intereses económicos y le provocan enormes pérdidas.

El gobierno uruguayo obliga a que el 80 % de la superficie de cada cajetilla de tabaco contenga fotos y mensajes que advierten sobre la peligrosidad del producto. Además no acepta el uso promocional de la distinción de “ligeros” o “suaves” en algunos tipos de tabaco.

Para Tabaré Vásquez, cada Estado del mundo tiene el derecho y la obligación constitucional de velar por la salud de sus habitantes. Entre intereses económicos y la salud de la población, para el ex presidente sudamericano, hay que priorizar lo segundo. “En el conflicto con la Philip Morris está en juego la misma soberanía uruguaya”, enfatizaba.

“Oportunidad perdida”

“Es una oportunidad perdida de parte de Suiza para demostrar su coherencia en la lucha contra el tabaquismo”, señaló a swissinfo.ch la diputada nacional Marina Carobbio, comentando la respuesta oficial que acaba de recibir.

Se priorizan mucho más “los intereses económicos de las grandes empresas que la salud de la población. Con el agravante que Suiza impone medidas muy exigentes contra el tabaquismo en nuestro propio país pero no sostiene políticas similares en naciones del Sur”, reflexiona.

“La posición del Consejo Federal es cobarde y vergonzosa. Nuestro Gobierno se basa solamente en mezquinos intereses económicos a corto plazo y olvida la actividad homicida de grandes empresas tabacaleras, especialmente en países en vía de desarrollo”, declaró el oncólogo suizo Franco Cavalli.

Cavalli, ex diputado nacional fue presidente durante varios años de la Unión Internacional de Lucha Contra el Cáncer (UICC), con sede en Ginebra, y continúa siendo un actor de primera línea en la confrontación contra el tabaquismo en el mundo.

Descorazonado por la posición oficial helvética Cavalli recuerda que recientemente The Lancet, una de las más importantes publicaciones médicas del planeta calificó de «repugnante» la política comercial de las empresas tabacaleras en los países pobres, con su secuela de enfermedad y muerte que provocan.

Con su decisión, advierte Cavalli, el Consejo Federal va confrontar violentamente a la Organización Mundial de la Salud (OMS) que “no debemos olvidar, tiene su sede en Ginebra”.

En noviembre del año pasado la 4ª Conferencia de los Estados Parte del Convenio Marco de la Organización Mundial de la Salud (OMS) para el Control del Tabaco realizada en Punta del Este, Uruguay, publicó una Declaración que puede ser interpretada como una muestra de solidaridad con la nación sudamericana en el litigio que la confronta a la Philip Morris.

* En colaboración con swissinfo y Le Courrier.