Washington, (PL).- La líder de un grupo extremista contrario a los inmigrantes e indocumentados, Shawna Forde, fue condenada a la pena capital por el asesinato de una niña y del padre de ésta en Tucson, Arizona. A más de un millar se eleva la cifra de grupos de odio en Estados Unidos, destacó hoy el Centro Legal Sureño sobre la Pobreza (SPLC).

El sitio online de AOL Noticias informó hoy que un jurado local decidió la sentencia de muerte y Forde será la tercera mujer que aguarde ejecución en Arizona. La sancionada, de 42 años, cabecilla de la organización antiimmigrante Minutemen American Defense, privó de la vida a Raúl Flores, de 29 años y a su hija Brisenia, de nueve, en mayo de 2009.

El jurado también la declaró culpable por intento de homicidio de primer grado por herir de bala a Gina González, esposa y madre, respectivamente, de los asesinados.

Según la fiscalía, Forde y sus cómplices, Albert Robert Gaxiola y Jason Eugene Bush, penetraron por la fuerza en la vivienda de las víctimas, en la comunidad de Arivaca, con el objetivo de robar para sufragar sus actividades antiinmigrantes. Bush deberá enfrentar un juicio en marzo de este año y Gaxiola en los primeros días de junio.

Por otro lado, el 8 de febrero el senador de Arizona Ron Gould canceló la votación de su propuesta, profundamente antiinmigrante, ante la imposibilidad de triunfar en una comisión legislativa. Según el sitio digital AOL Noticias, Gould no desiste de su proyecto, pero entendió que carecía de apoyo para anular el derecho a la ciudadanía estadounidense a los hijos de padres indocumentados.

Con su iniciativa, el congresista procura que una corte haga otra interpretación de la 14 Enmienda, la cual garantiza la ciudadanía a personas nacidas en Estados Unidos y estén sujetas a la jurisdicción del país.

Partidarios de la propuesta quieren hacer ver que tal enmienda no ampara a hijos de inmigrantes indocumentados, pues esas familias no le deben lealtad únicamente a Estados Unidos.

Los promotores aseguran que la proposición tiene el objetivo de obligar a una corte a determinar que un niño nacido en Estados Unidos será ciudadano estadounidense solo si alguno de los padres lo es o llegó al país de forma legal.

Congresistas conservadores de Indiana, Mississippi, Texas, Oklahoma y Dakota del Sur presentaron proyectos similares, muchos de ellos igualmente rechazados. La iniciativa lleva adjunta la idea para definir quién es realmente ciudadano estadounidense y solicitar a los estados que emitan certificados de nacimiento distintos para quienes son ciudadanos y los que no.

Posiciones contrarias declaran tales sugerencias como anticonstitucionales y de baja catadura frente al grave problema que enfrenta la nación en el tratamiento a los inmigrantes.

A más de un millar se eleva la cifra de grupos de odio en Estados Unidos, destacó hoy el Centro Legal Sureño sobre la Pobreza (SPLC). Grupos anti-inmigrantes, resentidos raciales y frustrados por la situación económica del país integran este movimiento, parte de la derecha radical estadounidense, opinó Mark Potok, director de SPLC.

Por segundo año consecutivo se observa un crecimiento explosivo caracterizado por el auge de teorías conspirativas dirigidas contra las minorías del país, precisa un informe del Centro.

Al respecto, Potok señaló que los grupos antiemigrantes continuaron creciendo pese a que la aprobación de varias iniciativas contra los sin papeles les restó empuje en el país.

Los crímenes por odio en Estados Unidos, en especial contra los hispanos, representan el 62,4 por ciento de todos los casos de violencia por motivos étnicos, plantea el Buró Federal de Investigaciones (FBI).

Un informe anual de esa oficina da cuenta de una disminución de los crímenes de odio, sin embargo fueron reportados en el último año seis mil 598 casos que involucraron ocho mil 336 víctimas.

Según Potok, se registra un auge de la derecha radical a pesar de que movimientos como el ultra conservador Partido del Té y otras organizaciones políticas derechistas, arrebataron varias banderas a los extremistas.