La Agencia Nacional de Noticias por los Derechos de la Infancia (ANNI Bolivia) presentó el pasado martes en la ciudad de La Paz, la Guía para entrevistar a Niñas, Niños y Adolescentes dirigida a periodistas de radio televisión y prensa escrita del país con el objetivo de fortalecer el trabajo periodístico y contribuir a la cualificación de las noticias sobre la niñez y la adolescencia que difunden los medios de comunicación radiofónicos, escritos y televisivos.

Según, Julia Velasco, Coordinadora de ANNI Bolivia, la citada publicación se desarrolló en el marco del programa “La Niñez Cuenta” que nació como iniciativa de Petrobras Bolivia en alianza con UNICEF y la Fundación Amigos de la Responsabilidad Social (AMIGARSE) con el objetivo de apoyar la difusión, promoción y exigibilidad de los derechos de la niñez, la adolescencia y de generar conciencia y conocimiento.

Entre los contenidos de la guía se puede encontrar el marco regulatorio nacional, e internacional, principios y recomendaciones para informar sobre la niñez, pautas para realizar entrevistas a niños, niñas y adolescentes, así como la reserva y resguardo de su identidad en determinadas circunstancias, entre otros temas.

En el evento, Julia Velasco, recalcó que una cobertura periodística debe ser coherente con los derechos humanos de los niños, niñas y adolescentes; servir de denuncia, ser una pauta de solución de problemas, active mecanismos de protección, tenga un enfoque de género y sea una promoción de valores, para contribuir a una sociedad más justa que garantice una vida digna de la niñez.

Cualificación de las noticias

Las 13 Agencias de Noticias de los Derechos de la Infancia de la Red Andi América para establecer si las noticias sobre la niñez y adolescencia publicadas respetan o toman en cuenta los derechos de la niñez y la adolescencia aplican los siguientes indicadores de calidad: La no utilización de términos peyorativos; mención a Leyes nacionales y/o internacionales que protegen a la niñez y adolescencia; diversidad de fuentes (incluida las fuentes estadísticas); presencia de niños/as y adolescentes como fuentes de información; óptica de investigación (denuncia y/o búsqueda de solución), enfoque de género, utilización de fotografías, gráficos o ilustraciones que dignifiquen a la niñez y adolescencia; enfoque de etnia (no excluyente); promoción de valores en favor de los Derechos de la niñez y la adolescencia.

Monitoreo de noticias

ANNI Bolivia es el primer Observatorio de Medios de Bolivia, especializado en temas de niñez y adolescencia que hace el monitoreo de 9 periódicos a nivel nacional que son: La Razón, La Prensa, Extra, El Alteño, El Deber, Los Tiempos, Correo del Sur, El Potosí, Nuevo Sur, para medir la cantidad y la calidad de noticias.

El 2009 monitoreó un total de 10.618 noticias que hacen referencia a la niñez y adolescencia. De las cuales, como un ejemplo, 136 noticias hacen referencia a la Trata y tráfico de niños, niñas y adolescentes (1% de 10.618). Casi todas las publicaciones fueron escritas como notas periodísticas (descripción).

La mayor referencia de las notas corresponde a adolescentes de 12 a 17 años relacionados con la Violencia Sexual Comercial, seguida de niños y niñas de 0 a 6 años de edad, ligados a la problemática de la entrega de bebés a cambio de dinero.

En 40 notas de las 136 se utilizaron términos peyorativos. Los más frecuentes fueron: “menor” y “menores”.

Sólo dos de las 136 noticias referentes a trata y tráfico tienen una óptica de investigación; una presenta un enfoque de búsqueda de solución y la otra de denuncia.

En relación a la mención sobre la legislación de la protección a la niñez, en las 136 notas sólo una de las noticias hace mención al Código del Niño, Niña y Adolescente y 6 noticias a la Constitución Política del Estado.

Entre las fuentes más consultadas están: La Policía (41); Fiscalía (16); Defensorías de la Niñez y Adolescencia (12); Organizaciones de la sociedad civil (12); Agresores (8); Personas físicas (7); Ejecutivo Local (6) y Víctimas (6)

De las 136 notas 53 corresponden al área urbana; 12 al área rural, 4 al área de las fronteras, 6 en la capital 6 y 0 en barrios marginados.

El ejemplo mencionado devela la necesidad de difundir las leyes específicas que protegen a la niñez y adolescencia a las y los trabajadores de la prensa, instituciones públicas y privadas que trabajan con el tema de la niñez y la adolescencia entre otras para el respeto y cumplimiento de éstos.

En ese sentido, el Guía pretende ser un instrumento de consulta y orientación para fortalecer a una práctica periodística profesional respetuosa de los derechos humanos de los niños, niñas, adolescentes y su entorno.

Resumen de la guía

La Guía presenta una compilación de las leyes nacionales que protegen a la niñez empezando por la Constitución Política del Estado, que en la Sección V los artículos 58, 59, 60 y 61 hacen referencia a los derechos de la niñez, la adolescencia y juventud.

El Artículo 58 hace mención a la definición de niño, niña y adolescente, reconoce la titularidad de los derechos reconocidos en la presente Constitución; el Artículo 59 describe los derechos que tiene toda niña, niño y adolescente para su desarrollo integral; el artículo 60 detalla los deberes que tienen el Estado, la sociedad y la familia para garantizar la prioridad del interés superior del niño, niña y adolescente; y el Artículo 61 menciona la prohibición y sanción de toda forma de violencia contra las niñas, niños y adolescentes.

Los mencionados artículos son un avance porque se está reconociendo a los niños, niñas y adolescentes como sujetos de derechos.

Código Penal

El Código Penal es un conjunto único de normas que defienden los derechos de la niñez y adolescencia y sanciona a las y los vulneradores de sus derechos, por ejemplo, un adulto en Bolivia (sea boliviano o extranjero) que realice o promueva actos sexuales con niños, niñas o adolescentes menores de 14 años, podrá ir a la cárcel por hasta 20 años. Y si esta persona lleva a cabo estos mismos actos con adolescentes entre 14 y 18 años tendrá pena de cárcel hasta 12 años.

En caso de abandono dice “el que abandonare a una persona menor de 12 años, será sancionado con reclusión de tres meses a dos años. Si del abandono resultare lesión corporal grave o muerte, la pena será agravada en un tercio”.

“Si la madre abandonara a su hijo recién nacido será sancionada con reclusión de un mes a un año. Si del hecho derivare la muerte o lesión grave, la pena será aumentada hasta tres años o dos años respectivamente”.

En relación al delito de corrupción de niños y niñas, el artículo 318 sanciona con la pena de privación de libertad de uno a seis años en los siguientes casos: si la víctima es menor de 12 años.

El Código del Niño, Niña y Adolescente (Ley 2026)

En el Código del Niño, Niña y Adolescente (CNNA) promulgado el 27 de octubre de 1999, se encuentran artículos vinculados a la protección de la niñez y la adolescencia en los medios de comunicación y el ejercicio de la libertad de expresión se encuentran:

Reserva y resguardo de identidad

El artículo 10 del CNNA dice que “las autoridades judiciales y administrativas tiene la obligación de resguardar la identidad de los niños niñas y adolescentes que se vean involucrados en cualquier tipo de procesos, salvo los casos expresamente previstos por este Código”

“Los medios de comunicación cuando publiquen o transmitan noticias que involucren a niños, niñas o adolescentes, no pueden identificarlos nominal ni gráficamente, ni brindar información que permita su identificación, salvo determinación fundamentada del Juez de la Niñez y Adolescencia, velando en todo caso por el interés superior de los mismos. El incumplimiento a esta disposición dará lugar a acción legal correspondiente”.

Derecho a la libertad, la respeto y a la dignidad

El artículo 100 del CNNA dice, “El niño, niña o adolecente tiene derecho a la libertad, al respeto, y a la dignidad como persona en desarrollo. Asimismo, como sujeto de derechos, están reconocidos sus derechos civiles, políticos y económicos, sociales y culturales garantizados por la Constitución, las Leyes, Convención Internacional sobre los Derechos del Niño y otros instrumentos internacionales ratificados por el Estado Boliviano”.

Sobre la dignidad, en el Artículo 106 menciona que: “Es deber de todos velar por la dignidad del niño, niña y adolescente, amparados y ponerlos a salvo de cualquier tratamiento inhumano, violento, deshumanizante, vejatorio o represivo, así como denunciar ante la autoridad competente los casos de sospecha o confirmación de maltrato”.

Libertad de expresión y opinión

En el Artículo 103 del CNNA establece que “El niño, niña o adolescente que esté en condiciones de emitir un juicio propio, tiene derecho a expresar su opinión libremente en todos los asuntos que lo afecten por los medios que elija y a que se tome en cuenta sus opiniones”

Diversiones, medios de comunicación y espectáculos públicos

El Artículo 160 del CNNA señala que: “Los Gobiernos Municipales reglamentarán las diversiones, espectáculos púbicos y programación de medios de comunicación, analizando e informando sobre su naturaleza; grupos etáreos a los que van dirigidos y los horarios en que su presentación sea adecuada para niños, niñas y adolescentes”.

Obligación de los medios de comunicación

De acuerdo al artículo 162 del CNNA: “Los medios de comunicación oral, escrito y televisivos están obligados a emitir y publicar programas y secciones culturales, artísticos, informativos y educativos dirigidos a la niñez y a la adolescencia, de acuerdo a reglamentación. Toda emisión de programas que atente contra la formación y salud mental del niño, niña o adolescente, así fuere publicidad de tabaco o bebidas alcohólicas, sólo podrá ser emitida en horarios destinados a adultos. Ninguna persona, empresa u organización podrá utilizar imágenes de niños, niñas, ni adolescentes en la publicidad de esos productos u otros similares, bajo sanciones contenidas en este Código y demás disposiciones vigentes”.

Ley de Protección a las Víctimas de Delitos Contra la Libertad Sexual (Ley 2033)

Esta Ley asegura los derechos y garantías de las víctimas, además de definir los delitos contra la libertad sexual modificando al Código Penal. El Artículo 15 de la misma ley establece que una víctima tiene derecho a: Presentar su denuncia, tener información, tener protección como testigo y contar con ayuda para la recuperación de su salud física y mental.

En caso de que la víctima sea una persona menor de edad, además de los anteriores tienen los siguientes derechos: A que el juez le designe un tutor para que le represente, cuando los padres o responsables fueran los imputados, cómplices o encubridores o no tuviera padres o responsables; A que en la etapa de diligencias de policía judicial, los interrogatorios sean realizados bajo la supervisión de un psicólogo o de instituciones de servicio social sin fines de lucro, el fiscal y su abogado defensor, debiendo realizarse únicamente en el domicilio de la víctima.

Ley Contra la Trata de Personas y el Tráfico Ilícito de Migrantes (Ley 3325)

Esta Ley modificó el Código Penal, creando el capítulo V que incorpora tres tipos de delitos penales: Trata de seres humanos; tráfico ilícito de migrantes; pornografía y espectáculos obscenos con niños, niñas y adolescentes.

En el Artículo 1 de esta Ley, se establece que: “Será sancionado con una pena privativa de libertad de 8 a 12 años el que, por cualquier medio de engaño, coacción, amenaza, uso de la fuerza y/o de una situación de vulnerabilidad (aunque medie el consentimiento de la víctima, por sí misma o por una tercera persona) induzca realice o favorezca el traslado o reclutamiento, privación de libertad, resguardo o recepción de seres humanos dentro o fuera del territorio nacional”.

“La pena se agravará en un cuarto cuando, la víctima sea niño, niña o adolescente y el autor o participe sea el padre, la madre, el tutor o quien tenga bajo su cuidado a niños, niña o adolescente o pertenezca a una organización criminal. También aumentará cuando el autor o partícipe sea una autoridad o un funcionario público encargado de proteger los derechos de niños, niñas y adolescentes”.

Leyes internacionales

Entre las leyes internacionales que protegen a la niñez están la Convención sobre los Derechos del Niño que fue aprobada por la Organización de las Naciones Unidas el 20 de noviembre de 1989.

La convención tiene cuatro principios fundamentales que son: La no discriminación (Art. 2); El interés superior del niño y de la niña (Art. 3); El derecho a la vida, a la supervivencia y al desarrollo (Art. 6) y El respeto a los puntos de vista del niño y de la niña (Art. 12)

Función de los medios

El Artículo 17 de la Convención define la importante función que desempeñan los medios de comunicación en la promoción del bienestar de los niños y niñas, señalando que los Estados deben: alentar a los medios de comunicación a difundir información y materiales de interés social y cultural para los niños y niñas…

La Convención también habla del derecho de niños, niñas y adolescentes a tener una vida privada, lo que en el caso de la prensa es aplicable a las entrevistas, filmaciones o fotografías. En este sentido el Artículo 16 señala que “ningún niño será objeto de injerencias arbitrarias o ilegales en su vida privada, su familia, su domicilio o su correspondencia ni de ataques ilegales a su honra y a su reputación”.

Los Protocolos Facultativos

En mayo del 2000, la Asamblea General de las Naciones Unidas aprobó dos Protocolos Facultativos de la Convención sobre los Derechos del Niño: 1. La participación de los niños en conflictos armados y 2. La trata o venta de niños, la violencia sexual comercial y la pornografía infantil.

Ambos protocolos retoman el trabajo responsable, respetuoso y en el especial cuidado que deben tener las y los periodistas y medios de comunicación cuando aborden el tema de los conflictos armados, así como situaciones vinculadas a la trata, la violencia sexual comercial infantil, la trata o venta de personas menores de edad para diferentes fines negativos para su integridad.

Recomendaciones para informar

El Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) recomienda que cuando se entreviste: No hiera la sensibilidad del niño o niña: evite preguntas, opiniones o comentarios que les enjuicien o sean insensibles a sus valores culturales, que les pongan en peligro o puedan humillarles o que reaviven su dolor y su pesar ante el recuerdo de vivencias traumáticas.

A la hora de escoger a los protagonistas, no discrimine por razón de sexo, raza, religión, posición, formación o aptitudes físicas.

Evite la puesta en escena: no pida a un niño o niña que relate o interprete hechos ajenos a su propia vivencia.

Explíqueles el propósito de la entrevista y el uso que se pretende hacer de ella.

Obtenga el permiso del niño o niña y sus tutores antes de realizar cualquier entrevista, reportaje de vídeo y, si es posible, incluso para las fotografías.

A la hora de escoger las imágenes o sonidos de fondo para reportajes, entrevistas de vídeo y audio, piense en cómo pueden afectar al protagonista, a su vida y a su historia.

Asegúrese de que el hecho de mostrar su casa, la comunidad o el entorno en que vive no le supone ningún riesgo ni le afecta de forma negativa.

La presencia de adultos es recomendada cuando éstos acompañan el proceso, sin interferir y más bien están ahí para proteger, velar por los derechos del niño, niña o adolescentes…

Defensoría del Pueblo

La Defensoría del Pueblo en nuestro país recomienda: Se debe respetar la dignidad e intimidad de todo niño, niña o adolescente al momento de tratar una noticia que los involucre directa o indirectamente en hechos de violencia, preservando su imagen, identidad, espacios de vida y objetos personales.

Es necesario proteger la identidad de los niños, niñas y adolescentes víctimas de maltrato, agresión sexual, trata, tráfico y conflicto con la ley, evitando la publicación y exhibición de sus imágenes, nombres, señas particulares y su entorno familiar o social, mediante cualquier medio de comunicación masivo o alternativo, por ser nocivo a su integridad física y moral.

Al momento de cubrir noticias de violencia contra los niños, niñas y adolescentes se debe evitar el reportaje de crónica roja, absteniéndose de entrevistar al niño, niña o adolescente bajo presión psicológica y evitando emitir criterios que afecten su dignidad, integridad personal y desarrollo.

La información debe servir para hacer una denuncia y crítica sobre los hechos de violencia, exponiendo la problemática de la niñez y adolescencia como una propuesta reflexiva que oriente al público a identificar formas solidarias de solución.

Los medios de comunicación deben desempeñar un papel activo en la información y educación a la comunidad sobre los derechos humanos de la niñez y adolescencia, sensibilizando sobre el riesgo al cual están expuestos cuando no reciben la protección necesaria por parte de las autoridades, la comunidad y sus familias.

Se requiere un compromiso de los medios de comunicación en el diseño de una estrategia comunicacional coordinada contra la violencia hacia los niños, niñas y adolescentes, que evite el sensacionalismo y la crónica roja y proteja la identidad de las víctimas.

En entrevistas a niñas, niños y adolescentes no les gusta

A partir del trabajo comunicacional realizado con niñas, niños y adolescentes en la Red ANDI América Latina y en la Red Nacional de Niños, Niñas y Adolescentes Comunicadores (NINACOM) a las niñas, niños y adolescentes cuando les entrevistan no les gusta: Ser tratados como objetos de burla por parte de las personas adultas o de los mismos niños o niñas; ser utilizados como objetos de decoración o ser vistos como el niño o niña bonita; que los describan o muestren en una fotografía en una situación miserable, porque esto afecta negativamente su autoestima; que los adultos les digan lo que tienen que decir y que los adultos hablen por ellos.

Cómo les gustaría ser tratados

De igual manera, afirman que a las niñas, niños y adolescentes les gustaría que las y los adultos les traten: Con comprensión y respeto, así como todos los demás; que se les permita hablar por sí mismos sin la interferencia de un adulto; que se les consulte lo que piensan en las situaciones que les afectan; poder hablar abiertamente con los adultos como lo hacen entre ellos; que se les permita ser personas con pensamientos e inquietudes propias; que se les permita ser ellos mismos, no lo que otras personas quieren que sean y que tomen en cuenta sus opiniones.

Reserva y resguardo de su identidad

Existen varios temas que por su complejidad y/o gravedad no deben ser abordados en una entrevista a niños, niñas y adolescentes.

Todo aquello que los revictimice, es decir, les lastime, le provoque incomodidad, dolor, sufrimiento, tristeza, angustia, o que le hagan recordar momentos difíciles y dolorosos de su vida, o que lo traumen. No debe ser abordado por él o la periodista porque las y los niños merecen respeto a su intimidad. Ante todo el periodista debe velar por la dignidad, salud e integridad física y psicológica de las y los niños.

Proteger la identidad del niño, niña, adolescente incluye proteger a sus familias y el entorno cercano, es decir la identidad de sus padres, hermanos, amigos, vecinos y no divulgar lugares o espacios que puedan dar con la identidad del niño, niña o adolescente víctima. Conforme al Artículo 10 del CNNA.

También, se debe guardar la identidad de la niña, niño o adolescente cuando es víctima de maltrato, físico o psicológico; de abuso sexual, entre ellos la violación o cuando es víctima de violencia sexual comercial (prostituido). Asimismo, si es víctima de trata y tráfico; si está en conflicto con la ley; si es imputado o condenado por transgredir la ley. De igual manera si es víctima de abandono de parte de sus padres o tutores o cuando queda en la orfandad porque fallecieron sus padres o tutores y está de duelo.

Excepciones

La UNICEF y ANNI Bolivia recomiendan que en determinados casos pueda ser beneficioso para el niño o niña dar a conocer su identidad, su nombre o mostrar su rostro. Pero aún siendo este el caso, él o la periodista deberán evaluar el caso y protegerlo frente a cualquier peligro y ayudarle en caso de que sea objeto de difamación o represalias.

Casos particulares

Cuando un niño o niña entabla contacto con un o una periodista con la intención de ejercer su derecho a la libertad de expresión y a que su opinión sea escuchada. También si forma parte de un programa sostenido de activismo o movilización social y desea que se le identifique como tal.

Asimismo, si un niño o niña forma parte de un programa de rehabilitación psicosocial, y el hecho de dar a conocer su identidad es parte de la terapia.

De igual manera si un niño o niña está desaparecida o ha sido raptada y el único medio para dar con su paradero es identificarlo con nombre y apellido y/o mostrando su fotografía o imagen.

Recomendaciones de ANNI Bolivia

En el uso de imágenes no mostrar la imagen del niño, niña o adolescente víctima de violencia porque daña su dignidad y afecta su integridad física…

No mostrar el cuerpo del niño, niña o adolescente ni cubrir con una franja sus ojos, tampoco distorsionar sólo su rostro, esto no evita que lo reconozcan por otras partes de su cuerpo o por su vestimenta.

Evitar exponer imágenes o fotografías de cuerpos desnudos o semidesnudos de niños, niñas y adolescentes para evitar crear morbo y estigmas en contra de ellos y ellas.

El periodista debe ser sensible y respetuoso. Debe ponerse en el lugar de la víctima y tomar conciencia de que ese niño, niña o adolescente podría ser su hijo, hija, hermano, hermana, sobrino, sobrina, primo, prima, ahijado, ahijada u otro miembro de su familia o pariente cercano.

Imágenes alternativas

Se pueden utilizar imágenes de niños, niñas o adolescentes de espaldas; sombra de siluetas de niños, niñas o adolescentes; manos de niños o niñas; zapatos de niños o niñas, dibujos de niños, niñas, juguetes destrozados, muñecas rotas, etc.

Imágenes de los padres, parientes u otros

Se debe evitar identificar al niño, niña o adolescente víctima de violencia. Al mostrar imágenes de su entorno se estaría ocasionando, indirectamente su identificación.

Si el padre, pariente o tutor de la víctima pide ejercer su derecho a protestar o reclamar justicia, se lo puede entrevistar, pero sin identificarlo en la nota periodística.

Responsabilidad profesional

Según la Guía, el tratamiento periodístico de temas de niñez y adolescencia en situaciones de violencia exige de los y las periodistas mucha honestidad y respeto a los derechos de las niñas, niños y adolescentes víctimas. Por lo tanto nunca se debe dar a conocer el nombre y apellido del niño, niña o adolescente en situación de violencia.

Sugieren que se pueden utilizar nombres ficticios sin apellidos para evitar dañar a posibles homónimos.

Cuando se entreviste al agresor/a o victimario/a adulto, pero a la hora de dar la información se debe tener muy en cuenta que, presuntamente, esa persona ha cometido un delito en contra de un niño, niña o adolescente y presentarlo como tal.

En el caso de que el agresor/a fuera el padre, tutor o pariente del niño o niña, no hay que identificarlos porque es prioridad proteger al niño o niña víctima.

Temas que se pueden abordar

Según la Guía existen diversos temas que no son abordados por los medios de comunicación y que contienen riqueza en información y contribuyen a la promoción y de defensa de los derechos humanos.

Para documentar la Guía ANNI Bolivia consultó a través de una encuesta y entrevistas personales a 411 adolescentes entre las edades de 13 y 17 años, estudiantes del nivel secundario de las ciudades de La Paz y El Alto.

Las y los adolescentes expresaron que les gustaría verse como seres humanos en desarrollo, que tienen sueños, aspiraciones que muchas veces trabajan fuerte para lograr sus metas, que les gusta participar, que también tienen dificultades en la escuela, la comunidad y la familia, pero que les gustaría verse y escucharse en los medios que son abordados con dignidad, como personas positivas, propositivas y entusiastas.

¿Qué cosas debe preguntar un periodista?

En la encuesta se preguntó a las y los adolescentes sobre qué se debe y no se debe preguntar a los niños niñas y adolescentes al momento de hacerles una entrevista.

Las respuestas fueron las siguientes: Sobre nuestras necesidades; la opinión que tenemos sobre temas políticos o temas de actualidad o lo que pasa en nuestra sociedad; sus sentimientos; sobre lo que les gusta y apasiona en la vida; sobre qué opinan del país; si conocen sus derechos; sobre la convivencia y la unidad familiar; qué es lo que quieren para su futuro; actividades que realiza en el colegio para el bien común y cómo se sienten en ella; sobre los logros alcanzados; las formas de mejorar la sociedad; si se siente seguro en el lugar donde vive; sobre la seguridad en la comunidad; sobre los gobiernos estudiantiles; qué le parece las cosas que ocurren en Bolivia; sobre su autoestima; sobre el VIH y la importancia de compartir esta información; aspectos positivos de su entorno; qué haría para mejorar su país; sobre la limpieza del barrio y las calles; sobre las ITS y porqué los adolescentes deben cuidarse; sobre su sexualidad, pero con respeto; opinar sobre el abuso y la violencia intrafamiliar.

Las y los adolescentes consultados señalaron que además de temas positivos donde sean partícipes les gustaría verse en los medios, que se les aborde como personas que tienen necesidades no satisfechas, pero que también proponen soluciones y aportan al desarrollo del país.

Código Nacional de Ética Periodística

Por primera vez en la historia de Bolivia un Código de Ética Periodística, presentado el 21 de octubre del 2009, en la Asociación de Periodistas de La Paz, incluye dos artículos que reconocen a los niños y niñas y adolescentes bolivianos como sujetos de derechos que merecen el respeto de periodistas y medios de comunicación, en el momentos en que éstos informen sobre temas referidos a este segmento de la población y son:

Artículo 11 que dice “Respetar la dignidad, el honor la intimidad y la vida privada de todas las personas públicas y privadas, en especial de la niñez y adolescencia. Sólo deben referirse a sucesos o circunstancias de carácter privado cuando estos involucren el interés público justificado y demostrable.

Artículo 12. Expresa: “Proteger la identidad e integridad de los niños, niñas y adolescentes en situación de violencia”.

Sin lugar a dudas, todo lo descrito muestra los avances que se han dado en la legislatura boliviana con la aprobación de leyes en defensa de la niñez y la adolescencia, pero queda al descubierto los vacios que hay para el cumplimiento de las leyes aprobadas, en algunos casos por desconocimiento y en otros por falta de voluntad política.

De igual manera, la citada Guía es un llamado de atención en positivo a las y los periodistas, para que aborden una serie de temas sugeridos por las y los adolescentes encuestados y no se centren en dar información sobre los mismos cuando son víctimas de algún tipo de violencia o parte de una desgracia familiar o comunitaria.

Si bien es importante que informen sobre las acciones que realizan los Órganos Ejecutivo, Legislativo y Judicial, las Defensorías de la Niñez y la Adolescencia o de instituciones como la Policía o Fiscalía, pero también deben ser una fuente de denuncia cuando no se cumplen las leyes y decretos.

La Guía también plantea una serie de reflexiones para que todas y todos nos interesemos en conocer las leyes que protegen los derechos de la niñez y adolescencia, los difundamos, respetemos y activemos mecanismos de defensa desde el lugar donde nos encontremos, ya sea en la casa, la calle, la escuela, el lugar de trabajo, en las instituciones públicas o privadas, porque son los lugares donde cada persona sin importar la edad quiere ser tratado con respeto y dignidad.