La actual administración del Ministerio de Culturas se caracterizó sin lugar a dudas por un franco retroceso y deterioro de la institucionalidad y de los recursos humanos. Esta afirmación se sustenta bajo los siguientes criterios que exponemos con carácter de denuncia pública.

“Revolución democrática y cultural”

Al asumir la presidencia el Sr. Presidente Evo Morales, colocó al antropólogo Edgar Arandia como Viceministro de Desarrollo de Culturas, quien a través de la Unión de Trabajadores por el Arte y la Cultura, UTAC, y la Agrupación de Patunka Octubre, ambas conformadas escasamente por amiguitos y compadres renegados, se hicieron del Viceministerio y de los centros de formación y algunos elencos de ese Viceministerio.

Los actos más sobresalientes –para el instrumento- fueron la destitución de 35 funcionarios del entonces Viceministerio de Culturas, la toma de los Centros de Formación como la Academia Nacional de Bellas Artes, la Escuela del Folklore y la Escuela de Ballet Oficial en La Paz, hoy con un bajo perfil y serios indicios de corrupción en los proceso que se ventilan. Y por un conjunto de acciones sin trascendencia pero si con fructíferas y abiertas peleas, como contra la Fundación Cultural del Banco Central por la cual juró cerrar y hoy es paradójicamente es empleado y funge como Director del Museo Nacional de Arte, donde goza de vacaciones bien pagadas.

Luego viene la gestión de Pablo Groux, que le imprimió al Viceministerio una dosis de actividades culturales y otros eventos callejeros, que le mereció de título de “Ministro Tarimero”, bien señalado por la prensa local. Y en honor a la verdad, se rescata la realización de Jornadas Culturales nacionales que terminó con la creación de 9 Consejos Departamentales de Culturas que respaldaron la creación del actual Ministerio de Culturas. En Cochabamba se presentó como una alternativa posible de desconcentración de la gestión cultural afincada sólo en La Paz, y la formulación de Políticas Culturales, debatida intensamente en el Foro Cultural. Hoy el destino de estos Consejos son inciertos, gracias también a la ineficacia de sus Directores de área. Groux también logró eliminar a los elencos como Teatro, Títeres y Ballet Oficial, y dejó mal parada al Ballet Folklórico Nacional, Sociedad Coral Boliviana y a los Centros Formativos. Igual logró sacar a profesionales y técnicos en culturas, colocando a sus amigotes para emprender una agenda mediática en tan importante Ministerio.

Luego el Presidente del Estado Plurinacional, queriendo darle un pequeño brillo a su gabinete, coloca a la cantante orureña Zulma Yugar como Ministra. Su gestión se definió por su inoperancia y falta de humanidad. Nunca antes se dejó tan mal parada la institucionalidad cultural. Terminó sacando a los pocos funcionarios antiguos a través de una difundida “reingeniería” cultural.

Esta “reestructuración” –fácilmente constatable se caracteriza por los siguientes hechos: Incremento de salarios (a los que ganan más se le aumentó, a los que ganan menos se les disminuyó disminución de salarios hasta el 50% ), colocación de personal sin mérito formativo, incremento de salarios con escala profesional y técnico a personas sin título ni experiencia en el sector, colocación de funcionarios en puestos clave. Ejemplo el puesto de Director del Ballet Folklórico Nacional se entregó a una administradora de empresas (amiga de la ministra) y para subsanar su error a la semana se la nombra “enlace administrativo”. Hechos como este abundan y son fáciles de constatar.

Yugar, en un año de gestión como Ministra de Culturas, cambió a más de cinco funcionarios como Jefe de Gabinete, a más de 8 profesionales como Jefe de Comunicación, a más de 5 Directores Generales de Patrimonio, a 5 Directores Administrativos y así sucesivamente en otras aéreas. Lo dicho se constata en el Servicio Informativo Datos & Análisis, denunciado reiteradamente por el periodista Wilson García (ver página) Sin duda, ella misma no podía con su carácter ego-centrista que tanto daño le hizo al sector cultural

Asimismo, los Centros de formación Artística del Ministerio de Culturas están en franco proceso de reclamo por la visible malversación de “fondos propios”. ¿Qué paso? ¿Quien dará cuenta de esta malversación? Y la gestión que deja la ex Ministra de Culturas Yugar se caracteriza por la ausencia de proyectos nacionales para l sector culturas.

Discriminación y Gestión

Tan deplorable ambiente deberá afrontar la reciente nombrada Ministra de Culturas Elizabeth Salguero. Y tendrá que lidiar con una contaminada intuición discriminadora y fomentada por sus Viceministros.

Hernán Quispe Chura, actual Viceministro de Turismo, ha sido denunciado por su carácter discriminante e intolerante al asumir un función tan ajena a su escasa formación. El Viceministro de Descolonización Félix Cárdenas es un lastre para el proceso de cambio ya que es un “pajpaku” de la Descolonización y su carácter enano ve en todo funcionario que no esté alineado a este “proceso de cambio” como neoliberal. Y al Viceministro de Interculturalidad Ignacio Soquere le quedo muy grande un Viceministerio ya que es sabido que fue rebasado por sus Directores y jefes de Unidad. Actualmente busca un norte para la interculturalidad.

Como mujeres artistas decimos:

Que se deje de pagar con cargos de Embajadores en el exterior, a tan malos gestores.
Llamar a convocatoria pública a todos los puestos en el Ministerio de Culturas sin discriminación alguna.
Procesos para los ex Ministros y Viceministros.
Destitución y proceso para Elías Vásquez, Director General de Asuntos Administrativos, Alex Andrade Director General de Promoción Cultural y Artística, el Director d Asuntos Jurídicos, El Director de Transparencia del Ministerio de Culturas, al Director de Planificación de este Ministerio.
Proceso por inoperancia y encubrimiento a: William Aguilar, Director de Consejos Departamentales de Culturas, al Director de Industrias Culturales Julio Cesar Paredes, a la Jefe de Gabinete de Yugar, a Galo Illatarco, y a todo funcionario corrupto por recibir salario no acorde a su formación y experiencia.
Y a los funcionarios destituidos lo animados a pelear por sus derechos laborales, pero los instamos a que se alejen de este Ministerio donde la mediocridad está a flor de piel.
¿Por qué tolerar tanto abuso y desazón para la cultura nacional?

A nuestras autoridades y nueva Ministra de Culturas solicitamos:

Actuar con humildad y Justicia. Los cambios no se efectúan con discriminación e intolerancia. Si observamos continuidad administrativa y de gestión, firmemente señalamos hacer campaña por los actuales opositores.

Por una Bolivia cultural y democrática y sin discriminación!

Cochabamba, febrero de 2011.