“En Defensa del Proceso de Cambio y del Pacto por la Unidad”, así intitula un articulo de Raúl Prada y Katu Arkonada, publicado en Bolpress, ideólogos de pacotilla de la reorganización del viejo Estado boliviano, con motivo del primer aniversario de la fundación del Estado Plurinacional, dizque como una conquista lograda por el pueblo boliviano y los movimientos sociales del 2000 al 2005.

El contenido de dicho “pasquín virtual” esta alejado de la realidad y nos da la sensación de que sus autores, están trágicamente desconectados de ella y viven otras realidades descontextualizadas de la crisis del viejo Estado boliviano, tal vez ingenuamente embelesados por la fundación de un paradisiaco Estado ideal aristotélico y metafísico (El Estado Plurinacional), al que consideran ni mas ni menos como producto de un verdadero cambio estructural.

Recordamos a estos intelectualillos de pacotilla al servicio del reformismo proburgués, que las heroicas jornadas de octubre de 2003, enarbolaron banderas de carácter revolucionario que nada tienen que ver con la lucha por un Estado Plurinacional y las autonomías. Por sin lo saben la lucha revolucionaria de octubre de 2003 fue desviada por el imperialismo, sus ONGs, el reformismo y los revisionistas, hacia la sucesión constitucional, para rematar luego en una Asamblea Constituyente con la misión de reorganizar el viejo Estado boliviano en crisis, sobre la base de un “modelo comunitario” esencialmente neoliberal, donde puedan armonizar los intereses de las transnacionales y el interés nacional bajo la formula de “socios si, patrones no”, entendido por los “izquierdistas de pacotilla” como “socialismo comunitario”, “sociedad comunitaria”. No faltan algunos despistados que están convencidos que vivimos un “proceso revolucionario” o un “proceso de transición hacia el socialismo”, al que hay habría que defenderlo incondicionalmente (por ejemplo los revisionistas del PCB de Marcos Domic y el PC Marxista Leninista Maoísta de los hermanos Echazú Alvarado, que de maoístas no tienen nada).

Esta fuera de toda discusión que el “gasolinazo”, refundado como “nivelazo” por el “proceso de cambio”, fue una medida de carácter neoliberal que acentuó el sometimiento de nuestro pueblo a los rigores de las leyes de la oferta y la demanda del mercado capitalista; no obstante del vergonzante retroceso del gobierno con su “nivelazo” o “gasolinazo” ante la inminencia de una impetuosa rebelión popular, los precios de los artículos de primera necesidad subieron hasta los cielos. La regulación de los precios por el mercado fue autorizado por el propio gobierno del Estado Plurinacional.

Ante la escasez de alimentos y los manifiestos signos de rebelión popular, el gobierno esta obligado a importarlos, haciendo añicos la tan cacareada “soberanía alimentaria”. Más que nunca, ahora dependemos de la importación de los alimentos, y nada raro que tenga que importar los “pollos”, a pesar de haber sido despreciados en la cumbre de Cochabamba el año pasado por parte del Presidente del Estado Plurinacional.

Estos intelectualillos de pacotilla obnubilados por el poder, no ven esta realidad. Por eso teorizan sobre castillos de arena como supuesto proceso revolucionario que otros se habrían apropiado y que por ello seria una tarea la reconducción del mismo.

Cuando dicen que “el 2010 ha sido un año de transición problemática en la construcción del Estado Plurinacional y comunitario… el 2011 se abre una nueva etapa del proceso de cambio reconducido por el pueblo boliviano”, no comprenden que el viejo Estado boliviano sigue siendo lo mismo y que lo Plurinacional no es mas que su ropaje nuevo cargado de simbolismos y ritualidades cósmicas. La realidad revela la profunda crisis estatal (muy a pesar del primer aniversario de su rebautizo como Estado Plurinacional). Crisis que se acentúa día que pasa por la incapacidad de un gobierno que llegó a su agotamiento para encarar la denominada “transición problemática”. ¿Querrán decir que el 2011 no es problemático o si hay problemas no es culpa del gobierno como dijo el Presidente del Estado Plurinacional, “a mi no me echen la culpa”?

No obstante la “bonanza económica”, como resultado de los ingresos del sector hidrocarburífero y minero, después de haber fracasado por su incapacidad en la gestion del viejo Estado boliviano en estos cinco años, como no son culpables de nada le pasan la factura a nuestro pueblo, para que este año reconduzca dizque la “nueva etapa del proceso de cambio”. ¿Entonces quienes condujeron el “proceso de cambio” los anteriores años?. Nosotros afirmamos que a nuestro pueblo no le interesa este proceso y que si algún momento fue arrastrado por la demagogia y la retorica antiimperialista del gobierno del MAS y sus ONGs, después del “nivelazo” o “gasolinazo”, se organiza y prepara desde las bases rebasando a sus dirigentes oportunistas y vendidos, en contra de las medidas de carácter neoliberal que viene anunciando el propio gobierno, incluso con legitimación social mediante una “cumbre social” oficialmente anunciado.

El pueblo en su conjunto, excepto la burguesía burocrática del gobierno del MAS, esta pasando peores momentos por la imposición de la política neoliberal; y el pueblo no esta en condiciones siquiera de reconducir un proceso que le robó la esperanza y la sonrisa, y que no pasó de ser mas que una reorganización del viejo Estado en su peor crisis; porque además las condiciones de vida de los pobres del campo y de las ciudades se acentuaron hasta niveles de la miseria (la rebelión de los hambrientos en Llallagua podría generalizarse).

Los únicos interesados en reconducir este proceso son las ONGs, verdaderos instrumentos de dominación imperialista que, desde antes del proceso constituyente hasta nuestros días, son los que se benefician con la fundación del Estado Plurinacional en el negocio de proyectos y recursos económicos, cebándose a nombre de los legítimos intereses y derechos de los pueblos indígena originario campesinos, corrompiendo a algunos dirigentes oportunistas y prebendales que, cambiaron hasta de modo de vida, alejados y abandonados por sus bases. Así se pudo constatar en la rebelión popular del mes de diciembre de 2010 en contra del “gasolinazo” o “nivelazo” que fueron rebasados por la autoconvocatoria de la rebelión popular. Ni que decir de las transnacionales que también están interesados en reconducir este proceso, porque se beneficiaron de la política hidrocarburífero del gobierno como resultado de la “falsa y demagógica nacionalización de hidrocarburos”, a partir de la formula de “socios si patrones no”. No por algo estas resultaron los más beneficiados por el “gasolinazo” o “nivelazo” con el pretexto del contrabando en “mamaderas”… Ni que decir del seguidismo y servilismo repugnante de los revisionistas de los PCs que apoyan el “proceso revolucionario” reptando miserablemente en procura de espacios dentro del aparato burocrático del viejo Estado…

Los intelectualillos de pacotilla, seguidores del Nietzsche, Foucault, Antonio Negri y otros pseudoideologos pequeñoburgueses al servicio del imperialismo, sin el menor empacho hablan de un “después de la derrota político y militar de la derecha recalcitrante en el Porvenir Pando en septiembre de 2008..” y otras sandeces. Que sepamos jamás hubo una confrontación militar de las masas populares en contra de fuerzas de un ejercito regular. La única derrota militar de la derecha, fue protagonizada por las masas en las jornadas de la revolución del 9 de abril de 1952, cuando el ejército de la rosca minero feudal del viejo Estado, fue derrotado militarmente por trabajadores, campesinos y estudiantes (aunque luego la derecha se recompuso). La guerra como la prolongación de la política por otros medios superiores de la lucha política, solo pueden ser protagonizadas por las masas populares bajo ciertas condiciones objetivas y subjetivas, lo cual jamás existió en ningún momento del “proceso de cambio”. Una escaramuza entre civiles en Pando, no puede ser considerada como una derrota del ejército de la derecha. Las Fuerzas Armadas del viejo Estado boliviano están intactas y bien condecoradas por el gobierno del “proceso de cambio”. Estos insensatos se equivocan cuando creen que gritar “patria o muerte”, convierte automáticamente en revolucionarias a las Fuerzas Armadas del viejo Estado boliviano. Como dijo alquien, el corazón de cualquier Estado son las Fuerzas Armadas, y como sabemos estas siguen siendo el sostén del actual viejo Estado boliviano, ahora rebautizado como Estado Plurinacional.

Habrá que recordarles a estos “izquierdistas de pacotilla” tienen la picardía de citar a Mao. Debieran saber que el gran timonel de China en su discurso de apertura de la I Sesión de la Asamblea Popular Nacional de la República Popular de China, dijo que “para hacer la revolución, se necesita un partido revolucionario, Sin un partido revolucionario, si un partido creado conforma la teoría marxista leninista y al estilo revolucionario marxista leninista, es imposible conducir a la clase obrera y las amplias masas populares a la victoria sobre el imperialismo y sus lacayos”. La fundación del Estado Plurinacional es simplemente un acto de reorganización estatal burgués que, como dijimos, involucra la sustitución de facciones de la burguesía en el ejercicio del poder político. No comprenden que mientras no haya el Partido al estilo leninista, difícilmente habrá una revolución. Ni el MAS ni cualquier otro partido reformista o populista, pueden ser revolucionarios, porque desprecian la teoría revolucionaria y cualquier forma de organización de la conciencia revolucionario de nuestro pueblo.

Por eso, jamás hubo ninguna revolución en nuestro país y consiguientemente no existió la fantasiosa derrota político militar de la derecha, como creen Raúl Prada y Katu Arkonada. Las escaramuzas en el Porvenir Pando, no constituyen ninguna victoria político militar sobre la derecha. Esta, se encuentra presente ideológicamente dentro del mismo gobierno del MAS.

La marcha de la CIDOB, el enfrentamiento en Caranavi, el enfrentamiento en Potosí y otros episodios de la lucha popular son considerados como “problemáticos” por “los izquierdistas de pacotilla”, en lugar de ser consideradas como verdaderas rebeliones de las masas en contra de un proceso, que de revolucionario no tiene nada, sino de una mera reorganización del viejo Estado capitalista boliviano, cuyo gobierno viene aplicando medidas de carácter neoliberal sobre la cresta de los derechos y reivindicaciones de los pueblos indígenas originario campesinos, cuya adhesión fue lograda mediante la demagogia y falsos poses de lucha contra el imperialismo y la reacción, hasta que esta impostura fue revelada por el propio gobierno con el “gasolinazo” o “nivelazo” de carácter neoliberal. Lo problemático, es entendido como quien genera problemas y conflictos.

Cuando dicen que “no hemos salido del modelo económico extractivista y que no hemos entrado al modelo económico productivo”, revelan su miseria intelectual por cuanto este gobierno jamás se propuso seriamente cambiar esta situación, desde el primero momento apostó por un viejo Estado rentista y prebendal con el solo propósito de mantenerse en el gobierno y construir la burguesía indígena a partir de la burguesía burocrática del MAS. Como sabemos la política neoliberal del gobierno, acentuó el modelo extractivista y de saqueo de nuestros recursos naturales, como sucede con la San Cristóbal, Manquiri y otros del sector minero y del sector hidrocarburífero, sobre la base de la formula de “socios si patrones no”, deteriorando el medio ambiente descubriendo su hipocresía de abanderados de la defensa de la “madre tierra”, “la Pachamama”, la “defensa del Planeta” etc.

Raúl Prada y Katu Arkonada hablan amorfamente de un “modelo productivo”. Tal vez no se enteraron que para la industrialización tuvieron suficientes años de gobierno y fracasaron; mientras tengan como “socios” o “cumpas” a las transnacionales, no podrán entrar –como dicen- al modelo económico productivo. Además, no comprenden que jamás hubo nacionalización de hidrocarburos, por mas que hagan sus evaluaciones sobre esta impostura del gobierno del MAS, el pueblo ya se dio cuenta de la política demagógica oficial para beneficiar los intereses de las transnacionales petroleras como sucedió con el “gasolinazo” o “nivelazo”.

Quien los entiende a Raúl Prada y Katu Arkonada cuando dicen que dubitan entre un “proceso descolonizador que apunta a la fundación del Estado Plurinacional comunitario y autonómico, y la restauración hegemónica del Estado nación, es decir un proyecto nacional popular”. Para empezar históricamente jamás hubo la hegemonía del Estado nación (diferente al Estado Nacional como categoría política general), y de haber sido así ni siquiera el MAS y sus ONGs estarían navegando erráticamente en un “proceso de cambio” sin programa, sin proyecto ni planificación expresados en el Estado Plurinacional (solo cumplen directrices de la estrategia de dominación imperialista).

Como categoría política, el Estado Nacional es la creación de la revolución burguesa francesa, y el Estado Plurinacional al igual que cualquier otro tipo de Estado, es apenas una especie más del Estado Nacional, por más que la refunden, cambien de nombre o cambien sus símbolos y ritualidades cósmicas y metafísicos. De otro modo, las condiciones de vida de los pobres del campo y de las ciudades de nuestro país, habrían cambiado sustancialmente como consecuencia de un proceso revolucionario devenido de la destrucción del viejo Estado boliviano y sus soportes compulsivos (ahora Plurinacional) y los cambios estructurales, y no como resultado de haberlo reformado o reorganizado superestructuralmente como sucede con la panacea del “proceso de cambio”. La actual crisis del viejo estado lo dice todo.

Históricamente en nuestro país, ninguna de las fracciones de la clase dominante o en su conjunto pudo construir su hegemonía política (consiguientemente nunca hubo hegemonía del Estado Nacional y tampoco habrá la de su especie: el Estado Plurinacional sobre toda la sociedad en conjunto) debido al carácter de país atrasado, dependiente y semicolonial. Solo una revolución puede construir sobre los escombros del viejo Estado boliviano, un nuevo Estado, una nueva democracia, un nuevo poder, una nueva economía y un nuevo Ejercito. La contradicción fundamental no es entre las formas de Estado burgués: el Estado Nacional y su especie el Estado Plurinacional. Para nuestro pueblo queda claro la contradicción fundamental entre el imperialismo, principalmente el imperialismo yanqui y la nación oprimida.

Los ideólogos de pacotilla del “proceso de cambio”, proponen que debe consultarse al pueblo. Es decir la burguesía burocrática del MAS, se propone que el pueblo acepte y consienta ser hambreado, o en su caso reprimido finalmente, quien sabe por traición al “proceso de cambio”. En un proceso revolucionario no se tiene que consultar nada al pueblo, porque es el pueblo el que ejerce el poder.

Entre otras cosas, ante los contratiempos que plantea la crisis del viejo Estado y la incapacidad de controlarla a pesar de cinco años de gobierno, cifran sus esperanzas en el Pacto por la Unidad y una Cumbre Plurinacional y de esta manera reconducir el “proceso de cambio”. Es decir un “monologo” mas entre ellos, y como sabemos, la bancarrota reformista viene de Cumbre en Cumbre (no olvidar la Cumbre de Cancún). Los pobres del campo y de las ciudades jamás aceptaran se les siga mintiendo y hambreando.

Ni las formas liberales de democracia representativa o participativa o comunitaria resolverán de por si la crisis, cuando es la economía el factor fundamental de toda forma de organización estatal. La nueva Constitución y las nuevas Leyes no resuelven nada. La revolución no se hace por decreto; y las reformas solo buscan optimizar y funcionalizar el Estado capitalista, aun cuando se le cambie de nombre. La economía plural, articulada y complementaria dizque, para construir una economía social y comunitaria, no es mas que capitalismo puro (capitalismo andino según García Linera) con la innovación de que, si antes las transnacionales eran enemigas de nuestros pueblos, ahora son nuestros “socios” o “cumpas”; y quien se oponga, es un derechista o comete traición al “proceso de cambio”…

El gobierno del MAS y sus Organizaciones No Gubernamentales verdaderos instrumentos de dominación del imperialismo, en cumplimiento de la gran estrategia de dominación imperialista, están materializando dificultosamente y con serias dificultades la reorganización del viejo Estado boliviano a partir de reformas en la superestructura de la sociedad, sin modificar la base o estructura económica de la sociedad capitalista, con el propósito de perpetuarla como capitalismo andino (a lo que llaman confusamente “proceso revolucionario”), y utilizan un gran despliegue mediático de propaganda demagógica con alto contenido de retorica antiimperialista y revolucionaria, cuando en realidad no son mas que unos serviles del imperialismo y sus transnacionales petroleras, y sus instituciones financieras como el FMI y el Banco Mundial, ensalzando con gran algazara la política económica del gobierno del Estado Plurinacional.

El “nivelazo” o “gasolinazo” neoliberal lo dice todo, amigos intelectualillos de pacotilla del capitalismo andino, Raúl Prada y Katu Arkonada, y dejen de citar a Mao Tse Tung que nada tiene en común con este “proceso de cambio” y los ideólogos de la pequeñaburguesia, porque lo esencial de la lucha política para Mao, es la toma del poder; no gobernar el viejo Estado Nacional ahora rebautizado por los reformistas como Plurinacional.

* Fuente: http://fraccionroja.blogspot.com/