Soñar en grande es el sentido común del ser humano, que trasunta en simple deseo, eso, sólo un gran deseo. Que no es lo mismo que diseñar una estrategia, cuyo objetivo dependerá en gran manera de cómo se lo instrumenta para lograrlo. En el primer caso tendremos aun cálido utopista y en el segundo a un frío idealista. Lo primero muy fácil y muy volátil, lo segundo tremendamente complicado y palpable. Al primero no le costará más que recostarse y al segundo cavilar sin poder conciliar el sueño para lograr un objetivo. Los resultados: en el primer caso nada, en el segundo; mal o bien, algo que mostrar. Por ello, es preferible pecar con el consenso de las masas, que no hacer nada. Con las masas hasta las derrotas son dignas.

Soñar en grande es el sentido común del ser humano, que trasunta en simple deseo, eso, sólo un gran deseo. Que no es lo mismo que diseñar una estrategia, cuyo objetivo dependerá en gran manera de cómo se lo instrumenta para lograrlo. En el primer caso tendremos aun cálido utopista y en el segundo a un frío idealista. Lo primero muy fácil y muy volátil, lo segundo tremendamente complicado y palpable. Al primero no le costará más que recostarse y al segundo cavilar sin poder conciliar el sueño para lograr un objetivo. Los resultados: en el primer caso nada, en el segundo; mal o bien, algo que mostrar. Por ello, es preferible pecar con el consenso de las masas, que no hacer nada. Con las masas hasta las derrotas son dignas.

LA DERECHA SOLO NECESITO DE GRANDES OPERADORES POLÍTICOS:

El Banco Mundial y el FMI; en la perspectiva de La globalización o transnacionalización de la economía mundial, diseñaron Programas de Ajuste Estructural para todos los países pobres y los que se encontraban en vías de desarrollo. Todo en la estrategia propia de expansión, explotación y dominación del imperialismo. Operativizados por gobiernos que estuvieron predispuestos a imponerlos para generar el Estado Neoliberal. Los resultados estuvieron a la vista de todos: mayor riqueza concentrada en pocas manos en desmedros de grandes mayorías cada vez más empobrecidas.

La oligarquía -fiel tentáculo de los organismos financieros internacionales y de las transnacionales-, tuvo la certeza de elegir a sus más connotados líderes para consolidar el Proceso Neoliberal que nos oprimió por más de dos décadas. Acá, no quepa el argumento teórico y simplista de apelar a las condiciones que debe reunir un líder o estratega, sino más bien; anotar la docilidad con que éstos asumieron una responsabilidad contraria al interés del pueblo y del Estado, pero todo calculado para favorecer intereses transnacionales.

Entre esos connotados “líderes” estuvieron: Víctor Paz Estenssoro (MNR) que, gobernó cuatro veces pésimamente el interés nacional; comprometido con golpes de Estado, entre ellos con el de Banzer. Desvirtuó el Proceso de la Revolución de Abril de 1952, suscribiendo con la mano izquierda la nacionalización de las minas bajo la presión del pueblo en armas, mientras que con la derecha suscribía la desnacionalización de los hidrocarburos. Nunca dio la cara en las luchas populares, pero fue cuatro veces presidente constitucional. Mal precedente. Con Gonzalo Sánchez de Lozada Instauro el Neoliberalismo en Bolivia con el D.S.21060, aún vigente en gran parte.

Jaime Paz Zamora (MIR), aliado de la UDP conjuntamente el PCB a la cabeza de Don Hernán Siles Suazo, con periodo de gobierno constitucional recortado (1982-1985). Profundizo el modelo neoliberal con el D.S.22407. Siendo perdedor, tercero en las elecciones, fue presidente concomitando con Hugo Banzer Suárez (ADN); con el dictador que fue muy cruel con los militantes de izquierda (1971-1978). Quien además, tuvo mucho que ver con la muerte de Juan José Torres Gonzáles, el conductor de la toma militar de los capos hidrocarburiferos nacionalizados en 1969 con Marcelo Quiroga Santa Cruz en el gobierno de Alfredo Ovando Candia, cuyos hijos, de Torres; cogobernaron con el que tuvo que ver con su muerte. Hoy prófugos de la justicia por el genocidio de Gonzalo Sánchez de Lozada en el 2003, con quien también gobernaron.

Gonzalo Sánchez de Lozada, criado en Estado Unidos, casi un desconocido políticamente, llego a ser Ministro del gobierno de Paz Estenssoro (1985); gobernó para radicalizar el neoliberalismo con la privatización a ultranza de la Empresas Estratégicas del Estado (1996), con un endeudamiento externo de aproximadamente 1.000 millones $us y narcotráfico de por medio; condenándonos de esta manera a mayor pobreza y dependencia. Y Hugo Banzer Suárez consolidó el neoliberalismo, llegó al gobierno prometiendo recuperar ENFE y cuestionar los contratos con la Enron efectuados por su antecesor Sánchez de Lozada, he hizo todo lo contrario; a YPFB la volvió residual y a partir de este periodo de gobierno comenzó a desmoronarse el Estado Neoliberal que desembocó en el actual e Histórico Proceso de Cambios.

Lo que antecede abreviadamente, está fresco en la memoria de todos los bolivianos que vivimos veinte años de cruel neoliberalismo. Y no lo establecemos como un punteo histórico recordatorio; no es el propósito, sino que de esa manera queda claramente demostrado que, en un determinado momento de decisión estratégica, no interesaba la calidad de los operadores ni de los líderes políticos cuando se debía seguir a siegas un mandato externo en la línea del Neoliberalismo. Lo importante para el capitalismo era que no se desvirtúe la estrategia trazada por el Banco Mundial y el FMI, precautelando intereses de las transnacionales y el capital financiero.

Estos conductores, con propias particularidades, se confundieron entre sí, porque se embadurnaron con la corrupción, el narcotráfico y la deslealtad con los intereses de la Nación. Son éstos tipos de “líderes”, unos arriando las banderas del campo popular y otros con el simple oportunismo, los que se entremezclaron con los de la derecha para impulsar y consolidar un proyecto de la clase dominante de nuestro país. De éstos nacen todos los días. Son la vergüenza nacional y los menos deseados. Dios nos salve de ellos y sus seguidores obsecuentes ultraconservadores, quienes no tienen la menor intención de desarrollarse como burguesía real, y prefieren especular con el hambre del pueblo y el robo al Estado; hoy delincuentes perseguidos por la justicia, santificados por la derecha y sus medios con el marbete de “perseguidos políticos”.

LOS GRANDES ESTRATEGAS NO NACEN TODOS LOS DÍAS:

Hasta la “Lucha por el agua” en Cochabamba (2000), parecía imposible quebrar el durísimo modelo instaurado en 1985. Las Luchas de los Movimientos Sociales, en especial, los del “Heroico Octubre del 2003”, diseñaron un Programa de Lucha de carácter anti neoliberal, simplemente contrario al establecido. No hubo la convicción de la “toma del poder y Dictadura del Proletariado” porque no hubo conducción política. Los hechos así lo demuestran. Se dieron procesos de sustitución Constitucional muy difíciles, hasta las elecciones generales del 2005. Por ello no es admisible que los pseudo revolucionarios se arroguen representación de algo que no lo querían, al igual que la derecha.

La ausencia de conducción política en las luchas de los Movimientos Sociales, demuestran la inexistencia de un referente político, un Instrumento Político, que se haga cargo de la conducción del Programa de Lucha que lo habían gestado las masas masacradas por el gobierno de Sánchez de Lozada. Son las masas en su reacción natural las que la esquematizaron sin cuestionamientos, entre otros aspectos: la recuperación del derecho propietario de los hidrocarburos para el Estado, la refundación de YPFB y la Asamblea Constituyente para diseñar un nuevo tipo de Estado con perspectiva de Liberación Nacional y Social.

El MAS, a la cabeza de Evo Morales Ayma y Álvaro García Linera, asumieron el Programa de Lucha gestado por los Movimientos Sociales. Con un apoyo popular del 54% en las urnas, el MAS, sólo había logrado controlar el Poder Ejecutivo y la Cámara de Diputados, mientras la derecha controlaría el Poder Judicial y la Cámara de Senadores. Una especie de empate en el manejo de los Poderes del Estado, situación que hizo muy difícil el avance del Proceso de Cambios ofertado preelectoralmente por el MAS. Sin embargo, se trataba de una coyuntura donde afloró nítidamente el contrapoder ejercido por los prefectos elegidos inconstitucionalmente y la estrategia de dividir el país con tal de seguir manteniendo los privilegios de la oligarquía enquistada en las transnacionales, con intromisión de la Embajada Norteamericana. Es la sabiduría del pueblo expresado en las urnas la que ratifica en el gobierno al binomio Morales-García, con 64%, para que tenga los dos tercios en las instancias de decisión e implemente el nuevo tipo de Estado.

En el fondo, se trata de un Proceso de Cambios con grandes debilidades y fortalezas, como la falta de una estructura política partidaria coherente con el Proceso y el gran apoyo popular en las urnas, respectivamente. Por ello, y entretanto la derecha, los trotskystas y los Revolucionarios de Salón –con sus particularidades- hacen fuerza común publicitando que nada ha cambiado, porque el gobierno se ha dedicado a hacer política y ha descuidado el desarrollo económico y social del país –falso-, ocurre todo lo contrario; le ha puesto gran interés al desarrollo económico del país (que no es lo mismo que crecimiento económico) para bien de todos los bolivianos -los indicadores así lo demuestran-, pero, ha descuidado la cuestión política que no está bien para el gobierno. De Ahí que, la derecha, sabiendo de esa fragilidad partidaria, ataca vez que puede, cuestionando la economía del país y las demandas sociales; acicateadas por el discurso de los trotskystas y de los Revolucionarios de Salón.

Con todos los defectos habidos y por haber en el actual Proceso de Cambios, Proceso del cual debemos ser celosos vigías en su consolidación para la Liberación Nacional y Social; es menester reconocer el liderato de Evo Morales Ayma y de Álvaro García Linera. Porque sólo ellos saben hasta donde pueden arriesgar y renunciar en un Estado de Derecho. Solo ellos son responsables de asimilar un correlato de fuerzas en base a una política de alianzas que garantice la consolidación del Proceso. Son los responsables del objetivo histórico quitando o aumentado tácticas que exijan el caso.

Evo y Álvaro son los líderes emergentes de una coyuntura histórica. Son los conductores del Proceso de Cambios. Son los estrategas en la perspectiva de la Liberación Nacional y Social. Son de quienes podemos enorgullecernos de que sean nuestros gobernantes. Son quienes no nacen todos los días, y a veces se tienen que esperar siglos para los cambios estratégicos.

Queríamos un nuevo tipo de Estado, ahí lo tenemos. Un Estado Plurinacional con Autonomías en pleno Proceso de Cambios, del cual todos y cada uno de nosotros somos responsables de su éxito o de su fracaso.

Un Programa para Avanzar, emergente de las necesidades de los trabajadores y los pobres, fue la Oferta electoral de Marcelo Quiroga Santa Cruz en representación del PS-1 para un Estado de Derecho, antes de que fuera asesinado por derecha retrógrada en las Fuerzas Armadas –a este líder socialista, los trotskystas y los Revolucionarios de Salón, nunca le perdonaron haber nacido en pañales blancos, pese a su identificación con la ideología de los trabajadores y los pobres-. Asimilándolo, hoy sería el actual Proceso de Cambios en la perspectiva de la Liberación Nacional y Social. Con muchas limitaciones, cierto.

A un año del Estado Plurinacional con Autonomías; honor y gloria a Marcelo, a Lucho, a los caídos en la Calle Harrinton, a los del “Heroico Octubre del 2003” y tantos otros que ofrendaron sus vidas en el anonimato.

Víctor Flores Álvarez

Sucre-25-Enero-2011