Gran mentira que la subvención de los hidrocarburos beneficia sobre todo a las mayorías empobrecidas; lo mismo vale para el régimen simplificado y menos para el microcrédito.

De manera general, los privilegiados con la subvención de los hidrocarburos desde el 2000 (Banzer), -cuando ya YPFB invirtió en exploración como nunca, cuyos exitosos pozos encontrados varios fueron después regalados a multinacionales-, son los mismos favorecidos con la creación del régimen simplificado en 1990 (Paz Zamora) y con los Fondos Financiero Privados (FFP) el 1995 (Sánchez de Lozada)

Están productores del agro cruceño propietarios de equipos, maquinas pesadas y camiones de alto tonelaje, usualmente dueños de importantes patrimonios, a los que por simpatías políticas pasadas concedieron tierras fiscales y apoyaron con aranceles preferenciales, autores parciales del incremento de la inflación del 2008 que resultó más acción política opositora y enriqueció a la banca con las OMA’s del BCB para absorber liquidez excedentaria.

Luego los del transporte público, familias propietarias de puestos en mercados y de kioscos callejeros, explotadores de menores, contrabandistas también y actividad campesina para sacar provecho de tierras comunitarias; al presente presionan para que el Decreto del régimen simplificado tenga rango de Ley. Es la nueva burguesía propietaria de inmuebles y que también escuda a muchos importadores grandes. Medidas demagógicas atentatorias contra el erario público desde el 2.000 y los que pagan impuestos desde 1990.

Finalmente las ONG’s, varias convertidas en FFP’s, cuyas carteras crecieron ya no con créditos a los pobres para que se conviertan en microproductores, – la nueva fuerza productiva de Bolivia, cantar inicial utilizado para atraer importantes recursos internacionales concesionales al 2% año y donaciones para otorgarles créditos al 65% año -, sino favoreciendo a los comerciantes del régimen simplificado. En parte, ahora varias cumplen su rol cobrando intereses promedios del sistema financiero ¡Bravo! Pero no faltó la que desde marzo 2010 retiró 200 empleados y no quiso saber más de microcréditos, originada con know how y how to do boliviano, para transformarse en banco, a tiempo de proyectarse como multinacional remplazando sus principios y capitales sociales iníciales por meras utilidades para sus accionistas actuando como simples capitalistas, así como otra, que con lo ganado vendiendo su FFP S.A. y para que no digan que es guarida con buenos sueldos de muchos que tuvieron roles importantes en los gobiernos anteriores al 2006, por lo menos está entrando fuertemente al crédito rural. Sin que falte la dedicada a los créditos educativos, cuyos ejecutivos se miman más que el objetivo de sus tareas.

¿Seguimos insistiendo que las subvenciones a los hidrocarburos y régimen simplificado favorecen a los pobres? En algo sí los microcréditos.