(ABI).- El presidente Evo Morales lamentó el martes que grupos de manifestantes alentados por grupos de oposición hayan quemado el pasado jueves la bandera de Venezuela e intentado destruir el monumento al guerrillero argentino-cubano Ernesto Che Guevara en las ciudades de La Paz y El Alto.

En una reunión con representantes de la prensa internacional, el Mandatario manifestó que esos hechos se sucedieron durante las manifestaciones realizadas la pasada semana, tras la decisión del Ejecutivo de nivelar los precios de los combustibles líquidos con relación a los vigentes en el mercado internacional a fin de resguardar la economía nacional. El Jefe de Estado dijo que la medida fue aprovechada por grupos de oposición de derecha, en especial el Movimiento sin Miedo (MSM) del ex alcalde de La Paz, Juan del Granado, y de Unidad Nacional (UN), del empresario del cemento, Samuel Doria Medina. Las autoridades señalaron que fue un intento de rebrote de sectores del Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR) del ex presidente Jaime Paz Zamora, del que Del Granado y Doria Medina eran militantes. En la reunión con los corresponsales, el Jefe de Estado enfatizó que Venezuela, dirigida por el presidente Hugo Chávez, presta una cooperación desinteresada y permanente a Bolivia, al igual que Cuba, que ha enviado a misiones médicas que realizaron medio millón de operaciones de la vista en el país en forma gratuita. Sin embargo expresó su convencimiento de que los grupos que atentaron contra los símbolos de los pueblos venezolano y cubano “No pertenecen a los movimientos sociales, sino a los opositores de derecha”. Los manifestantes también se dieron a la tarea de intentar la destrucción de sedes sindicales y cívicas en las ciudades de La Paz, El Alto y Cochabamba. Tras la decisión Presidencial de abrogar el Decreto de nivelación de los precios de las gasolinas y del diesel el viernes 31 de diciembre, la oleada de protestas generadas por la oposición cesaron y Bolivia retornó a la plena normalidad esta semana. El Decreto de nivelación fue aprobado para evitar una sangría a la economía nacional, debido a que Bolivia debe importar anualmente las gasolinas y el diesel y posteriormente subvencionar los precios para que lleguen a un costo barato a los consumidores. De acuerdo con los informes, Bolivia desembolsó el año pasado 660 millones de dólares para la adquisición de esos carburantes, de los que 380 millones eran para subvencionarlos. Sin embargo las autoridades denunciaron que el combustible que es adquirido caro en el exterior y vendido barato en Bolivia retorna a esos países por la vía del contrabando, que moviliza unos 150 millones de dólares al año. El Presidente reiteró que será el pueblo, mediante sus organizaciones representativas, el que defina los pasos a dar para la nivelación del precio de los combustibles. El Jefe de Estado lleva adelante una permanente reunión con los dirigentes de los movimientos sociales para lograr consensos que permitan encaminar decisiones que sean necesarias para el país. Señaló en varias oportunidades que la revolución democrática y cultural que sustenta su mandato defiende que la democracia no solamente debe ser representativa, sino también participativa y decisoria, una vez que encamina un gobierno que es del pueblo. El Vicepresidente del Estado, Alvaro García Linera, anotó que la nivelación de precios de los combustibles es una medida necesaria, de lo contrario el Estado deberá erogar cada año mayores cantidades de dinero para importar y subvencionar los carburantes líquidos. Se estima que este año, de los 660 millones de dólares podría pasarse rápidamente a 1.002 millones y una subvención de 500 millones de dólares, dineros que bien podrían ser utilizados en obras de desarrollo de amplio alcance social.