El Presidente Evo Morales, el Vicepresidente Álvaro García Linera y todo el gabinete ministerial autorizaron mediante decreto el reajuste de los costos de construcción de los Puentes Trillizos de La Paz, y aprobaron el pago de 4,5 millones de dólares adicionales a los 14,3 millones de dólares previstos en el contrato inicial, demostró hoy el ex alcalde paceño y líder del Movimiento sin Miedo (MSM) Juan del Granado.

El contralor general del Estado Gabriel Herbas denunció el lunes que Del Granado suscribió dos adendas del contrato de construcción de los Puentes Trillizos, las cuales encarecieron la obra en más de 40 por ciento y provocaron un daño económico de 4.520.504 dólares.

Con esos argumentos, Herbas acusó al ex alcalde paceño de la presunta comisión de los delitos de Uso Indebido de Influencias, Negociaciones Incompatibles con el Ejercicio de Funciones Públicas, Contratos Lesivos al Estado y Conducta Antieconómica.

“El Contralor ha señalado que mi persona y seis concejales más habríamos generado un daño económico o un sobreprecio de más 4,5 millones de dólares. Eso es absolutamente falso, totalmente calumnioso, mal intencionado y manipulado”, respondió este miércoles Del Granado y demostró que el aumento del costo de la obra fue “expresamente aprobado” por el Presidente y sus ministros.

Según el jefe del MSM, el Contralor acusador conocía perfectamente todos los detalles y antecedentes de la construcción de los puentes, y sabía que la obra estuvo a punto de fracasar por el incremento del precio del acero y la devaluación del dólar.

Desde el segundo trimestre de 2007 hasta 2008 el precio del acero subió de 840 dólares a 2.170 dólares la tonelada, casi 300%; mientras que el dólar se devaluó de 7,93 bolivianos a 7,14 bolivianos. Estos cambios motivaron a la empresa constructora a solicitar un reajuste o la resolución del contrato, e inclusive la paralización de obras, reveló Del Granado.

En ese contexto, la Alcaldía firmó en mayo de 2009 una primera adenda, cambiando la moneda de dólares a Unidades de Fomento a la Vivienda (UFV) con el fin de evitar la disolución del contrato, amparada en el decreto supremo 27328 de 2004.

El ex alcalde de La Paz envió al Contralor 18 tomos con toda la documentación de la contratación y una ayuda memoria de 15 páginas. Así, “el Contralor conoció todos los documentos, los contratos y las adendas hace 18 meses”, recordó Del Granado.

La Alcaldía remitió la misma documentación al Presidente, al Vicepresidente y al gabinete el 6 de julio de 2009, y solicitó al gobierno que tramite un crédito adicional de 4,5 millones de dólares para pagar los sobre costos de la construcción de los Puentes Trillizos.

El gobierno atendió la solicitud de la Alcaldía de La Paz y luego aprobó un crédito de la Corporación Andina de Fomento (CAF) mediante decreto supremo.

“El decreto dice que el objetivo general es posibilitar la continuidad de la ejecución de importantes obras viales que contribuyan al desarrollo de la actividad productiva, que debido a la excepcional subida de precios de los insumos necesarios para su construcción y por la limitaciones presupuestarias existentes quedaron sin recursos para su culminación, aprueba un monto de 42 millones de dólares, dentro del cual están los 5 millones para la Alcaldía de La Paz”, demostró el ex alcalde Del Granado.

Posteriormente, la Alcaldía firmó un convenio subsidiario con el ministro de Economía y Finanzas Luis Arce, con la ministra de Planificación Viviana Caro y con el ministro de Obras Públicas Walter Delgadillo para pagar los 4,5 millones de dólares adicionales y de esta forma culminar la obra vial.

El Presidente Morales admitió hoy que su gobierno efectivamente tramitó un financiamiento de la CAFpara pagar los sobre costos de los Puentes Trillizos.

Con esos antecedentes, si el Contralor persiste en sus denuncias, también tendrá que acusar al Presidente, al Vicepresidente y a los ministros por ser “cómplices” de presuntas “negociaciones incompatibles con el ejercicio de funciones públicas y contratos lesivos al estado”, desafió Juan del Granado.