Cochabamba, (ABI).- El Presidente Evo Morales demandó el sábado el apoyo de la comunidad internacional para sortear la penalización en la Organización de Naciones Unidas (NNUU) de la masticación de coca, una tradición en la cultura de los pueblos originarios de los Andes sudamericanos asumida como alimento y también para combatir la fatiga y enfermedades, tales como la insondable diabetes. El domingo, el mandatario pidió disculpas públicas al canciller de Paraguay Héctor Lacognata, de quien dijo que importa hojas de coca vía valija diplomática para tratarse la diabetes que le aqueja.

“Aprovecho esta oportunidad, con mucho respeto, a nuestros embajadores de Europa y Latinoamérica que nos acompañan: no es posible que la comunidad internacional todavía ignore la importancia del consumo legitimo de la hoja de coca y no estamos hablando de la cocaína”, afirmó el mandatario durante un acto en que la fuerza antidrogas boliviana coronó con inédito éxito su lucha contra el tráfico de estupefaciente.

“En enero del próximo año una votación en las Naciones Unidas se va a definir sobre el consumo tradicional y con mucho respeto, señores embajadores, deben ayudarnos a reconocer este consumo tradicional de la hoja de coca, porque es el derecho de los pueblos indígenas, no solamente de Bolivia, sino de algunos países como Perú y Ecuador”, instó.

Morales se dirigió al cuerpo diplomático acreditado en Bolivia que acompañó un acto en que la Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico (FELCN) se anotó un récord en la lucha contra el narcotráfico al erradicar en 2010 al menos 8.200 hectáreas de plantaciones ilegales en el centro y oeste de Bolivia.

La FELCN ha destruido más de 20.000 m2 de almácigos e incautado 28 toneladas de droga de alta pureza y más de 1.000 toneladas de canabis o marihuana.

Morales ha pedido recurrentemente a la Comisión de Estupefacientes de NNUU la despenalización de la hoja y realizado intensas gestiones para evitar se consume, en el mismo organismo multilateral, una prohibición internacional de la masticación, pijcheo o acullico de coca, formulada en los años 60 del siglo pasado.

Pese a que en su estado natural no provoca efectos colaterales ni contraindicaciones, la coca, base para la fabricación sintética de cocaína, figura en la lista mundial de venenos de NNUU.

“El año 2001 decidieron, no solamente acabar con la coca, sino acabar en 25 años (que se cumplen en enero que viene) con el pijcheo, con el acullico , consumo tradicional y ancestral de la hoja de coca”, afirmó el gobernante boliviano, un cultivador del arbusto andino antes de ganar las elecciones de 2005 y gobernar Bolivia.

Al tiempo de exaltar las propiedades curativas y medicinales de la hoja en su estado puro, Morales exhortó -en un intento por afirmar el compromiso de los representantes del cuerpo diplomático que se trasladó hasta la localidad de Chimoré, donde la FELCN expuso sus desempeños- al consumo de coca para combatir, con alto grado de efectividad y contundencia empírica, la letal diabetes.

“Es mucha gente, hay personas que se curan con la coca la diabetes y quiero decirles, señores embajadores, si tienen algún problema de diabetes, consuman coca, coman coca y se van a sanar”, afirmó.

El mandatario boliviano dijo haber constatado las propiedades terapéuticas de la coca en el tratamiento de la diabetes, una patología en el páncreas que eleva por encima de lo normal las concentraciones de azúcar (glucosa) en sangre, en las experiencias personales del canciller de Paraguay Héctor Lacognata y en las de sus ministros de Educación y Obras Públicas.

En un aparte anecdótica de su discurso, el Presidente boliviano dijo que Lacognata confesó que consume hoja de coca para tratar su diabetes, durante un encuentro en el marco de la cumbre del Mercosur, verificada la víspera en la ciudad brasileña de Foz de Iguazú.

Más convincente aún, el jefe de Estado boliviano confió que el ministro de Educación, Roberto Aguilar, y de Obras Públicas, Wálter Delgadillo, contrarrestanla diabetes, incluso con ingestas de de hojas coca.

Morales anticipó el lanzamiento de una “campaña (internacional) para industrializar la hoja de coca, para curar la diabetes”, lo que perfila gatillar las ventas de productos curativos hechos en base de extractos y harina de hojas de coca, a cuya erradicación total, planteada por Washington, se opuso terminantemente desde su tiempos de líder de los cultivadores del Chapare a mediados de la década de los ‘80.

“Podemos inundar (el mercado internacional) con el jarabe de coca, pastillas de coca para tratar la diabetes. No sé qué haremos, por lo tanto no podemos decir cero de coca y cero de pijcheo y acullico”, insistió. El tema será abordado por una comisión de NNUU en enero que viene.

Disculpas

“Me dijo el canciller (durante un encuentro del bloque subregional que agrupa a Uruguay, Paraguay y Bolivia/Urupabol, el viernes último en el emplazamiento paraguayo de Herrenderías), sobre su dolencia y la manera de tratarla) y yo agarré eso y ahora me he hecho problemas, por eso públicamente pido disculpas al canciller de Paraguay”, afirmó durante un acto de clausura de la Escuela Itinerante de Formación Política de su Movimiento Al Socialismo y el brazo operativo de éste, el Instrumento por la Soberanía de los Pueblos. El comentario de Morales que levantó polémica fue formulado el sábado último en la localidad de Chimoré, durante la clausura de las tareas de la boliviana Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico correspondientes a la gestión 2010, en presencia de representantes del cuerpo diplomático acreditado en el país. En Asunción, Lacognata aclaró que nunca usó la hoja de coca para tratarse de la diabetes y que tampoco la “importa” en valija diplomática a Paraguay. Sostuvo que la cuestión había sido sólo una broma que se planteó durante la reunión de Urupabol. El canciller paraguayo explicó que su par boliviano, David Choquehuanca, a quien definió como un “gran amigo”, le había obsequiado hace un tiempo hojas de coca para que se trate la enfermedad, pero que nunca las usó. “El canciller Choquehuanca me había hecho llegar una bolsita a través de un amigo común y la tengo todavía acá, hasta ahora no se me ocurrió consumir”, aseveró el ministro paraguayo en declaraciones consignadas por el impreso asunceño Ultima Hora. Al tiempo de exaltar las propiedades curativas y medicinales de la hoja en su estado puro, el mandatario exhortó -en un intento por afirmar el compromiso de los representantes internacionales – al consumo de coca para combatir la letal diabetes. “Es mucha gente, hay personas que se curan con la coca la diabetes y quiero decirles, señores embajadores, si tienen algún problema de diabetes, consuman coca, coman coca y se van a sanar”, afirmó en Chimoré. El gobernante boliviano insinuó que su franqueza al citar, con nombres y detalles, algunas de sus experiencias personales, le acarreó un problema con el jefe de la diplomacia de Asunción. El jefe de Estado boliviano confió que el ministro de Educación, Roberto Aguilar, y de Obras Públicas, Wálter Delgadillo, contrarrestan la diabetes, incluso con ingestas de de hojas coca. Morales anticipó el lanzamiento de una “campaña (internacional) para industrializar la hoja de coca, para curar la diabetes”, lo que perfila gatillar las ventas de productos curativos hechos en base de extractos y harina de hojas de coca, a cuya erradicación total, planteada por Washington, se opuso terminantemente desde su tiempos de líder de los cultivadores del Chapare a mediados de la década de los ‘80.