(Agencias).- Mario Vargas Llosa, José María Aznar y otros reaccionarios se reunieron esta semana en Santiago de Chille para despotricar nuevamente contra las “pseudodemocracias populacheras” de los países del ALBA. Fue una reunión de “peculiares especímenes” de la derecha “boba, cavernaria y esquizofrénica”, describió el Vicepresidente Álvaro García Linera.

Los ex presidentes de Bolivia Jorge Quiroga y de España José María Aznar, el premio nobel de literatura Mario Vargas Llosa y otros prominentes líderes de la derecha iberoamericana, congregados en el foro “El futuro de la libertad en un mundo global”, criticaron nuevamente a los gobiernos “populistas y payasos” de Bolivia, Venezuela y Ecuador. Vagas Llosa ridiculizó otra vez al “anacrónico y risible” Hugo Chávez.

Según el Vicepresidente García Linera, hay dos tipos de derecha, una realista e inteligente que asimila su derrota e intenta aprender de sus fracasos; y otra “boba, esquizofrénica y cavernaria” a la que pertenecen los “peculiares especímenes del parque jurásico conservador” que se reunieron en Santiago.

García Linera tildó de cavernarios a Vargas Llosa y a sus muchachos porque “preferirían un tipo de sociedad o de democracia panteonera, es deciruna democracia pasiva y silenciosa en la que la gente fuera a votar una vez cada cuatro o cinco años y dejar el resto de los asuntos en manos de un pequeño puñado de letrados”.

“El alma profunda de esta derechaes la dictadura de un puñado de letrados frente a una sociedad silenciosa y disciplinada en la resignación… En el fondo, desprecia la democracia, aborrece cualquier forma de participación de la ciudadanía, de los movimientos sociales y las diversas culturas en el debate político y en la toma de decisiones políticas”, argumentó el Vicepresidente.

Este tipo de derecha es “boba porque sigue manejando la sonajera del libre mercado inventada para bobos, cuando ni siquiera los creadores de ese modelo lo practican”.

Es esquizofrénica porque “habla de un continente inexistente y se imagina una sociedad latinoamericana inexistente; le estorba la presencia de pueblos indígenas y el mestizaje que se presenta en nuestras sociedades… y piensa a futuro en una sociedad anglosajona y puritana”.

Estos derechistas expresan un pensamiento político decadente “porque se niegan a entender este proceso gigantesco de democratización que se da en el mundo… e intentan dar marcha atrás. Añoran el tutelaje y valoran la presencia de fuerzas externas; aún no han podido desprenderse de esa alma colonial de esclavos que creen que cualquier influencia externa siempre será buena, renovadora y purificante….”, criticó García Linera.

En 2008 el mandatario boliviano dijo que “los grupos conservadores están desfasados de la historia”, y “aún no les entra en su mente que la Bolivia que gobernaron para su propio beneficio no es la misma que la actual, donde la igualdad, equidad y democracia son factores imperativos”.

Aseguró que “la derecha se quedó sin banderas y hoy no tiene nada qué decir a Bolivia” porque es “la condensación del egoísmo, de la avaricia y del privilegio”. “No solamente que no tienen líderes, sino que encima no tienen un programa”.

A pesar de ello, advirtió el Vicepresidente hace dos años, “la derecha tiene 100 vidas que anidan en múltiples partes; cuando uno la derrota reaparece por arriba o por abajo…”.

El 13 de diciembre, la Facultad de Ciencias Sociales (FLACSO) otorgó a García Linera en Río de Janeiro la Orden Latinoamericana al Mérito por su contribución al desarrollo social e intelectual. El Mandatario presentó la cuarta edición de su libro La Potencia Plebeya traducido al portugués en elauditorio de la Universidad de Estado de Río de Janeiro (UERJ).

El libro “resume dos de las grandes obsesiones intelectuales que sigo teniendo. Aquí mi aporte está en explicar porqué se ha debilitado el movimiento obrero y hallo que, en los últimos 20 años, se ha agigantado el número de obreros, lo que modifica la composición material productiva y ello cambia los comportamientos ideológico-políticos”, dijo.

El texto también muestra el mundo indígena, su potencialidad y la técnica de Marx. “Ahí están escritos antiguos que primero van buscando la metodología, la técnica de Marx, cuyos textos no eran conocidos por los izquierdistas de Bolivia. A partir de ellos yo intento ver el papel, digamos el potencial, de la comunidad indígena y las posibles transformaciones al futuro”, señalo el mandatario.

En la última parte del libro, muestra movimientos sociales y la técnica de Marx están en movimiento en las movilizaciones registradas en los años 2006 y 2008. “Lo veo primero mediante una búsqueda académica, racional e histórica. Luego, en los textos de los años 2000 al 2008, llego al punto de bifurcación de lo obrero e indígena, en un movimiento de acción revolucionaria. Analizo los movimientos sociales, la guerra del agua, la revolución del 2003 y finalmente, el texto explica cómo se dirime la lucha por el poder entre el 2006 y el 2008”, manifestó.