Asunción y Foz de Iguazu (PL y agencias).- Los presidentes Jose Mujica de Uruguay, Fernando Lugo de Paraguay y Evo Morales de Bolivia reafirmaron su compromiso con los principios del Tratado Constitutivo de Urupabol. Al mismo tiempo, la XL Cumbre de Presidentes de los Estados Partes y Asociados del Mercado Común del Sur (Mercosur) aprobó iniciativas económico-comercial, social y ciudadana, incluido un Plan Estratégico de Acción Social (PAES), que profundizarán la integración de ese bloque regional.

Al término de una reunión de Urupabol, celebrada en la ciudad de Hernandarias, departamento de Alto Paraná, los presidentes de Bolivia, Uruguay y Paraguay revalidaron los lazos de amistad entre los tres pueblos en una declaración conjunta de 12 puntos.

El documento destaca la vigencia jurídica y política de Urupabol, como mecanismo de coordinación y cooperación entre sus países miembros, y su utilidad como instrumento de integración y desarrollo.

El texto reafirma el compromiso en la defensa del orden democrático que garantice los derechos humanos fundamentales y el proceso de integración de los pueblos latinoamericanos, y rechaza enérgicamente toda amenaza o quiebre de las democracias latinoamericanas y “toda estrategia o intento tendiente a legitimar impunemente atropellos a la soberanía y voluntad de los pueblos, como los golpes de Estado”.

Los mandatarios acordaron realizar intercambios energéticos con reconocimiento pleno de la soberanía de cada nación sobre sus recursos, el establecimiento de un justo precio, transparencia, principios de igualdad, integración, libre tránsito y circulación y solidaridad.

Celebraron los avances obtenidos por la Comisión Técnica Trinacional en el estudio de prefactibilidad del Gasoducto Urupabol, e instruyeron profundizar el análisis de la opción de suministro de gas natural a través de un sistema gasoducto e Hidrovía Paraguay-Paraná (Puerto Cáceres-Puerto Nueva Palmira) con una terminal de embarque.

En Foz de Iguazu, la XL Cumbre de Presidentes de los Estados Partes (Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay) y Asociados del Mercosur (Bolivia, Chile, Ecuador, Colombia, Perú y Venezuela) aprobó un Plan Estratégico de Acción Social (PAES), que profundizarán la integración regional.

El Mercosur tiene una población de 240 millones de personas y un Producto Interno Bruto que asciende a dos billones 500 mil millones de dólares. El comercio entre sus integrantes, incluida Venezuela -en proceso de adhesión- debe llegar este año a la cifra récord de 40 mil millones de dólares.

El Plan estratégico de acción social constituye una importantes contribución en la consecución de los objetivo de profundizar en la dimensión social de la integración.Los presidentes aseguraron que las políticas sociales permitieron en la última década una disminución de las desigualdades sociales y una reducción significativa de la pobreza en los países de la región. Uno de los propósitos del PAES es avanzar más allá de los Objetivos de Desarrollo del Milenio de las Naciones Unidas.

Los presidentes del Mercosur reiteraron su respaldo a los legítimos derechos de Argentina sobre las islas Malvinas, y repudiaron las actividades de prospección y explotación de recursos naturales en la plataforma argentina que desarrolla el Reino Unido.

Los participantes en la XL Cumbre ratificaron su más firme condena y repudio a todo acto de racismo, discriminación y xenofobia, a la vez que expresaron la necesidad de garantizar el respeto y la promoción de los derechos humanos de los migrantes y sus familias.

En el 180 aniversario de la desaparición física del Libertador Simón Bolívar, los asistentes exaltaron con respeto y admiración sus acciones emancipadoras que, junto a las de una pléyade de próceres y heroínas de la independencia latinoamericana, sentaron las bases para la construcción de las repúblicas y estados para la consolidación de la región como polo de poder autónomo.

Los mandatario de las naciones partes y de las asociadas se comprometieron a continuar el camino trazado por el Libertador en la construcción de una Patria Grande que conjugue la justicia social con la libertad, la paz y la soberanía regional.

En vísperas de los 20 años del Mercosur y en ocasión de la despedida de las participaciones de Luiz Inácio Lula da Silva como presidente de Brasil, los mandatarios debían aprobar el Programa de Consolidación de la Unión Aduanera y el Estatuto de Ciudadanía.

Los cancilleres y ministros de Economía del Mercosur lograron avances importantes para la consolidación de la unión aduanera, la agenda externa regional y la creación de un Estatuto de la Ciudadanía, que otorgue a los habitantes de Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay derechos como ciudadanos del bloque suramericano.

El Estatuto de la Ciudadanía otorga a los habitantes del bloque derechos y beneficios concretos como ciudadanos del Mercosur, como la libre circulación y la igualdad en las condiciones de acceso al trabajo, la salud y la educación. Se contempla el reconocimiento de títulos, reducción de tarifas en telecomunicaciones regionales y facilitación de trámites en frontera.

El vocero de la presidencia brasileña Marcelo Baumbach destacó que durante su período al frente del bloque regional, Brasil trabajó para definir una agenda prospectiva que no se limitara sólo al área económico-comercial, sino también a las dimensiones social y ciudadana.

Precisó que a tono con el legado de los ocho años del gobierno Lula (concluye el 1 de enero venidero), dedicados a fortalecer y revitalizar el Mercosur, Brasil trabajó en pro de iniciativas para reforzar la institucionalidad del grupo y cumplir su papel como actor propositivo.

El vocero adelantó la posibilidad de que los presidentes acojan la propuesta brasileña de crear el cargo de Alto Representante General del Mercosur, con el objetivo de fortalecer la estructura institucional del bloque.

Ese funcionario será designado por el Consejo del Mercado Común para un período de tres años, prorrogables una sola vez por igual cantidad de tiempo y con la función de actuar como un facilitador de consensos, articulador político, generador de pensamiento común y de representación del Mercosur en otros foros.

Lula llama a mantener la integración

Luiz Inácio Lula da Silva llamó a mantener la integración suramericana, conseguida cuando los países de la región tuvieron el coraje de optar por ser dueños de sus decisiones. “No tenemos el derecho de perder lo que conquistamos. Aún no conquistamos todo, sé que hay muchas críticas, pero es importante saber dónde estábamos y a dónde llegamos”, apuntó Lula al clausurar la vigésima Cumbre Social del Mercosur.

Señaló la necesidad de comprender lo que era América del Sur hace 10 años, cuando los mandatarios de la región sólo se disputaban el derecho de ver quién era más amigo de los presidentes de Estados Unidos, quién sería convidado a Camp David a pasar el fin de semana, quién sería convidado a una conferencia en Europa o a quién el Fondo Monetario Internacional trataba mejor.

En ese tiempo, el Mercosur fue tirado en la basura y la propuesta del Acuerdo de Libre Comercio de las Américas (ALCA) se presentaba como la salvación de América del Sur, porque iríamos a tener de respaldo a una potencia como Estados Unidos, pero en verdad -sostuvo- Washington no quería un acuerdo con nosotros.

Recordó que fueron muy pocos los que tuvieron el coraje de levantar sus voces contra el ALCA, precisamente aquellos que eran llamados de sectarios, de izquierdistas, eran un padre en una iglesia, un sindicalista en la puerta de una fábrica, un sin tierra.

Refirió además la necesidad de conocer la historia, porque hace sólo 200 años que las naciones suramericanas consiguieron su independencia, unos de España y Brasil de Portugal, pero todos quedaron subordinados a los intereses de Estados Unidos, de los ingleses, de las naciones ricas.