Durante el apogeo del movimientismo los busca ventajitas petroleros, universitarios, funcionarios de Caminos, de la CBF, bancarios quebraron el principio de unidad de gestión con las Cajas Delegadas, aspecto técnico que debió funcionar conjuntamente con la universalidad, integralidad e igualdad del Código de Seguridad Social de 1954, importante continuación de la Ley Gral. del Trabajo de 1939 y Ley del Seguro Social General Obligado de Riesgos Profesionales.

En el caso de militares, el privilegio lo obtuvieron sobre sus características teóricas de riesgos por responsabilidades en fronteras alejadas y actuaciones bélicas (aunque buen porcentaje en la práctica son burócratas), ver Ley Cossmil de 1974. La Policía y beneficiarios, por su lado, lograron servicios médico-quirúrgicos y asistencia gratuita vía sus Clínicas con Decreto Ley de 1980 notificado con la Ley de 1985.

En 1972 el principio de la unidad de salario cotizable fue repuesto y en 1973 nace el Instituto Boliviano de Seguridad Social de ganado prestigio al exterior de nuestras fronteras. Pero todo se va al tacho con la desdolarización udepista que empobrece a muchos ahorristas y liquida reservas de los Fondos de Pensiones, también generando 24.000% año de inflación, verdadero asalto a los asalariados.

En 1987 viene el golpe de gracia con la separación de las prestaciones de salud por las cajas de salud y de las rentas básicas y complementarias de seguros de largo plazo, administradas por los Fondos de Pensiones, llenos de corruptos, inicialmente del sindicalismo oficialista del MNR, multiplicados en los regímenes militares y posteriores demócratas adenistas, incluidos miristas.

En 1996 la Ley de Pensiones originó el Seguro Social Obligatorio a cargo de las AFP´s y enterró el principio de la solidaridad con la jubilación privada y capitalización individualizada, sin permitir coexistencia de una jubilación privada con capitalización solidaria. Capitalización individualizada con aportes del 12,21% del total ganado por los trabajadores y de sólo el 1,71% de los empleadores, dándose inicio a la Deuda Pública Interna (DPI) del Estado ante las AFP´s, siempre en aumento, a las que canceló primero 15% año de intereses, después 8% y ahora 5%, cuyos aportantes individualizados aplauden el crecimiento de sus rendimientos a costa de los que pagan impuestos para cubrir parte de la DPI

A partir del 14 diciembre una nueva Ley de Pensiones incorpora independientes bajo características solidarias, sobre aportes de asalariados de montos altos (que disminuirán), mayor aporte empleador y fondo solidario, así como reducción de edades (¿dónde quedan los cálculos matemáticos actuariales?), y extrema la universalidad, integralidad, igualdad y unidad de gestión a cargo total del estado (¿cómo será cuando haya déficit fiscal creciente?). Por lo relativo a la salud seguirán las Cajas Delegadas llenas de privilegiados.