Al menos 100 familias producirán una gran variedad de hortalizas en 112 huertos orgánicos en las localidades rurales de Chinchaya, Siete Lagunas y Limanipata. La iniciativa es parte del Proyecto de Horticultura Urbana ejecutado por la Alcaldía de La Paz y la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) con una inversión de 873.750 bolivianos.

Autoridades de la Alcaldía paceña y representantes de la FAO entregaron certificados de propiedad de huertos orgánicos a 100 unidades familiares y a 12 unidades educativas. En los invernaderos que miden entre 24 y 120 metros cuadrados se cultivará lechuga, acelga, pimiento morrón, espinaca, rabanito, tomate, apio, perejil, cebolla, zanahoria, nabo, brócoli, coliflor carote, cedrón, hierba buena, toronjil, cilantro, orégano, berenjena y albahaca, entre otros vegetales.

El programa Huertos Orgánicos Escolares y Familiares impulsado por la Comuna paceña tiene como objetivo enseñar a producir productos orgánicos, desarrollar buenos hábitos de alimentación y disminuir las deficiencias en vitaminas y minerales de las familias beneficiaras, informo la jefa de la Unidad de Alimentación Complementaria (Unace) Gabriela Aro.

En el cultivo de hortalizas orgánicas no se utilizan productos químicos de síntesis sino insumos naturales, tierra negra, turba, abono animal y semillas de buena calidad. La producción se destinará principalmente al autoabastecimiento, aunque se estima que en algunos casos el 60 por ciento de la producción será comercializado con el fin de lograr la autosostenibilidad.

En la presente gestión se instalaron 100 de las 150 carpas solares que se prevé entregar, y se distribuyeron diferentes variedades de semillas en las 50 carpas solares de Chinchaya y en 50 carpas de Siete Lagunas. Además, se creó centro de investigación y producción de frutillas en Alto Pampahasi, dijo Aro.

Por otro lado, se capacitó a 100 madres y padres de familia en talleres teórico-práctico sobre construcción de carpas solares, producción orgánica, nutrición básica y consumo de alimentos.

El proyecto demandó una inversión de 873.750bolivianos, principalmente en recursos humanos, material de construcción e insumos como turba, abono y semillas, beneficiando de forma directa a 700 habitantes e indirectamente a más de 3.500 personas.

“El proyecto respeta a las organizaciones, la cultura, los conocimientos existentes y sobre todo al ser humano. Por lo cual ponderamos la capacidad de las familias que ahora producen sus propios alimentos”, destacó el coordinador nacional de Agricultura Urbana de la FAO Juan Estrada.

La representante de la FAO en Bolivia Elisa Panadés valoró la dedicación de las familias y comprometió la búsqueda de más recursos para continuar apoyando a más familias.

La oficiala de Desarrollo Humano de la Comuna Rosario Aguilar felicitó a las madres y padres de familia por la producción de lechuga, cebolla, coliflor, zanahoria, acelga, perejil, tomate, morrón, locoto y otras hortalizas orgánicas.

En representación de las familias beneficiarias, Demetrio Sanga agradeció a las instituciones que hicieron posible este Proyecto, que amplía las posibilidades de subsistencia de las familias que viven en comunidades alejadas de la ciudad.