La Asamblea Legislativa Plurinacional aprobará en los primeros meses de 2011 al menos cuatro contratos de exploración de hidrocarburos con la empresa GTLI, los cuales convertirán a Beni, Pando y La Paz en departamentos productores, anunció el ministro de Hidrocarburos y Energía (MHE) Luis Fernando Vincenti.

Vincenti presentó ayer en el programa El Pueblo es Noticia difundido por Boliviana de Televisión un informe de los avances en trabajos de exploración de hidrocarburos en 2010 y de los planes del MHE para 2011.

La autoridad detalló una decena de proyectos de exploración desarrollados en este año e informó que el presupuesto de inversiones del sector alcanzó los 447 millones de dólares.

Vincenti destacó el impacto positivo de los programas de electrificación rural y urbana y de la nacionalización de tres empresas generadoras y de una distribuidora el pasado 1 de mayo.

El programa de Infraestructura Descentralizada para la Transformación Rural (IDTR) del MHE logró un récord en la instalación de conexiones y densificación de redes rurales, que ha merecido la felicitación del Banco Mundial como entidad financiadora.

La cobertura urbana está en torno al 86% y la cobertura de electrificación rural se extendió desde un 36% hasta un histórico de 49% del territorio. “Es un logro muy poco publicitado de la gestión de nuestro gobierno en los últimos cinco”, aseguró Vincenti.

“Tenemos muy claro que cuando llegamos con electricidad a una comunidad, ofrecemos también desarrollo. Inmediatamente después de que se instala la electricidad en zonas rurales, surgen emprendimientos y emprendedores productivos y de servicio”, dijo el ministro.

Al referirse a la marcha de la industrialización de los hidrocarburos, Vincenti expuso una visión global de lo que significa ese empeño del Estado Plurinacional: “Debemos desarrollar de manera sinérgica todos nuestros recursos naturales, no solamente el gas… ya no miramos al gas únicamente como un recursos energético que se puede quemar en las cocinas”.

Comentó que el gas debe servir para aprovechar y dar valor agregado a las reservas de litio del salar de Uyuni y a las de hierro en el Mutún, aunque Bolivia debe aprovechar también su potencial de generación hidroeléctrica.

El ministro Vincenti dijo que la demanda nacional de gas natural en 2010 marcó un record histórico al alcanzar un consumo diario de 8,91 millones de metros cúbicos, lo que casi cuadruplica la demanda del lustro anterior. Semejante demanda interna, así como los incrementados requerimientos de gas por parte de Argentina y Brasil, fueron cubiertos por el país.

La demanda de electricidad también creció en el país, y la semana pasada alcanzó un pico de 1.052 megavatios. La demanda del mercado boliviano en 2009 era de 950 MW y en 2010 subió a 1.050 MW, mientras que la capacidad instalada del parque generador bordea los 1.340 megavatios.

Vincenti reconoció que la fuerte sequía que afecta al oeste del país causó dificultades temporales en la generación hidroeléctrica. Los cortes temporales de energía eléctrica suscitados hace dos semanas en barrios de La Paz y Santa Cruz se debieron principalmente a los déficits de hidrogeneración causados por la sequía.

Los planes para 2011

A inicios de 2011, la Asamblea Legislativa Plurinacional deberá aprobar convenios de estudio para convertirlos en contratos de exploración. Vincenti citó el caso de cuatro proyectos que desarrollará la empresa GTLI y que permitirán agregar a Beni, Pando y La Paz al lote de departamentos productores de hidrocarburos.

El principal proyecto de explotación se ejecutará en el megacampo Margarita/Huacaya. En 2011 se perforarán dos pozos en Huacaya y uno más en Margarita, con una inversión estimada de entre 35 y 40 millones de dólares en cada obra.

En cuanto a obras de infraestructura de transporte, se estima que la construcción del gasoducto Internacional Juana Azurduy (GIJA) concluirá en mayo de 2011 con una inversión de 42 millones de dólares. El GIJA permitirá casi duplicar los volúmenes de gas enviados hacia Argentina, hasta alrededor de 13 millones de metros cúbicos por día.

Vincenti desmintió que las obras del GIJA estén demoradas y por el contrario felicitó el “sentido patriótico” que guió a la Asamblea del Pueblo Guaraní y las capitanías del departamento de Tarija para cerrar positivamente los procesos de Consulta y Participación que hacen posible el trámite de la licencia medioambiental para el gasoducto.

Por otro lado, 2011 será un año clave para el impulso de nuevos proyectos hidroeléctricos no sólo para abastecer el mercado interno, sino para exportar electricidad a los países vecinos, anunció Vincenti.

“Bolivia tiene un potencial de generación hidroeléctrica de entre 35 mil y 50 mil megavatios que interesa a todos nuestros vecinos, entonces estamos comenzando a trabajar en grandes proyectos”, dijo la autoridad.

El MHE ya ordenó el inicio de estudios para la construcción de megacentrales en Cachuela Esperanza, en el norte del departamento de Beni. Además, está listo el proyecto para la Termoeléctrica del Sur, que en un par de años más agregará 104 megavatios al Sistema Interconectado Nacional (SIN).

Se encuentra en construcción la línea que incorporará a Tarija al SIN y se prevé la incorporación del ciclo combinado en la generadora Guaracachi de Santa Cruz. Hace poco entró en funcionamiento la Máquina 9 de Guaracachi, que agregó una potencia de 60 megavatios al SIN.

Por otro lado, cuatro empresas distribuidoras de energía eléctrica deberán adecuar sus concesiones, las cuales se transformarán automáticamente en Autorizaciones Transitorias Especiales, como establece el decreto supremo 726 emitido la semana pasada.

El viceministro de Electricidad y Energías Alternativas Roberto Peredo informó que Electropaz, la Empresa Luz y Fuerza Eléctrica de Cochabamba (Elfec), la Empresa de Luz y Fuerza Eléctrica Oruro (Elfeo) y la Cooperativa Rural de Electrificación (CRE, Santa Cruz) “ingresan a un periodo de transición y una vez promulgada la nueva Ley de Electricidad, que modificará el modelo del sector, pasarían a una nueva figura que será reglamentada dentro de la Ley”.

La nueva Ley de Electricidad tendrá como base los principios establecidos en la Constitución Política del Estado, por lo que los contratos de las empresas grandes y pequeñas tendrán que adecuarse al nuevo ordenamiento legal.