Las Reservas Internacionales (RI) casi 80% son dólares estadounidenses (USD), mientras que la Deuda Pública Interna (DPI) está otro tanto en bolivianos (Bs). La devaluación del USD también atañe a los de las RI, mientras la DPI está en Bs., pero esto no es problema, como veremos, sino la inflación de los precios de los alimentos.

La DPI continuará pagándose con Bs. de los ingresos del Tesoro Público por impuestos y tasas sobre importación, así como recursos de las exportaciones, los que perderán el valor correspondiente al porcentaje en que se devalúe el USD, sin olvidar que 20% de la DPI es en USD que puede ser atendido directamente con lo proveniente de exportaciones.

Las RI respaldan recursos del sistema financiero privado y compromisos en USD, con poco margen de otra utilización. Felizmente las autoridades económicas no siguieron las sugerencias de políticos, que finales 2008 quisieron forzar el cambio de un porcentaje mayor de USD a Euros, al realizado entonces. Con la crisis de los PIGS, más la devaluación del USD, el BCB hubiera perdido mucho.

Lo ideal hubiera sido que después de octubre de 2008, las devaluaciones graduales del USD continúen, pero más espaciadas, igual que en la gestión del Presidente del BCB Garrón de mayo 2006 a noviembre 2008, cambio que coincidió con el ingreso de un nuevo Presidente en noviembre 2008 remplazado hace días por Zabalaga, lo que hubieran evitado “la sorpresiva” del 23 de noviembre.

El Ministro Arce Catacora siempre ejerció tuición sobre los Presidentes a.i. del BCB, y cada que convenía, procedió con cambios, para señalar nueva orientación, casi siempre debido a la cuestión de inversiones de las RI, cambiaria e inflacionaria. Para mí, ésta no es por exceso de liquidez, sino por la subvención de precios de los alimentos.

Temas que se añaden al debate sobre las inversiones en sectores productivos de las RI, como los USD 1.000 millones para YPFB aprobado en octubre de 2008, contra el parecer del entonces Presidente del BCB retirado Garrón y sobretodo de un Director a.i., quien renunció (mes después vino el affaire de Santos Ramírez). Al presente, existen presiones para utilizar las RI para inversiones en proyectos productivos (el único que los tiene en forma clara y de envergadura nacional es YPFB Transportes, después del fracaso de la estatización de YPFB).

Sin embargo el asunto de mayor transcendencia es el aumento de precios de los alimentos convertidos internacionalmente en “commodities”, en los que invierten quienes no quieren tener USD, asunto agravado con los bajos rendimientos bolivianos de su producción agrícola y las subvenciones gubernamentales de precios que generan contrabando y por ende, escasez; a lo que se suma el boliviano más caro en relación al UDS, lo que también aumenta los precios internacionales de los productos agrícolas importados para paliar la escasez, que el consumidor local los paga en bolivianos.