Naciones Unidas, Washington, La Paz, San Salvador y Caracas (PL y agencias).- El diario digital Wikileaks comenzó a divulgar más de 250 mil documentos que evidencian que el espionaje es una de las principales funciones del cuerpo diplomático estadounidense en todo el mundo. La embajada de Estados Unidos en La Paz emitió 1.502 documentos: 36 clasificados como secretos, 768 confidenciales y 495 no clasificados. Los embajadores espías de Washington vigilan a presidentes, diplomáticos, dirigentes políticos y al mismísimo secretario general de Naciones Unidas.

El domingo por la tarde Wikileaks comenzó a publicar 251.287 cables diplomáticos de Estados Unidos, el más grande set de documentos confidenciales que se haya puesto a disposición del público, lo que permitirá por primera vez conocer a profundidad las dinámicas y actividades del gobierno de los Estados Unidos en el exterior, indicó la organización.

Se trata de comunicaciones confidenciales enviadas por 274 Embajadas, consulados y misiones diplomáticas de Estados Unidos en casi todos los países del mundo al Departamento de Estado en Washington DC, desde el 28 de diciembre de 1966 hasta el 28 de febrero de este año.

Del total de documentos que publicará Wikileaks, 15,652 son clasificados como “secretos”, 101,748 como “confidenciales” y 133,887 como documentos “no clasificados”. La embajada de Estados Unidos en La Paz emitió 1.502 documentos: 36 clasificados como secretos, 768 confidenciales y 495 no clasificados.

Wikileaks publicará de forma gradual en los próximos meses las comunicaciones diplomáticas norteamericanas clasificadas por el Departamento de Estado con las etiquetas de Relaciones Internacionales de orden político (145,451), Asuntos internos de Gobierno (122,896 ), Derechos Humanos (55,211), Condiciones Económicas (49,044), Terroristas y terrorismo (28,801) y Consejo de Seguridad de Naciones Unidas (6,532).

“Los cables muestran actos como el espionaje de los Estados Unidos dirigido a sus aliados y a la Organización de las Naciones Unidas; el hacerse de la vista gorda ante actos de corrupción y violaciones a los derechos humanos en países ‘amigos’, negociaciones secretas debajo de la mesa en países supuestamente neutrales y actividades de cabildeo en favor de corporaciones americanas”, dijo el portavoz de la organización Julian Assange.

“La publicación de los documentos revela las contradicciones entre la imagen pública de los Estados Unidos y qué se dice realmente tras puertas cerradas… En los Estados Unidos se le enseña a cada niño en la escuela que George Washington – el primer Presidente de dicho país – era alguien incapaz de mentir. Si los sucesores de cada administración que le precedió realizaran su trabajo ajustados a dicho principio, entonces la marejada de documentos publicada hoy no sería más que una situación incómoda”, comentó Assange.

Los documentos del Departamento de Estado, reproducidos por los diarios El País de España, The Guardian de Gran Bretaña, The New York Times de Estados Unidos, Le Monde de Francia y la revista alemana Der Spiegel, pusieron al descubierto la labor de espionaje ordenada por Washington a sus funcionarios en la ONU y otros países en contra de dirigentes y diplomáticos acreditados en Naciones Unidas.

Los documentos secretos desnudan por completo el talante del servicio exterior norteamericano y su percepción sobre varios líderes políticos del mundo, describen los principales impresos de Europa. Se trata de “la mayor filtración de la historia deja al descubierto los secretos de la política exterior de EE.UU.”, tituló el diario El País.

Los norteamericanos califican a Angela Merkel como “poco creativa”, a Putin como autoritario y machista, y critican las “fiestas salvajes” del primer ministro italiano Silvio Berlusconi. Al presidente francés Nicolás Sarkozy le dicen “el emperador desnudo” aludiendo al cuento infantil El traje nuevo del emperador, y comparan al presidente iraní Mahmoud Ahmadinejad con Hitler. Las comunicaciones filtradas dan a entender que el presidente Barack Obama “no tiene relación emocional con Europa”, centrándose en cambio en los países asiáticos, según la revista Der Spiegel.

Además, los documentos confirman la amplia injerencia de Estados Unidos en América Latina; su influencia en el golpe de estado en Honduras y la vigilancia sistemática a funcionarios de la ONU.

En la lista de objetivos de Washington aparecen el secretario general de la ONU Ban Ki-moon, la directora general de la Organización Mundial de la Salud Margaret Chan, y representantes de varios Estados, como China, Rusia, Francia y Reino Unido, miembros permanentes del Consejo de Seguridad. También figuran subsecretarios de la ONU, jefes de las agencias y organismos especializados, asesores, ayudantes y responsables de operaciones de paz y misiones políticas de la organización mundial.

Washington pidió a sus espías que recaben números de tarjetas de crédito y de viajero frecuente, horarios de trabajo y otros detalles personales de los diplomáticos, así como el sistema de comunicaciones de los dirigentes de la ONU, con sus contraseñas, claves de encriptación, y hasta datos biométricos y huellas dactilares.

Los documentos secretos identifican al titular de la ONU como uno de los blancos más significativos de los diplomáticos norteamericanos en su función de espías, quienes deben recabar datos relacionados con el estilo de dirección y toma de decisiones del secretario general, así como su influencia en el aparato de la organización.

El vocero oficial adjunto de la ONU Farhan Haq ratificó hoy la inviolabilidad e inmunidad de sus bienes y haberes contra allanamiento, requisición, confiscación y expropiación y toda otra forma de interferencia, citando varios puntos de la Convención sobre Prerrogativas e Inmunidades de Naciones Unidas, aprobada por la Asamblea General en febrero de 1946.

Una nota emitida por la oficina del vocero oficial señala que por su propia naturaleza la ONU es una organización transparente que otorga gran importancia a la información sobre sus actividades, la cual está a disposición de los Estados miembros. Agrega que sus funcionarios se reúnen de manera regular con representantes de esos países para informarles sobre las acciones del organismo.

Según el vocero de la Presidencia del gobierno de Bolivia Iván Canelas, esos actos de la Embajada de Washington no son nuevos. Como resultado de esa política injerencista, en 2008 el gobierno declaró persona non grata al embajador estadounidense Philip Goldberg, acusado de respaldar a la oposición en un golpe de Estado cívico prefectural. También fueron prohibidas las labores de la Agencia Antidrogas de Estados Unidos (DEA) por conspiración. Washington replicó expulsando al embajador boliviano ante la Casa Blanca, Gustavo Guzmán.

Se reveló también que la embajada estadounidense en San Salvador envió al Departamento de Estado 1.119 mensajes desde 1966 hasta el 26 de febrero de este año, reveló el diario El Mundo. Aunque hasta ahora, los sitios no publican el contenido de los despachos diplomáticos, muchos de ellos sí revelan los temas a los que se refieren. La mayoría son de los últimos cuatro años y 47 llevan como asunto las siglas FMLN, que corresponden al Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional.

Otros 40 se refieren a Arena, las siglas de la derechista Alianza Republicana Nacionalista, que gobernó el país 20 años hasta su derrota en las elecciones del 15 de marzo de 2009 ante el FMLN. Otros 30 llevan como tema Funes e igual cantidad Saca, que el diario presume se refieren al presidente Mauricio Funes y al ex mandatario Antonio Saca (2004-2009).

Por otra parte, medios de prensa venezolanos se hacen eco de la controversia desatada por los documentos secretos filtrados por Wikileaks. Aunque no se ofrecen detalles, los escritos divulgados la víspera dan cuenta de los esfuerzos realizados por la Casa Blanca para cortejar a naciones de la región con el objetivo de incomunicar al gobierno venezolano.

Estados Unidos reacciona

El Pentágono y el Departamento de Estado reaccionaron airadamente y calificaron de “irresponsable” la filtración porque “pone vidas en peligro”. La secretaria de Estado Hillary Clinton advirtió a los gobiernos de Francia, Alemania y Reino Unido de posibles revelaciones comprometedoras por los documentos de Wikileaks.

El portavoz del Departamento de Estado P.J. Crowley negó categóricamente que los diplomáticos estadounidenses cumplan funciones de espías. “Los diplomáticos son sólo eso: diplomáticos y no se involucran en actividades de inteligencia”, aseguró al diario The Guardian.

Por su parte, el asesor legal del departamento de Estado Harold Koh escribió a Julian Assange, fundador del sitio Wikileaks, sobre la decisión de su gobierno de no involucrarse en tratos sobre la próxima divulgación de materiales clasificados de Estados Unidos obtenidos en forma ilegal.

Koh comenta en la misiva que si los documentos que se prevé publicar fueron entregados a ellos por funcionarios o intermediarios sin la debida autorización, esas personas violaron la ley de Estados Unidos, sin prever las graves consecuencias de esa acción. “En tanto WikiLeaks no detenga tal material, la violación de la ley continúa”, añade.

Assange dijo en una videoconferencia con periodistas jordanos que la revelación de documentos secretos por su página web concierne a “todos los grandes asuntos de cada país del mundo”. “La pasada semana, dijo el fundador de Wikileaks, vimos que Estados Unidos se movilizaba para intentar desactivar el efecto” de la publicación de “más de 250 mil cables clasificados de embajadas estadounidenses de todo el mundo”.

En dos versiones anteriores, WikiLeaks hizo públicos casi 400 mil documentos vinculados con la guerra de Irak entre 2003 y 2010; y 75 mil sobre la guerra en Afganistán en igual período, el primero publicado el 25 de julio y el otro el 22 de octubre.

El Pentágono puso en marcha una serie de medidas para evitar la descarga de estos documentos clasificados con el fin de evitar que se repita este “lamentable incidente”, declaró el portavoz Brian Whitman.

Estados Unidos redobla sus acciones de persecución por el uso ilegal de información no pública, informa The Wall Street Journal. Concede mayor repercusión a la pesquisa, el reciente arresto de Ching Trang Chu, junto a la anterior acción de los investigadores contra Raj Rajaratnam, fundador del grupo Galleon, que incluyó cientos de grabaciones de conversaciones telefónicas.

Chu, de 56 años, fue arrestado por agentes federales en Somerset, estado de Nueva Jersey, y consigo podrá arrastrar a consultores, banqueros, corredores de fondos de cobertura y de inversión, entre otros. El detenido trabajó para Primary Global Research LL, una firma experta en redes con sede en California.

Según el sitio digital las firmas dedicadas a redes están siendo objeto de investigación hace tres años por su gran impacto en el mundo financiero. Las investigaciones utilizan testigos contra Rajaratnam, el cual se prevé será uno de los más grandes procesos en Estados Unidos sobre tráfico de información clasificada.

Un juez federal dictaminó que los investigadores actuaron de manera adecuada al pedir aprobación para grabar de forma secreta miles de llamadas telefónicas de Raj Rajaratnam, quien se declaró inocente. Chu está bajo fianza de la corte federal de Manhattan por más de un millón de dólares.

El portal de Wikileaks reportó a primeras horas del domingo por Twitter que su plataforma se encontraba “bajo un ataque masivo de denegación del servicio”, acción maliciosa que consiste en simular visitas masivas que colapsan los servidores del portal. No obstante, los directivos manifestaron que proseguirán con la publicación de los más de 250 mil documentos filtrados.