(Prensa Latina).- Con el auge de las redes sociales y la pandemia de los blogs, no pocos aseguran que el oficio de periodista tiene cuenta regresiva. En Estados Unidos en los dos últimos años 32 mil profesionales perdieron sus puestos de trabajo, según Paper Cut, un sitio creado especialmente para llevar la cuenta de cuántos dejan de ejercer su oficio en el año.

A la crisis de los medios impresos, los expertos añaden la de los reporteros de prensa, ahora con la competencia de lo que ya se denomina periodismo ciudadano. En la actualidad, en Internet navegan unos 90 millones de páginas personales, y analistas afirman que por día se crean unos 200 mil blogs.

A lo que se unen los millones de Twitter (microblogging de 140 caracteres) que a diario circulan, más otras tantas fotos, videos que por cada segundo son añadidos en Facebook y Youtube, entre otros sitios.

También suben la temperatura, la fiebre por las pc tablets -sobre todo la iPad de la Apple-, los teléfonos inteligentes, los cuales aceleran la competencia, y empujan a que cada día sean más los medios impresos que cierran o pasan a lo digital con menos plantillas.

Un reciente estudio del Wall Street Journal, muestra que el tres por ciento de la audiencia estadounidense está consumiendo los contenidos informativos en iPad y smartphones, dispositivos prácticamente acabados de llegar al mercado. La popular pc tablets de la Apple salió a la venta en marzo del 2010, y ya ha vendido casi cinco millones de unidades.

Rosental Calmon Alves, una de las voces más autorizadas en estos temas y director del Knight Center for Journalism in The Americas, en la Universidad de Texas, asegura que los medios tienen que abrazar la revolución digital y aceptar que los individuos se hayan apoderado de Internet.

Pero hay que intentar sobrevivir en el nuevo ecosistema, afirma, ya que la información pasó a ser algo abierto, un proceso dinámico. El magnate de los medios Rupert Murdoch pondrá en circulación para enero de 2011, el primer diario hecho exclusivamente para iPads.

Además del cierre de medios impresos, ahora sobreviene esta iniciativa, que tendrá por nombre Daily y un precio semanal de 99 centavos de dólar.

Para los entendidos, la News Corp y Apple están buscando una nueva fórmula para garantizar en el futuro la rentabilidad de la industria periodística.

Murdoch asevera que no se trata de poner fin a la edición de periódicos en papel, algo que ya está previsto hasta para The New York Times, ni de retomar el camino de la suscripción como la vía más factible para hacer rentable ese negocio.

Está comprometido con el proyecto -afirma- porque cree que si éste se lleva a cabo con efectividad, demostrará que los consumidores están dispuestos a pagar por contenido online de alta calidad, a menor costo y con menos periodistas.

Alan Rusbridger, director del legendario diario británico The Guardian, asegura que será difícil mantener el tamaño de las plantillas de los medios tradicionales.

Los digitales requieren menos personal, como el The Huffington Post, una empresa periodística norteamericana donde confluye una diversa comunidad de seis mil blogueros de todo el mundo.

Arianna Huffington, su directora, apostó por una fórmula híbrida, en la que incluyó editores y reporteros profesionales y cientos de ciudadanos.

Expertos calculan que para fines de 2010, este sitio tendrá más tráfico que The New York Time, considerado el periódico más influyente del planeta, con mil periodistas en su nómina, y su web líder global.

El Huffpo, como igual se le denomina, tiene tan solo 55 profesionales, de 127 que en total allí trabajan, y ya cuenta con más de 12,3 millones de usuarios únicos al mes, según las estadísticas de Comscore.

No obstante, como la tecnología tiene consecuencias inesperadas, no pocas voces defienden la fórmula del periodismo de calidad, entre ellas la de David Remnick, director de la revista The New Yorker.

A su entender, Internet ha producido comunicación sin fricción, un acceso a una vastedad de información de un modo increíblemente fácil y maravilloso. Esta puede ser ilimitada, expresa, pero no el periodismo de calidad. Y ahí es donde este es relevante, más que hace 10, 15 o 75 años.

Giovanni Di Lorenzo, director del diario alemán Die Zeit, cree que sí hay futuro para el oficio, pero este tendrá que orientarse más y sumergirse en las profundidades de la realidad de hoy. La actual crisis de los medios no solo es atribuible a Internet, enfatiza, sino también a que los diarios son demasiado sensacionalistas y parecidos entre sí.

Muchos medios se dejaron instrumentar por el aparato propagandístico gubernamental, argumenta Di Lorenzo, y los lectores empezaron a buscar en Internet, a unirse en redes sociales, a dar su testimonio, a reportar por Twitter, a exponer sus fotos y videos.

En la actual era, el verdadero poder está en el conocimiento, y no pocos en este mundo, incluso a favor de la tecnología, no se encuentran dispuestos a consumir fácilmente un periodismo chatarra.

Ya sea mediante un iPads o Windows phone o un viejo periódico en papel, millones están exigiendo recibir una información inteligente, de mirada profunda y de explicaciones.

Hoy más que dar noticias, urgen las significaciones, y al mejor oficio del mundo, el de periodista, le toca también desentrañarlas.

* Redacción de Temas Globales.