ROMA, ITALIA – Las crisis económicas irlandesa y portuguesa, conocidas desde hace tiempo, están forzando la capacidad de la Unión Europea para hacer frente a una situación casi exclusivamente especulativa, como el caso de Atenas, transformándolo en un verdadero riesgo sistemático. La moneda única europea, el Euro, y la Unión Europea están pasando una de sus peores momentos y están luchando para poder sobrevivir y es sobretodo la solidez de los bonos de estado que corren mayor riesgo.

La alarma la ha dado el Presidente de la Unión Europea, manifestando que la “eurozona” está a riesgo de desaparecer si los problemas de balance de algunos países no se resolverán. Se ha referido en particular a Irlanda, Portugal, Grecia y posiblemente España. Dublín que se negaba a recibir ayuda de los otros países, ha reconocido su estado de agónica economía y aceptará la creación de un fondo para solventar los problemas de su sistema bancario, Portugal quiere la intervención de la U.E. para detener la profunda crisis que atraviesa el país.

“Estamos frente a problemas de proporciones enormes” -ha manifestado el Presidente de la Unión Europea Herman Van Rompuy- “tenemos que trabajar juntos para hacer sobrevivir la eurozona, porque si no sobrevive, no sobrevivirá tampoco la Unión Europea”. Palabras pesadas sólo mitigadas por un “estoy seguro de que esto no sucederá”.

El Euro reacciona mal, en los mercados mundiales ha perdido el 0,3% de su valor con relación al dólar, pero son las Bolsas de Valores que dan señales pesimistas, actualmente París ha perdido el 2,63%, Londres 2,38%, Madrid el 2,46% y Milán el 2,05%, en total una media europea del 2%.

La batalla que se está combatiendo tiene varios escenarios. Portugal, donde la situación parece agravarse de día en día, España con un alto nivel de deuda y sobretodo Irlanda con la crisi de sus bancos que se encuentran sin dinero efectivo; el principal banco, el Algloirish tiene un deficit de 29 mil millones de euros. El Consejo de Finanzas de la Unión Europea está trabajando junto con el Banco Central y el Fondo Monetario para resolver los serios problemas que afectan el sistema bancario irlandés. Pero es necesario, si los irlandeses desean ser salvados, tiene que pongan en práctica una política de austeridad, como ha hecho Grecia que ha puesto en marcha un plan de recortes que le ha costado al partido de mayoría una terrible derrota, esa, pero, ha sido la única salida posible para un país que viajaba alrededor de un 10% de déficit y un 133%, de la deuda.

En caso contrario, la Unión Europea comisionará la política económica de Irlanda. Bruselas y Francfort tienen la intención de salvar la situación irlandesa pero quieren la seguridad que se haga una política rigurosa de balance. Los irlandeses pero miran más allá, su fuerza económica viene de la fiscalidad favorable para las empresas que aplica un “dumping”, a los que han escogido al “ex-Tigre de Bengala” una tarifa máxima del 12,50%, la más baja de la Unión Europea y que ha atraído millones de inversionistas. Y ésta podría ser la única forma para poner en orden sus finanzas y reducir su déficit.