(ABI y Bolpress).- Días atrás, monseñor Tito Solari denunció que menores de edad comercian con droga y la ofrecen discrecionalmente a turistas en el Chapare. Este miércoles, el comandante de la Policía Oscar Nina confirmó que narcotraficantes, en específico clanes mafiosos familiares, utilizan a menores de edad, es decir a adolescentes, para comercializar droga en Cochabamba.

Solari denunció el pasado jueves que en un viaje por las poblaciones de Villa Tunari, Chipiriri, Isinuta y zonas del parque Isiboro Sécure, constató que jóvenes comercializan droga entre los turistas. “Pasajeros que vienen de Santa Cruz, que vienen y quieren comprar naranja o mandarina; llegan chicos a ofrecer cocaína, bolsas de cocaína. Este es el asunto que nos preocupa”, dijo el prelado, jefe de la Iglesia Católica en la ciudad de Cochabamba.

El viceministro de Régimen Interior Felipe Cáceres calificó de “inaceptable” y “política” la denuncia de un representante de la Iglesia Católica boliviana sobre la supuesta existencia de niños traficantes de droga en el Chapare.

“Vemos fines políticos, de intereses creados. Por detrás también veo la mano negra de los ex agentes de la DEA (Agencia Antidrogas de Estados Unidos) que estaban en Bolivia”, afirmó la autoridad antinarcóticos.

“Vivo en Villa Tunari y lo que menciona el Monseñor (Tito Solari) afirmando que en Villa Tunari nuestros niños están inmersos en el narcotráfico y la distribución de cocaína es falso. Insinuar que nuestros niños, con un viajero, en una flota, como ha anunciado, cuando baja a comprarse frutas tropicales le ofrezcan cocaína, es inaceptable”, afirmó Cáceres.

Cáceres deploró que con tales declaraciones se haya jugado “de manera irresponsable con el futuro de nuestros niños”. “Indicar que en las noches cuando ha estado en Villa Tunari, como moscas hay sobrevuelos de avionetas y helicópteros es realmente alarmante”, lamentó. “Bajo ninguna circunstancia aceptamos sus insinuaciones e irresponsables declaraciones de Monseñor Tito Solari”, insistió Cáceres.

Senadores del oficialista Movimiento Al Socialismo (MAS) acusaron el miércoles a los prelados de la iglesia católica de apoyar a la oposición y esconder hechos de violencia en Bolivia, refiriéndose específicamente al arzobispo Jesús Pérez y a monseñor Tito Solari.

“Han defendido su posición de poder, por eso que están vinculados a grupos de la oposición, de la derecha tradicional y esto no tiene nada que ver con una fe o una creencia”, declaró en conferencia de prensa el senador por Chuquisaca David Sánchez.

Su correligionario y colega Eugenio Rojas rechazó las declaraciones de Solari, porque, a su juicio, es poco serio acusar a niños y jóvenes de comercializar droga entre turistas en el Chapare. “No son serias esas declaraciones de monseñor Solari, porque tal vez la iglesia debería presentar con datos estadísticos específicos en qué porcentaje ha aumentado el consumo y el tráfico de la cocaína en esa región”, señaló.

El defensor del Pueblo Rolando Villena instó el miércoles a monseñor Solari a que presente pruebas sobre sus denuncias de un supuesto microtráfico de droga en el Chapare. “Es un tema que preocupa mucho porque estamos halando de una Iglesia que tiene profundas raíces en nuestra cultura, que tiene un profundo sentido en las vidas de las personas a nivel cultural, social y espiritual, por ello cuando se dan ese tipo de denuncias respecto a que los niños estarían vendiendo la droga en el Chapare se tiene que presentar pruebas”, explicó.Sostuvo que corresponde a la asesoría jurídica de la Iglesia Católica presentar esas pruebas o documentos porque se involucra a infantes con el microtráfico y eso no se “puede generalizar, es algo que molesta y que sin duda causa indignación en la gente”, matizó. A su juicio, en caso de que Solari no presente pruebas debería disculparse por esas aseveraciones.Por su parte, los dirigentes cocaleros del trópico dieron un plazo a Solari para que presente las pruebas de sus denuncias y rechazaron las acusaciones sobre la participación de niños en el narcotráfico.

La Conferencia Episcopal Boliviana respaldó el miércoles a monseñor Tito Solari. El secretario General de la CEB Oscar Aparicio señaló que la “intención” de Solari no fue “sentar una denuncia, ni criticar y menos atacar a nadie”, sino hacerse eco de la inquietud de agentes de la pastoral, educadores, padres de familia y jóvenes, “por la grave amenaza del narcotráfico en el Chapare”.”Expresar una preocupación como pastor basada en su propia experiencia y en testimonios de los propios pobladores no implica presentar pruebas tal como se le pide, pues ésa es tarea de las autoridades responsables”, remarcó.Aseguró que las palabras de Solari “no hieren a nadie”, sino buscan defender la integridad y dignidad de las personas, principalmente de los jóvenes, “expresando pena y dolor por aquéllos que se ven inducidos a esa actividad ilícita”.”Las reacciones exageradas, posturas intransigentes y actitudes intolerantes no nos llevarán a la búsqueda serena de soluciones profundas y verdaderas ante ese problema”, advirtió Aparicio.Informó que la Iglesia Católica se solidariza con Solari, por ser un obispo “identificado con su pueblo y conocedor de los males que le aquejan, por su presencia y contacto con la gente, día a día, a lo largo de décadas de servicio y que alza su voz de alerta, porque está en juego la integridad física y espiritual de tantos niños y jóvenes”.

Este miércoles, el comandante de la Policía Oscar Nina confirmó que narcotraficantes utilizan a menores de edad para comercializar droga. “Particularmente en la ciudad de Cochabamba es que se han descubierto familias enteras dedicadas a este negocio (del narcotráfico), donde no precisamente (utilizan) niños, sino jóvenes adolecentes que estaban implicados, quien sabe un poco abusando de su condición de inimputabilidad que prevé la ley”, dijo el jefe policial en La Paz.De acuerdo con la ley boliviana, son inimputables (es decir no pueden ser procesados y encarcelados en centro penitenciarios, sino en reformatorios o casas de reconvención) ante la legislación penal menores de 18 años.Nina indicó también que estas organizaciones criminales no escatiman ningún recurso vedado para lograr sus objetivos y para ello apelan a menores. “No he dicho niños, he sido muy claro, jóvenes adolecentes que se involucran en estos hechos, porque la familia misma está comprometida”, recalcó Nina.

En un reciente congreso de las seis federaciones cocaleras del Trópico cochabambino en Lauca Ñ, el Presidente Evo Morales admitió que la producción excedentaria de la hoja de coca termina como materia prima del narcotráfico y criticó duramente a los dirigentes sindicales que permiten las plantaciones clandestinas.