El gobierno de Estados Unidos “lamentó” que Bolivia “haya perdido una oportunidad para hacer progresos en los asuntos claves” en la IX Conferencia de Ministros de Defensa de la Organización de Estados Americanos (OEA) que se celebra en Santa Cruz, y retiró a su secretario de Defensa Robert Gates el mismo día de la inauguración el 22 de noviembre. A la administración del presidente Barack Obama le molestó demasiado que el Presidente Evo Morales recordara las tropelías históricas cometidas por Washington en la región.

Participan en la IX Conferencia los ministros de Defensa de 30 de los 33 países integrantes de la OEA y el secretario General de la organización José Miguel Insulza. No asisten los delegados de San Vicente y Granada, declarados en emergencia por los embates de un huracán, y el representante de Honduras, país suspendido por la OEA en julio de 2009 luego del golpe de Estado que derrocó al ex presidente Manuel Zelaya.

El objetivo principal de la IX Conferencia de Ministros de Defensa es debatir una agenda que ya fue consensuada en julio en una reunión preparatoria de viceministros, con tres puntos específicos: mantener la región como una zona de paz; lograr la equidad de género e interculturalidad en las Fuerzas Armadas, y diseñar un plan de gestión de riesgos y desastres naturales, informó el ministro de Defensa de Bolivia Rubén Saavedra.

Saavedra resaltó que Bolivia tiene experiencias importantes en cuanto a la inclusión de la mujer y de los indígenas a las Fuerzas Armadas. Se han incorporado 23 mil premilitares en la gestión 2010, de los cuales 3.000 son señoritas; además, en 2012 el país contará con las primeras generalas mujeres.

El secretario de Defensa de Estados Unidos Robert Gates identificó los problemas de seguridad que enfrenta el hemisferio y las “amenazas transnacionales que nos afectan a todos”: los desastres naturales y provocados por el hombre, las redes criminales sofisticadas y brutales, las drogas ilícitas, el tráfico de armas y la trata de personas.

Según Gates, “para enfrentar con éxito estos desafíos debemos levantarnos y trabajar juntos como verdaderos socios”. Insistió en que “el gobierno de Washington está convencido de que para enfrentar con éxito estos desafíos es necesario trabajar juntos como verdaderos socios”. El funcionario opinó que la IX Conferencia no debería ser solamente un foro de discusión, sino de “toma de decisiones y acuerdos de cooperación”.

Desastres naturales

El ministro Saavedra dijo que hay una preocupación general en todos los países por las catástrofes naturales de magnitud como consecuencia del cambio climático. En Bolivia son preocupantes las inundaciones, sequias y los incendios.

El país tiene alguna experiencia en atención de emergencias naturales. Dentro de la estructura del Ministerio de Defensa, el Viceministerio de Defensa Civil se encarga de tramitar decretos supremos que permita el desembolso de recursos del Tesoro General de la Nación. Sin embargo, las FF.AA. no cuentan con un presupuesto específico.

Saavedra recordó que las Fuerzas Armadas de Bolivia y Perú realizan ejercicios conjuntos para enfrentar las consecuencias de los desastres naturales, pero es preciso establecer mecanismos más amplios que integren a todos los países de la región.

Gates propuso crear un mecanismo hemisférico para ejecutar con mayor eficacia las operaciones de socorro, y “estandarizar un sistema para facilitar la colaboración militar durante las operaciones de socorro a través de la adopción de una Célula de Colaboración en Asistencia Militar (MACC, por su sigla en inglés) y adoptar una plataforma tecnológica común para el intercambio de información”.

Gates dijo que es vital conformar un equipo de seguimiento de los acuerdos para facilitar la cooperación y establecer grupos de trabajo que desarrollarán el marco para el apoyo militar en operaciones de socorro dirigidas por civiles.

Transparencia del gasto militar

Uno de los objetivos de Conferencia es ampliar y mejorar los mecanismos de confianza mutua entre los países para mantener la paz en la región y transparentar los gastos militares, establecimiento un protocolo para medir el gasto militar. “El porcentaje de gasto militar en Sudamérica está entre los más bajos en el mundo”, resaltó Robert Gates.

El gasto militar en Bolivia no es relevante en el producto interno bruto. Si bien el gobierno trabaja en equipar y modernizar a las FF.AA., esto no necesariamente implica el adquirir armamento. Bolivia ratifica su condición de país pacifista, pero se reserva el derecho a la defensa.

El Centro de Estudios para la Nueva Mayoría de Argentina estima que hasta 2008 las compras militares de los países sudamericanos bordeaban los 50 mil millones de dólares al año. Los que más gastan son Brasil (27.540 millones), Colombia (6.746 millones), Chile (5.395 millones) y Venezuela (3.321 millones de dólares).

Gates ha dispuesto que su personal “trabaje con el Departamento de Estado para volver a evaluar la Convención Interamericana sobre Transparencia en las Adquisiciones de Armas Convencionales y determinar las posibilidades de presentarla a nuestro Senado para su ratificación, lo que muestra el compromiso de mejorar la confianza y la transparencia en nuestro hemisferio”.

El ministro de Estados Unidos subrayó que su país apoya la capacitación de expertos civiles en asuntos de defensa, “como un requisito previo fundamental para el control civil del ejército, que en sí mismo constituye un componente clave de la verdadera democracia”.

“Estados Unidos seguirá apoyando los esfuerzos hemisféricos para fomentar la transparencia en el gasto de defensa con la esperanza de que las naciones de las Américas puedan servir como modelo para el mundo sobre cómo construir la confianza mutua”, aseguró.

Gates señaló que su país difunde una estrategia de seguridad nacional y adopta el mismo enfoque sobre los gastos de defensa con consultas al Congreso y con la participación de Naciones Unidas.

Sin embargo, la ONU está preocupada por las implicaciones legales y morales de las llamadas armas robóticas, como los aviones no tripulados (drones) que utiliza Estados Unidos en Afganistán, y no descarta crear un grupo de especialistas en diversas materias, desde derechos humanos hasta científicos, para que estudie las implicancias de ese tipo de armamento, y sobre todo las responsabilidades por las víctimas civiles.

Hace cuatro meses, un relator de la ONU denunció ante el Consejo de Derechos Humanos los asesinatos selectivos cometidos por aviones no tripulados de Estados Unidos y criticó la postura norteamericana de esgrimir la supuesta existencia de una “ley 11-9”, según la cual Estados Unidos estaría capacitado legalmente para usar la fuerza en otros países como parte de su derecho a la defensa propia. Esa interpretación del principio de autodefensa atenta contra la prohibición del uso de la fuerza armada contenido en la carta de la ONU y puede conducir a un caos.

En los últimos días, Estados Unidos puso en órbita el mayor satélite con fines de espionaje con que cuente país alguno, informaron fuentes de la Oficina Nacional de Reconocimiento (NRO). Según el sitio digital NASASpaceflight.com, un cohete Delta IV despegó el domingo de Cabo Cañaveral (Florida) con el satélite NROL-32 en una misión ultra secreta.

El experto espacial Ted Molczan explicó a la revista space.com que el dispositivo cuenta probablemente con receptores de precisión y una antena de unos 100 metros de diámetro. La NRO ya envió otro satélite de la misma serie el 20 de septiembre, y se espera que ponga en órbita otros tres antes de fines de marzo.

Un imperio en decadencia

Estados Unidos es un imperio en decadencia. Acumula aproximadamente la mitad de la deuda externa mundial; su moneda está sostenida fundamentalmente por sus adversarios económicos y políticos, y se enfrenta a rivales de una potencia extraordinaria, entre ellos China. Su debilidad agravada por la crisis fiscal ha derivado en una militarización de la esfera internacional y en un recorte muy significativo de los derechos civiles dentro de Estados Unidos, evaluó el intelectual argentino Atilio Borón en el coloquio “América Latina y el Caribe entre la independencia de las metrópolis coloniales y la integración emancipatoria”, que se celebra en La Habana.

En se coloquio, filósofos, catedráticos, politólogos y pensadores de 12 países alertaron sobre el peligro que amenaza a América Latina y el Caribe si Estados Unidos, en medio de su crisis hegemónica, se convierte en un sistema fascista.

La filósofaIsabel Monal evaluó que EE.UU. se debilita y se avecina un estallido que no se sabe a dónde irá a parar. El sociólogo cubano Luis Suárez llamó la atención sobre la urgencia de una unidad de todo lo diverso que nos ayude a enfrentar lo que se nos avecina, que será la respuestabrutal de una potencia que no se resigna a perder su hegemonía global. Uno de los peligros más grandes es que la mayor potencia se convierta en un sistema fascista.

Borón recalcó que América Latina continúa siendo para Estados Unidos la región más importante del mundo desde el punto de vista estratégico, ya que posee la mitad del agua dulce del planeta, una parte significativa de los recursos energéticos, así como biodiversidad y minerales fundamentales.

El imperio está dispuesto a defender con uñas y dientes los privilegios que ha gozado desde por lo menos mediados del siglo XX. Eso explica la militarización y el encarnizamiento en contra de los gobiernos que levanten una bandera de emancipación y de autonomía, dijo Borón.

Al abrir la IX Conferencia de Defensa en Bolivia, Evo Morales lamentó que los procesos de trasformación política en Bolivia, Venezuela, Ecuador y Nicaragua sean objeto de críticas, cuestionamientos y hasta intentos de “satanizarlos y criminalizarlos”.

El mandatario boliviano recordó que el ex embajador norteamericano Manuel Rocha, en un acto público previo a las elecciones generales de 2002, amenazó con retirar la ayuda si los electores votaban por él. En 2008, otro embajador de Estados Unidos, Philip Goldberg, cooperó a un grupo opositor que pretendía desestabilizar la democracia y derrocar a su gobierno.

Morales denunció que fue víctima de una intentona golpista en 2008, promovida por Estados Unidos, país que también intentó derrocar al presidente Hugo Chávez en 2002 y este año a Rafael Correa.

Morales criticó también la instalación de bases militares de Estados Unidos en la región, que según Hugo Chávez apuntan a la restitución de la hegemonía en declive de EEUU, derrotado en las urnas por varios gobiernos progresistas contrarios a políticas injerencistas.

Hace poco, la ultraderecha internacional y congresistas estadounidenses lanzaron nuevos ataques contra la ALBA en el foro “Peligro en los Andes: amenazas a la democracia, los derechos humanos y la seguridad interamericana”, celebrado en el Capitolio de Washington.

El foro acogió a políticos y empresarios latinoamericanos, algunos prófugos de la justicia como el venezolano Guillermo Zuloaga. También a los congresistas Connie Mack e Ileana Ros-Lehtinen. La lista de participantes incluyó además al ex subsecretario de Estado para América Latina Roger Noriega, quien sirvió bajo la administración de George W. Bush.

Según Hugo Chávez, esa reunión crea un peligroso precedente porque prácticamente convocó a derrocar la Revolución Bolivariana. “Imagínese alguien que aquí se reunieran terroristas con diputados venezolanos y promovieran una agresión como la que desde Washington nos lanzaron contra Evo Morales, Rafael Correa y a mí, llamándonos forajidos”, reflexionó.

El “matón del barrio” no debate

El secretario de Defensa Robert Gates es un viejo jerarca de la CIA. Organizó el ataque militar contra Nicaragua en la década de los 80 del siglo pasado y fue involucrado en el escándalo Irangate o Iran-Contra de 1985 por la venta de misiles a Irán y en la invasión a Panamá en 1989. En 2006 fue nombrado secretario de Defensa por George Bush y fue ratificado por Barack Obama.

A pesar de su frondoso prontuario, Gates se dio el lujo de pedir más “cautela” a los países sudamericanos que tienen acuerdos con Irán. “Los países latinoamericanos que negocian con Irán deben ser cautos respecto a sus motivos reales y qué es lo que realmente (los iraníes) están intentando hacer”, advirtió en Santa Cruz.

“Bolivia, bajo mi dirección, tendrá acuerdos, alianzas con todo el mundo. Nadie me va a prohibir, tenemos derecho, (porque) somos de la cultura del diálogo”, le respondió Morales y le hizo notar que la paz y la democracia solamente serán posibles si las naciones poderosas respetan la soberanía de los pueblos y dejan de lado sus acciones intervencionistas y hegemónicas.

Morales recordó que a finales de 2008 la comunidad internacional ayudó a conjurar un golpe civil en Bolivia, y pidió a los ministros de Defensa que apoyen “el cambio y los procesos de transformación estructural que respetan los intereses de sus pueblos y no las imposiciones internacionales”.

El Presidente boliviano enfatizó que los pueblos de América han ingresado en una etapa de descolonización y llevan adelante programas de desarrollo y defensa de sus recursos naturales que no están al servicio de naciones hegemónicas y capitalistas.

Gates retornó a Washington el mismo lunes, tras escuchar en silencio las arengas de Morales. “Lamentamos que el gobierno de Bolivia haya perdido una oportunidad para hacer progresos en los asuntos claves de la Conferencia, que son paz y confianza en la región; democracia, fuerzas armadas y sociedad; y seguridad regional y desastres naturales”, se pronunció la Embajada de Estados Unidos en un comunicado de prensa entregado a la agencia ABI.

* Con información de Prensa Latina y ABI.