PREAMBULO: La madre tierra, el planeta tierra, la pachamama, la madre naturaleza, es el hogar de todos los seres vivientes, forma parte de la constelación, la vía láctea, que a la vez forma parte del cosmos y el taqpacha. Después de la gran explosión inicial, se formaron los átomos y las estrellas, se forman los planetas y los sistemas, también las estructuras, los componentes, los elementos, las materias del planeta tierra, que vamos a tomarlas también como bondades y dones de la naturaleza.

La madre tierra es el conjunto de los espacio-tiempo y el ciclo de estos espacio-tiempo; el espacio-tiempo cósmico, del pluriverso; el espacio-tiempo del presente, del lugar, del territorio, de la biodiversidad; el espacio-tiempo interior, de las entrañas de la tierra, de los cuerpos; y la totalidad de los espacios-tiempos que hacen a la unidad plural y al pluralismo unitario complementarios del cosmos. La naturaleza es el conjunto de ecosistemas integrados y complementarios, y de sus procesos ecológicos que construyen permanentemente los equilibrios dinámicos, los retornos armónicos, como volviendo a los nacimientos iniciales, a las matrices originarias.

La madre tierra, el planeta tierra, la pachamama, la madre naturaleza, son distintos nombres que codifican y que incluyen las distintas relaciones que mantienen los seres humanos con los demás seres vivientes, con los continentes ecológicos, con la biodiversidad, las territorialidades, los recorridos, las huellas, los ciclos y circuitos de la vida, de las formas de vida, los componentes, elementos, las materias y los seres de la naturaleza. Al comprender la complejidad de estos nombres y el sentido complementario de las relaciones significadas, descartamos otros nombres que expresan relaciones de explotación, expropiación y disociación de la naturaleza, que manifiestan relaciones mercantiles, comerciales y capitalistas, descartamos el nombre de recursos naturales, que manifiesta la relación de despojamiento de la naturaleza por parte del sistema-mundo capitalista.

En la misma perspectiva, en consecuencia, también descartamos el concepto de los recursos naturales; no son recursos, como dijimos, pues son seres, materias, elementos, componentes, bondades de la naturaleza, que es la totalidad estructurada de la vida. En el contexto del actual modelo de desarrollo y desde las cosmovisiones de pueblos indígenas originarios campesinos no consideramos adecuada la distinción entre renovables y no renovables pues la naturaleza es vulnerable al saqueo, la contaminación, la degradación y la depredación, la vida misma es vulnerable a la explotación indiscriminada del capitalismo; en este contexto todos los seres bondades y frutos de la naturaleza son susceptibles de agotamiento, la vida en el planeta tierra puede ser aniquilada.

En la coyuntura de la aplicación de la Constitución Política del Estado, en la transición, se plantea que los frutos de la naturaleza en su condición de renovables son de uso exclusivo de los pueblos indígenas y en su condición de no renovables son sujetos a la consulta y el consentimiento previo e informado.

La ley de la madre tierra es una ley matricial, fundacional y marco del conjunto de leyes del Estado plurinacional comunitario y autonómico; esta ley orienta al conjunto de leyes fundacionales y de transformaciones institucionales, económicas, políticas, sociales y culturales hacia el vivir bien, que es el modelo civilizatorio y cultural alternativo al capitalismo, a la modernidad y al desarrollo. La ley de la madre tierra también supone una transformación del pensamiento jurídico, exige un desplazamiento epistemológico que retoma y actualiza los saberes, conocimientos y ciencias ancestrales de las naciones y pueblos indígenas originarios campesinos interculturales, afrobolivianos, complementándolos con los saberes ecológicos, tecnológicos, y ciencias multidisciplinarias de las teorías de la complejidad, de las teorías críticas del capitalismo y la modernidad.

Esta ley orienta a los seres humanos, comunidades, sociedades, regiones, autonomías, gobiernos, asambleas y autogobiernos a defender, proteger, mitigar y restituir a la naturaleza de manera complementaria, defendiendo la vida y a los seres cobijados y contenidos en el gran hogar de la madre tierra. Esta ley reorienta a los seres humanos, a las sociedades y los pueblos a reencontrarse con la madre tierra, reintegrándose a ella de una manera complementaria y estableciendo reciprocidad con la naturaleza y los seres que la componen. Los seres humanos forman parte del conjunto innumerable de seres vivos, son parte de la naturaleza, en este sentido no son el centro de la madre tierra ni del cosmos; al ser parte deben compartir con los demás seres, coexistiendo de manera complementaria y recíproca, coadyuvando a la armonía y convivencia que nos permita alcanzar el vivir bien.

La ley de la madre tierra propone un marco teórico, define los derechos de la madre tierra y nuestros deberes para con la madre tierra, el papel del Estado plurinacional comunitario y autonómico en lo que respecta al cumplimiento de estos derechos y estos deberes, el papel de la sociedad, del pueblo plurinacional y de las naciones y pueblos indígenas originarios. La ley establece la práctica de la gestión integral ambiental,y de la gestión territorial, conforma también políticas, planes, programas y proyectos encaminados a proteger, preservar, restituir y mitigar los equilibrios eco-sistémicos. La ley también establece penalidades, prohibiciones y sanciones en relación a los delitos que se cometan en términos de dañó ambiental y ecológico a la madre tierra. La ley incorpora la participación, el control social, la consulta previa y el consentimiento de la sociedad, del pueblo plurinacional y de las naciones y pueblos indígenas originarios. En lo que respecta a los pueblos indígenas originarios campesinos retoma la aplicación de sus derechos consagrados en la Constitución Política del Estado, la realización plena de la autonomía indígena.

La ley DE LA MADRE TIERRA es una ley descolonizadora, en el sentido de defensa de sus derechos, y la reconstitución de las naciones y pueblos indígenas originarios, en articulación complementaria con la descolonización en sentido de la interculturalidad emancipadora, que conforma una institucionalidad plurinacional. En este sentido la Madre tierra es un sujeto de derecho desde el sumaj qamaña y el sumaj kausay.

La ley de la madre tierra es una conquista de las naciones y pueblos indígenas originarios campesinos, de los pueblos y movimientos sociales en lucha contra el capitalismo, es un aporte para la transformación del mundo en la perspectiva de un nuevo modelo civilizatorio mundial alternativo al capitalismo y la modernidad. La ley de la madre tierra es un instrumento normativo y político de defensa de la naturaleza, de los derechos de los seres vivos y retorno a los ciclos y equilibrios matriciales de la madre tierra, contemplando la complementariedad y armonía entre los seres, de estos con la totalidad de la naturaleza. La ley de la madre tierra es el grito de la misma naturaleza contra la contaminación, degradación, depredación ambiental, crisis ecológica, inequidad social, explotación, desigualdad y despojamiento de la naturaleza, grito convertido en norma marco en la perspectiva de la fundación del Estado plurinacional y la conformación del modelo civilizatorio del vivir bien.

EXPOSICIÓN DE MOTIVOS

La exposición de motivos despliega cinco argumentos que conforman el tejido del texto: el análisis estructural de la crisis ecológica y de la crisis del capitalismo, la exposición del modelo civilizatorio del vivir bien, la concepción de la madre tierra, los motivos de la ley de la madre tierra y el desplazamiento de los derechos de las naciones y pueblos indígenas originarios constitucionalizados.

Nos encontramos ante la crisis estructural del capitalismo, que se manifiesta en la crisis financiera, económica, social, ecológica y energética que compromete las interdependencias de los ecosistemas y la sostenibilidad de las sociedades humanas. La acumulación capitalista construida sobre el despojamiento y explotación ilimitada de los seres, de las bondades naturales y de la fuerza de trabajo ha causado la ruptura entre el ser humano y la madre tierra. El modelo de desarrollo hegemónico demanda más recursos de lo que la naturaleza puede reponer y produce más daños de lo que ella puede remediar.

La crisis ecológica y el cambio climático actuales son los síntomas de decadencia e insostenibilidad del modelo civilizatorio occidental, moderno y capitalista. La crisis ecológica exige a las sociedades humanas, a las naciones y pueblos indígenas originarios, en defensa de los seres naturales, poner fin al capitalismo, a la modernidad y a la forma de desarrollo depredador, exige a las sociedades humanas y a los pueblos construir un nuevo modelo civilizatorio y cultural, basado en la concepción integral de la madre tierra, en la integración complementaria de los seres humanos con los demás seres de la naturaleza.

A este modelo civilizatorio integral, complementario y conformado por reciprocidades múltiples, las naciones y pueblos indígenas le llaman vivir bien. Desde la perspectiva del cambio estructural civilizatorio y cultural, la superación de la crisis ecológica y de la crisis orgánica del capitalismo no se logra atendiendo los efectos de la crisis ecológica, atendiendo el cambio climático y la problemática ambiental, sino atacando a las causas estructurales de la crisis. Tampoco se trata de replantear la convivencia con el capitalismo, reformando sus formas de funcionamiento, buscando aminorar sus efectos destructivos, explotadores, diferenciadores y creadores de las grandes desigualdades; se trata, por el contrario, de iniciar una etapa postcapitalista. Esta etapa retoma y actualiza las grandes tradiciones solidarias, complementarias y comunitarias desplegadas por las naciones y pueblos, por los movimientos de resistencia al capitalismo y por los proyectos alternativos.

¿Qué es el vivir bien? Se basa en las matrices civilizatorias indígenas, que recoge la cosmovisión del suma qamaña, del suma kausay, del teko kavi, del ñandereko, del ivimarei, del qhapaj ñan, que integra utopías y proyectos sociales en armonía con la naturaleza y la comunidad, articulando formas de consumo, de comportamiento y de conductas no degradantes, asumiendo formas de espiritualidad que responden a la relación ética con la vida y desplazando tejidos sociales solidarios y complementarios, armaduras culturales y ámbitos simbólicos, imaginarios y significaciones cohesivas de lo colectivo, de los saberes y el intelecto general. Como formas alternativas de resistencia al capitalismo y la modernidad.

La concepción primordial y horizonte de este nuevo modelo civilizatorio plurinacional e intercultural, propone restituir las relaciones armónicas entre nuestras sociedades y el equilibrio de los procesos y ciclos naturales fundamentales de la madre tierra, alcanzando al mismo tiempo formas justas y equitativas de convivencia social, lo que implica la corresponsabilidad y gestión compartida entre Estado y sociedad en la defensa de la madre tierra en igualdad de condiciones, ejerciendo la democracia participativa y comunitaria. El vivir bien, incluye las dimensiones comunitarias, colectivas, el espacio común, los valores de armonía con el entorno y la visión pluralista intercultural. De manera diferente, el bienestar en cambio abarca valores modernistas como la individualidad, la competencia y el progreso ilimitado.

En una perspectiva opuesta la concepción del vivir bien se basa en la recuperación y actualización de las cosmovisión ancestrales, el vivir bien es un valor, principio y finalidad suprema compartida, común y plural, irradiante y proyectado a todas las sociedades, tanto urbanas como rurales. El vivir bien plantea la realización de la vida plena, la felicidad colectiva, que sólo puede ser el resultado de una visión integral y holística, articulando las dimensiones material, cultural y espiritual de la vida y las prácticas sociales. Desde las sociedades y pueblos del sur del sistema-mundo emerge el nuevo paradigma civilizatorio del vivir bien, este paradigma requiere de una nueva normativa que regule y viabilice la armonía y el equilibrio para con la Madre Tierra.

En Bolivia, la condición intercultural pluralista del nuevo Estado plurinacional comunitario plantea la necesaria transformación de la relación entre estado y sociedad, reinsertando la forma Estado a la sociedad integral; así también plantea la necesaria transformación de las relaciones de la sociedad con la madre tierra, reintegrando a la sociedad a su matriz natural, comprendiendo claramente que la sociedad humana forma parte del conjunto de sociedades no humanas, que los seres humanos forman parte del conjunto de interacciones entre seres vivientes. Desde esta perspectiva, desde el contexto de estas relaciones integrales entre Estado y sociedad, entre sociedad y madre tierra, se puede concebir la posibilidad de la sostenibilidad de los ecosistemas y de los bosques, asumiendo de esta forma la responsabilidad que se tiene para con las generaciones presentes y futuras, que se tiene para con todos los seres naturales cobijados en las entrañas de la madre tierra.

El concepto de Madre Tierra es complejo, comprende la integralidad de los ecosistemas y de los seres naturales, su eco-organización y su auto-organización, además de concebirse como el hogar de los seres naturales, de los ecosistemas, de la biodiversidad, de las sociedades orgánicas y de los individuos componentes. La Madre Tierra es un ser complejo y múltiple, matriz de interrelaciones, de interacciones y entrelazamientos entre los seres naturales, por eso mismo también sujeto plural y ámbito complejo de subjetividades e intersubjetividades, expresados por la espiritualidad y ritualidades, por eso mismo matriz de ámbitos y campos de afectividades múltiples de los seres vivientes. Entendiendo todo esto en toda la cobertura, alcance y profundidad de la complejidad viviente, se puede construir la interpretación intercultural e híbrida de la Madre Tierra como sujeto de derecho. Este concepto de sujeto de derecho es una aproximación interpretativa, que puede descifrarse con los recursos de la traducción intercultural y de la ecología de los saberes. Se trata de comprender la complejidad de la matriz vital, hogar integral de los seres vivos, interdependientes, interrelacionados, los mismos que tienen un destino compartido. La Madre Tierra como sujeto de derecho exige un desplazamiento teórico y una ruptura epistemológica con respecto al discurso jurídico, al pensamiento jurídico y sistema de derecho moderno y occidental. Se trata de otra forma de pensar distinta y de la apertura al pluralismo jurídico.

La concepción de la madre tierra deviene de las cosmovisiones de las naciones y pueblos indígenas originarios, forma parte de sus imaginarios, representaciones, alegorías simbólicas, ritos y ceremonias. La configuración de la madre tierra reaparece ahora como parte de las luchas descolonizadoras de los pueblos indígenas, en este sentido forma parte de los derechos de las naciones y pueblos indígenas originarios, derechos que tienen que ver con el autogobierno, la libre determinación, la reconstitución de los territorios ancestrales, las normas y procedimientos propios, la gestión territorial, la gestión ambiental, el beneficio exclusivo, la consulta y consentimiento previo, cosmovisión propia. En este sentido la ley de la madre tierra resulta de la aplicación consecuente de los derechos de las naciones y pueblos indígenas originarios. Sin embargo es una ley que comprende a todos, a todas las sociedades, a todos los seres naturales, a la totalidad del planeta y su interrelación con el cosmos.

TÍTULO I.- ASPECTOS GENERALES

OBJETO DE LA LEY

La presente Ley tiene por objeto defender, proteger, conservar, restaurar y salvaguardar a la Madre Tierra (Pachamama, TIERRA SANTA Y BENDITA), a las bondades de la naturaleza y a su biodiversidad, así como regular el uso y manejo responsable, sustentable y armonioso de las BONDADES DE LA MADRE TIERRA, con pleno respeto a la regeneración de su biocapacidad, y a combatir los efectos del Cambio Climático, promoviendo el EQUILIBRIO integral económico autosostenible, para garantizar el Vivir Bien de las generaciones actuales y futuras, según normas y procedimientos propios de los pueblos indígenas originarios campesinos, comunidades interculturales y afrobolivianos, de acuerdo a leyes e institucionalidad del Estado Plurinacional.

OBJETIVOS

El objetivo fundamental de la ley de la Madre Tierra es garantizar la coexistencia y preservación de la vida. Restituir, fortalecer y revalorizar los conocimientos, saberes, ciencias, tecnologías, principios, valores ancestrales y tradicionales, para el cuidado de la Madre Tierra en su diversidad cultural. Establecer instrumentos legales y mecanismos de prevención y sanción a los atentados a la Madre Tierra. Conservar, proteger y defender las áreas protegidas, áreas forestales, lugares de fragilidad ecológica y lugares sagrados por medio de políticas públicas, planes, programas y proyectos para el Vivir Bien. Implementar y garantizar políticas públicas de manejo y uso adecuados, en armonía con la naturaleza, respetando, aplicando las normas y procedimientos propios de las naciones pueblos indígenas originarios y campesinos, comunidades interculturales y afrobolivianos (bolivianas y bolivianos) (art. 3) y conservando las bondades de la naturaleza estratégicas: agua, aire, suelo y subsuelo, bosques y selvas, biodiversidad, el espectro electromagnético y de todos aquellos elementos y fuerzas físicas, que garanticen el Vivir Bien. Implementar políticas públicas que garanticen la gestión ambiental, territorial y productiva de las bondades de la naturaleza como minerales e hidrocarburos, en armonía con la naturaleza, para el Vivir Bien. Garantizar el derecho de consulta y consentimiento previo y vinculante, reconocido en la Constitución Política del Estado, el convenio 169 de la OIT y la declaración de las naciones unidas sobre los derechos de los pueblos indígenas los pueblos indígenas originarios campesinos, comunidades interculturales y afrobolivianos, según sus normas y procedimientos propios. Garantizar la efectiva participación y control social de las bolivianas y los bolivianos para defender, proteger, conservar, restaurar y salvaguardar a la Madre Tierra, las bondades de la naturaleza y su biodiversidad, de acuerdo a leyes e institucionalidad del Estado Plurinacional. Incentivar, fomentar y capacitar en el manejo de la producción agroecológica para garantizar la seguridad y soberanía alimentaria a través del manejo de tecnologías adecuadas en respeto a la Madre Tierra. Implementar políticas de prevención y reducción de los impactos socio-ambientales sobre suelos, agua, aire y biodiversidad.

ALCANCES

La presente ley es una Ley Marco, matriz de leyes fundacionales, por lo que todas las leyes plurinacionales, territoriales, sectoriales, específicas y autonómicas que rigen en todo el territorio plurinacional deberán desprenderse y adecuarse por ser ley integral, Quedan sometidas a la presente ley todas las bolivianas y bolivianas, extranjeros, personas jurídicas públicas y privadas. Es ley integral por su expansión y búsqueda de transformación institucional, requiere del ejercicio de la traducción intercultural y la ecología de los saberes, persiguiendo lograr la interpretación exhaustiva, la armonía, el equilibrio y la complementariedad entre sociedad y madre tierra.

DEFINICIONES Y CONCEPTOS

MADRE TIERRA

La Madre Tierra es un ser vivo, sagrado, fecundo, fructífero, fuente de vida, que alimenta y acoge en su regazo a todos los seres, se encuentra en permanente equilibrio, armonía y comunicación con el cosmos, comprende la integralidad de los ecosistemas y de los seres naturales, su eco-organización y su auto-organización, además de concebirse como el hogar de los seres naturales, de los ecosistemas, de la biodiversidad, de las sociedades orgánicas y de los individuos componentes. La concepción de la madre tierra deviene de las cosmovisiones de las naciones y pueblos indígenas originarios, La madre tierra es un sujeto de derecho para los fines de la presente ley.

SERES VIVOS, NATURALES Y BONDADES DE LA MADRE TIERRA

El mito de Tunupa muestra elocuentemente el ciclo de la vida; se trata de un dios que se hunde viajando en totora por el río desaguadero, se introduce en las profundidades de la tierra, mankapacha, para volver a emerger de las entrañas de la tierra, en forma de volcán, que escupe fuego a la atmósfera, alaxpacha, cayendo sobre la tierra como lava y polvo, volviéndose después roca. Subsuelo, suelo y cielo son articulados y vinculados por medio de una metamorfosis lúdica y creativa.

i. Los seres vivos son entes plurales y diferenciales que en su interacción conforman a la madre tierra como un ser vivo múltiple; los seres vivos constituyen las formas existentes de la vida, de la lógica de la vida, de la fuerza de la vida y de la voluntad de vida.

II. Son bondades de la naturaleza los frutos de la madre tierra, las fuerzas inmanentes y físicas, energía, que se encuentran en todos los niveles de la esfera terrestre, también los llamados “recursos naturales”, es decir los minerales en todos sus estados, los hidrocarburos, el agua, el aire, el suelo y el subsuelo, los bosques y selva, la biodiversidad, el espectro electromagnético y todos aquellos elementos y fuerzas físicas de la Madre Tierra.

BIODIVERSIDAD

La biodiversidad hace a la variedad de ecosistemas que conforman y configuran la interactividad e interacción entre seres vivientes de la madre tierra. La ecología estudia la biodiversidad comprendiendo su eco-evolución y auto-organización generativa y regenerativa, es decir el movimiento primordial de los ciclos vitales. La biodiversidadhace referencia a la amplia variedad de seres vivos sobre lamadre tierray los modelos naturales que la conforman, constituidos durante la larga eco-evoluciónde acuerdo a los procesos inherentes a la creación y recreación de la madre tierra, aunque también debido a la influencia reciente y creciente de las actividades de las sociedades humanas. La biodiversidad comprende igualmente la variedad de ecosistemasy las diferenciasgenéticasde los seres biológicos que permiten la combinación de múltiples formas de vida, y cuyas mutuas interacciones y con el resto del entorno fundamentan el sustento del ser complejo y múltiple de la madre tierra. El ecosistema comprende al conjunto de las interacciones en el seno de una unidad geofísica determinable que cobija a diversas poblaciones vivientes que constituyen la integración compleja auto-organizativa.

En la perspectiva de la totalidad compleja de la vida, se produce la integración de la organización biológica en el orden cósmico. La radiación del sol aporta energía a la vida. La gravitación ejercida sobre la madre tierra, que comprende la traslación y la rotación, crea un orden cíclico que los seres vivientes incorporan como orden organizacional. El orden del sistema solar no sólo determina los grandes ciclos de la biosfera. Los ciclos cosmofísicos están en el interior de cada ser vivo. Todo ocurre como si el gran reloj cósmico desencadenara y controlara, directamente como luz, indirectamente como temperatura, todas las operaciones vitales de cada organismo, pero sincronizándose con los relojes biológicos internos que funcionan en los organismos. Las sociedades humanas lejos de separarse del orden temporal cósmico forman parte intrínseca de esta temporalidad. Las sociedades arcaicas se organizan como microcosmos a imagen de la cosmovisión del macrocosmos. Las sociedades históricas establecen el calendario del cielo para regular el calendario humano, organizan el tiempo sobre la base del calendario astral, obedecen las co-determinaciones del sol y de la luna, convertidas en divinidades en las mitologías y armaduras culturales ancestrales.

Se reconoce que en el proceso de domesticación de los genomas de las plantas y animales ha existido una participación importante de las sociedades humanas, quienes generación tras generación han hecho que las especies silvestres, las especies y las variedades actuales, con alto poder de adaptación a distintos ecosistemas y con rendimientos agronómicos que superan a las variedades silvestres de origen; por tanto, la incorporación de un gen en este patrimonio genético no autoriza ni legal ni moralmente a individuos, las corporaciones y estados a patentar las semillas.

AGUA

El agua es uno de los seres y de las bondades de la naturaleza fundamentales de los ciclos de la madre tierra, uno de los más abundantes. Se forma en las alturas de las montañas, en los glaciales, nace en estas fuentes, recorre desde las alturas los territorios, formando cursos, afluentes de ríos, depositando sus aguas en lagunas, lagos y mares. Sumiéndose en las profundidades dando curso a los recorridos de las aguas subterráneas. Los recorridos del agua forman cuencas, las que conforman y dan vida a la interactividad de los ecosistemas que componen la cuenca. Todo este recorrido comprende el ciclo de generación y regeneración del agua, dando lugar a la evapotranspiración, convirtiendo el líquido en la forma gaseosa del agua, condensación, en forma de nubes, y precipitación, que determinan en su circulación los climas. La lluvia, la nieve, los granizos, devuelven esta condición gaseosa a su estado líquido, dando recomienzo nuevamente al ciclo del agua, también a los ciclos generativos y regenerativos de los seres de los ecosistemas. El agua en sus diferentes estados y en distintas fases del ciclo hidrológico se halla sometida a múltiples procesos de orden natural y como consecuencia de determinadas actuaciones humanas. Desde esta perspectiva, hay que considerar la bondad hídrica como flujos, en forma de ríos, aguas subterráneas; también es fuente de energía, la energía cinética de las masas de agua; es también vehículo de evacuación de componentes de desecho por su alto poder disolvente; así mismo forma parte del paisaje y del disfrute de los seres que gozan del consumo y la recreación del agua.

El agua es ser vivo, en tanto tal es afectivo y receptivo, predispuesto a estímulos externos. Siendo abundante en la composición de la madre tierra y constituyendo la proporción más significativa de los seres, se comporta como un regulador de la armonía y el equilibrio ecológico, siendo un medio transportador de nutrientes y de vida en el interior de los organismos vivos.

CUENCAS

Las cuencas son verdaderos continentes ecológicos, que comprenden nichos, ecosistemas diversos, lo que llamamos biodiversidad, sosteniendo como matriz ecológica los ciclos generativos y regenerativos, eco-evolutivos y de auto-organización de la madre tierra. Las cuencas hidrográficas drenan las aguas y los materiales disueltos o en suspensión hacia un punto común de desemboque, mediante la energía procedente de la gravedad. Los tamaños de las cuencas varían en función de la morfología de los territorios y se encuentran recorridas por los decursos del agua, formando toda una red compleja hidrográfica que alimenta la biodiversidad de los ecosistemas, participando activamente en los ciclos múltiples y articulados de la vida. La forma de red hídrica que constituye una cuenca depende en gran manera de otras condicionantes de la ecología: clima, litología, tectónica y topografía, entre los más importantes, determinando redes de drenaje de diferentes texturas y densidades. Las cuencas sostienen la vida de los ecosistemas, de los bosques, de los ciclos del agua, de los ciclos del aire y los ciclos regenerativos de los suelos.

AIRE

El aire es una bondad de la naturaleza, forma parte de los ciclos de la vida de la madre tierra. El aire es la mezcla de gases que conforman la atmósfera. Las proporciones de estos gases son variables, dependiendo de la altura, sobre el nivel del mar, normalmente la composición de la atmósfera cerca de los niveles próximos a los suelos se describe a partir de la concentración de los principales componentes del aire: nitrógeno, oxígeno, argón, dióxido de carbono y otros gases partícipes en menor proporción. Algunos de estos gases interactúan con compuestos procedentes de la biosfera, la hidrosfera y hasta la misma atmósfera, por lo que las concentraciones son variables temporal y espacialmente. Cuando se produce la contaminación atmosférica por causa de las actividades humanas se generan el efecto invernadero provocando la crisis del cambio climático. El efecto invernadero se debe a las emisiones de gases contaminantes debido al proceso industrial y al hiper-consumismo de las ciudades del centro del sistema-mundo capitalista. La descarga industrial emite más dióxido de carbono, que es causa del calentamiento global. También contribuyen a este efecto las actividades agrícolas empresariales por su alta emisión de óxido nitroso y la ganadería comercial por su alta emisión de metano.

En la atmósfera el vapor de agua, las nubes, tienen una influencia decisiva en los fenómenos climáticos e intervienen en los flujos energéticos del sistema a través de la secuencia evaporación-condensación. También tenemos que tener en cuenta que en la atmosfera existen otros componentes en estado sólido, líquido o gaseoso, ajenos a la composición, muchas de las cuales constituyen elementos contaminantes. La masa atmosférica presenta discontinuidades, que tiene repercusiones en su dinámica, originando movimientos de aire, y como consecuencia intervienen procesos de difusión de los posibles contaminantes. La estructura vertical de la atmósfera está conformada en la parte primordial por la troposfera, la capa en la que tienen lugar los movimientos conectivos del aire, donde se concentra la masa atmosférica y en la que la temperatura desciende con la altura. Es la parte donde se manifiestan la mayor parte de los problemas ecológicos. Cuando se menciona la contaminación atmosférica se alude al límite inferior de la troposfera.

La atmósfera, capa exterior de la madre tierra, y constituida por aire en sus diferentes composiciones, es la característica diferencial con relación a los demás cuerpos del sistema solar, es la condición que permite el desarrollo de las distintas formas de vida de la madre tierra.

Las cosmovisiones ancestrales conciben al aire como ser vivo, aparece como transmisor de los mensajes ancestrales a través de los vientos, leyendo en las nubes las señales venideras de los climas, dando lugar al intercambio energético entre los seres de la madre tierra.

SUELOS

Los suelos son otras de las bondades de la naturaleza que conforman la matriz de la biodiversidad, los suelos son componentes fundamentales de la ecología, constituyen la parte de la superficie terrestre sobre la que se asienta la vida vegetal y sobre la que se desarrolla la mayor parte de las actividades humanas. Desde el punto de vista agrario el suelo es un ecosistema que conforma la vida vegetal y animal, por lo que es un condicionante fundamental en el proceso de producción de alimentos. Los suelos son el soporte de la vida vegetal, tanto de las comunidades naturales como las que se insertan en los sistemas agrarios, así también son el sustrato donde se asientan las poblaciones humanas. Cuando se afecta negativamente al ciclo vital de los suelos, degradándolos, depredándolos, desforestándolos, afectamos a los ciclos complejos y articulados de los seres, de los ecosistemas, de los continentes ecológicos, afectando a la auto-organización de la vida. Mantener el equilibrio y la armonía de los suelos es defender los derechos de la madre tierra.

En la actualidad los sistemas agro-empresariales de producción de cultivos con destino al mercado externo están basados en la extracción y exportación de nutrientes de la madre tierra. Este sistema depredador es responsable del avance descontrolado de la frontera agrícola, condición que ocasiona desforestación, desertificación, marginamiento y discriminación de poblaciones nativas.

El suelo es el espesor vital de la madre tierra, su contacto nos traslada al mundo profundo de las entrañas de la madre tierra, comunicándonos con las fuerzas y las energías telúricas.

MEDIO ECOLÓGICO

El medio ambiente es el hogar, el hábitat compartido de todos los seres. El medio ambiente implica todo nuestro entorno, natural y artificial, socioeconómico y cultural. Es decir, todos aquellos elementos que coexisten en el planeta, los seres humanos y las relaciones que estos tienen con lo que los rodea.Comprende todo entorno, incluyendo tanto a los seres vivos, otros sistemas bióticos, el aire, el agua, el suelo, las bondades de la madre tierra, la flora, la fauna, los seres humanos, y su interrelación e interacción. En este contexto, el medio ambiente se extiende desde el interior de una eco-organización hasta el conjunto de los ecosistemas de la madre tierra.

BOSQUES Y SELVA

Son ecosistemas y ecoregiones, continentes y nichos ecológicos diversos con especies nativas de flora y fauna, prestadoras de funciones ambientales y bondades de la madre tierra. En el que coexisten, interactúan e interrelacionan plantas, animales, agua, aire puro, seres humanos y espirituales, proporcionado refugio y medicinas naturales y dando lugar a la formación de mundos de los distintos seres vivos.

Los bosques y las selvas son sistemas complejos conformados primordialmente por árboles, extensiones de árboles y de flora que cobijan a diversidad de faunas y bondades de la madre tierra. Las selvas comprenden la compenetración tupida y tropical de bosques en distintos niveles de densidad y humedad, dando lugar a distintos formas de intervención humana, probablemente menor en las selvas.

GESTIÓN ECOLÓGICA

Conjunto de acciones encaminadas a lograr el equilibrio en el proceso de decisión relativo a la conservación, protección, restitución y mejora del medio ambiente como una herramienta para la defensa de la madre tierra, a partir de un enfoque interdisciplinario y global, para modificar, influir u orientar los usos y manejos de las bondades de ésta, así como prevenir y mitigar los impactos de las actividades humanas. La gestión ambiental implica corresponsabilidad entre Estado y el conjunto de la sociedad. En el caso de las naciones y pueblos indígenas originarios la gestión ambiental se ejerce mediante la aplicación de las normas y procedimientos propios.

TERRITORIO

Es el espesor cultural, histórico, ecológico, que comprende los niveles de aire, agua tierra, suelo, subsuelo y biodiversidad, el espacio de coexistencia armónica de complementariedad y reciprocidad, en el que los seres vivos interaccionan entre ellos y con la Madre Tierra disfrutando de sus bondades.

TERRITORIO INDÍGENA

Son territorios indígenas, los bosques, selvas, montes, valles, punas, ríos, lagos y lagunas que se identifican con la existencia de una nación y pueblo indígena y que le han provisto de sus medios de vida; la riqueza heredada de sus antepasados y el legado que están obligados a entregar a sus descendientes; un espacio en el que cada pequeña parte, cada manifestación de la vida, cada expresión de la naturaleza es sagrada en la memoria y en la experiencia colectiva de esa nación o pueblo y que se comparte en intima interrelación con el resto de los seres vivos, respetando su natural evolución, como única garantía del mutuo desenvolvimiento.

VIVIR BIEN

Es el modelo civilizatorio y cultural alternativo al capitalismo, la modernidad y el desarrollo, concebido desde las cosmovisiones de las naciones y pueblos indígenas originarios, entendido como ámbito cultural, social y práctico que permite el encuentro armonioso entre el conjunto de seres vivos, los seres humanos y la Madre Tierra. Desde esta perspectiva esta concepción significa vivir en armonía, en complementariedad y en equilibrio espiritual con la naturaleza y las sociedades; Vivir Bien entre nosotros, Vivir Bien con lo que nos rodea y Vivir Bien consigo mismo.

ESTADO PLURINACIONAL COMUNITARIO

El Estado plurinacional comunitario es la materialización política del proyecto descolonizador de los movimientos sociales, las naciones y pueblos indígenas originarios campesinos, interculturales y afrobolibianos. Corresponde a un nuevo mapa institucional, como consecuencia de las transformaciones institucionales, económicas, políticas, sociales y culturales, donde el Estado se integra a la sociedad, convirtiéndose en instrumento de la sociedad. Estastransformacionesinstitucionales suponen el pluralismo institucional, el pluralismo normativo, el pluralismo administrativo y el pluralismo de gestión,acabandode este modo con la estructura institucionalmono-culturalymono-nacionaldel Estado nación, del Estado moderno, del Estado liberal, del Estado colonial. El Estado plurinacional comunitario se basa en una nueva relación entre sociedad y Estado, en el contexto y proceso abierto por la democracia participativa, la democracia directa, la democracia representativa y la democracia comunitaria. El Estado plurinacional también es el instrumento político de la reintegración de la sociedad a la madre tierra en el decurso de construcción del modelo civilizatorio y cultural del vivir bien.

PLANIFICACIÓN ESTRATÉGICA DEL ESTADO PLURINACIONAL

Es la planificación integral y participativa con enfoque territorial y socio-ambiental, entendiendo la planificación como el proceso de armonización y coordinación participativa con las naciones y pueblos indígena originarios campesinos, interculturales y afrobolivianos, sociedades, niveles autonómicos, intergubernamentales y entre las asambleas legislativas y formas de autogobierno, previendo las consecuencias de las acciones de estas instancias en los contextos eco-sistémicos, orientándolas hacia la realización de los principios, valores y finalidades del Vivir Bien. La planificación integral y participativa es un instrumento intercultural y comunitario para la realización integral de las políticas públicas, la gestión plurinacional, la gestión comunitaria y la gestión intercultural, en la perspectiva de la fundación, institucionalización y consolidación del Estado Plurinacional Comunitario y Autonómico. La planificación se evalúa por el impacto social y por su fuerza transformadora.

EDUCACIÓN ECOLÓGICA

Es el proceso de recuperación y despliegue de prácticas, saberes, ciencias, conocimientos y tecnologías ancestrales en relación a las lecturas e interpretaciones de las marcas, huellas, manifestaciones, procesos, circuitos y ciclos de la naturaleza, configuración del firmamento y del cosmos. La educación ecológica es un proceso y medio de descolonización y emancipación basada sobre la interculturalidad, la multidisciplinariedad y la visión de las naciones y pueblos indígena originario campesinos, comunidades interculturales y afrobolivianos.

PRINCIPIOS

VIVIR BIEN

El vivir bien es la expresión constitucional de las cosmovisiones indígenas originarias, retomadas políticamente como modelo civilizatorio y cultural alternativo al capitalismo y socialismo, a la modernidad, y al desarrollo. Orienta el modelo de Estado plurinacional, el modelo de pluralismo autonómico y el modelo económico social comunitario hacia la realización del vivir bien, entendido como armonía, equilibrio y complementariedad entre los seres vivientes y de ellos con los ciclos cósmicos y de la naturaleza, entendido como armonía y reciprocidad con las comunidades, las sociedades, los pueblos y naciones indígenas originarias. El vivir bien es convivencia integral y se realiza en distintos niveles, materiales, culturales, sociales y espirituales. Se trata de vivir bien con la naturaleza, vivir bien con las comunidades y las sociedades y vivir bien consigo mismo. En este sentido entendemos el vivir bien como plenitud.

ARMONÍA

La armonía es equilibrio dinámico, es confluencia de la pluralidad y de la multiplicidad, es conjunción de los diverso logrando la conformidad, la concordia, el concierto y la conciliación de los procesos inherentes, de las singularidades concurrentes, de los seres vivientes, de los seres humanos, las sociedades, comunidades. La armonía supone equilibrio con los ciclos cósmicos, la sinfonía con las estrellas y el canto de los pájaros, conforma la unidad con los animales, los cerros, los ríos, las plantas, generando la serenidad plena de la convivencia espiritual.

BIEN COLECTIVO

Elbien colectivoes un beneficio compartido por todos los seres y los ecosistemas. El bien colectivo es el conjunto de condiciones ecológicas, históricas, sociales, políticas y culturales que implican bienestar para todos los seres en el modelo civilizatorio del Vivir Bien. Su aplicación realiza el compartir colectivo. El bien colectivo supone el jaque, alguien, chacha-warmi, la interacción compartida y complementaria, no hay una concepción individual, tampoco privada.

COMPLEMENTARIEDAD

La complementariedad es una relación de ampliación y plenitud de los seres y sujetos que establecen conexiones y contactos completándose, compensando sus diferencias, articulándolas conformando totalidades equilibradas y armónicas. La complementariedad supone el reconocimiento del otro, la alteridad, hombre o mujer, como conjunción de una relación equilibrada y armónica, permite la circulación, el ayni y la minka, así como la posibilidad de lo incierto, articulando la dualidad integral de los opuestos.

DUALIDAD

La dualidad corresponde a una de las formas de complementariedad, implica la complementariedad dual de energías, íntimamente ligadas a la fertilidad, generación, regeneración y creatividad cósmica. En el mundo andino se concibe la dualidad entre lo femenino y masculino en la relación de todos los seres cósmicos y de la madre tierra.

ROTACIÓN

La rotación es un principio estructurarte de las organizaciones e instituciones comunitarias, particularmente del ayllu. Comprende la circulación y rotación de los mandos, de las autoridades, de las jefaturas, haciendo que toda la comunidad participe en la responsabilidad del autogobierno comunal. Los que participan son también personas, jaques, chacha-warmi, hombre-mujer, parejas, que a su vez ya tienen la responsabilidad de la familia, del hogar, de la casa, de las labores agrícolas. La rotación liga el gobierno de si mismo con el gobierno de la comunidad, pasando por el gobierno del hogar.

AYUDA MUTUA

Es una relación social, cultural, económica, política y espiritual que genera flujos y circuitos del dar y de recibir, generando dependencias, alianzas y prestigios. La ayuda mutua conforma los circuitos del don, la valoración política de las alianzas familiares y territoriales, la valoración cultural del que da. La ayuda mutua tiene variadas formas de realización: el ayni, entendido como retribución del apoyo equivalente en distintos servicios al que se ha recibido; la minka entendida como retribución en apoyo equivalente pero en un servicio equivalente al recibido; la jaima entendido como apoyo colectivo en tierras de uso social en distintos niveles, que pueden ser económicos, políticos, espirituales, en este caso se trata de un trabajo comunal[1].

REDISTRIBUCIÓN

Es la participación equitativa, justa, solidaria y compartida de bienes, beneficios, de los productos colectivos, sociales y comunitarios. La redistribución supone el equilibrio económico y la armonía social.

EQUILIBRIO

El equilibro es la relación complementaria entre los opuestos, permite la permanencia y conservación de la composición de los ecosistemas, el equilibrio mantienen la estabilidad de la vida a pesar de las dinámicas y los cambios.

RESPETO

El respeto es una conducta moral, ética y espiritual de los seres humanos que valora la diversidad, la equidad, la libertad, la autodeterminación y el derecho a la vida de todos los seres. El respeto se da en lo que respecta a todo tipo de relación biológica, cultural, intercultural, social, económica y política.

EQUIDAD

La equidad es una relación de reconocimiento que se establece en condiciones de armonía entre seres y sujetos, respetando diferencias e identidades propias y excluye cualquier tipo de discriminación.

RESPONSABILIDAD

La responsabilidad es el compromiso adquirido como seres humanos para con la madre tierra de mantener, preservar, conservar, restituir los equilibrios ecosistémicos, la armonía y la equivalencia entre los seres, las sociedades, las culturas, las naciones, pueblos y comunidades.

RESPONSABILIDAD ECOLÓGICA

Es el deber de las sociedades humana de cuidar, de reparar, restaurar y compensar los daños ecológicos ocasionados a la madre tierra, a sus bondades y a los seres, independientemente de la sanción penal y administrativa que corresponda, sin interesar la condición de los responsables y la naturaleza de sus autores. Las actividades de los seres humanos no pueden afectar la capacidad de resiliencia de los ecosistemas.

SOLIDARIDAD

La solidaridad es un apoyo afectivo entre seres que conlleva la armonía, el equilibrio y la ayuda mutua.

INTEGRALIDAD

La integralidad conforma un todo complementario, armónico, articulado y en constante interacción entre seres, procesos, componentes, distintas formas económicas, sociales y culturales, produciendo realidades complejas y entrelazadas en la perspectiva del vivir bien.

PLURALIDAD

La pluralidad es la evidencia y la afirmación de la diferencia, la diversidad, la multiplicidad de las singularidades, de los procesos, de las formaciones sociales, de las formaciones culturales, de las formaciones ecológicas.

PLURICULTURALIDAD

La pluriculturalidad es la coexistencia de distintas culturas, las mismas que se interpretan a partir de sus propios códigos y valores, realizando su condición intercultural.

INTERCULTURALIDAD

La interculturalidad es la cohesión y la convivencia armónica y equilibrada entre todas las naciones y pueblos, respetando las diferencias culturales, de cosmovisiones, de creencias, de saberes, de conocimientos y lingüísticas.

PRINCIPIO PRECAUTORIO

El principio precautorio establece que la incertidumbre, desconocimiento o falta de consenso científico sobre posibles daños causados por proyectos o intervenciones en la madre tierra, será motivo para la moratoria indefinida de dicha actividad, la cual solo podrá ser levantada hasta que nuevos hallazgo o avances en los conocimientos determinen la naturaleza no atentatoria de la actividad.

IN DUBIO PRO NATURA

In dubio pro natura establece que cuando exista duda en un proceso penal, administrativo o acciones constitucionales relativas a la protección y defensa de la madre tierra, es deber de las autoridades competentes dictar el fallo o la resolución correspondiente a favor de la madre tierra, sus bienes o bondades y el ambiente.

SUSTENTABILIDAD ECOLÓGICA

Es la capacidad de equilibrio de los ecosistemas para mantener su reproducción y la reproducción de todos los seres vivientes incluyendo sus interacciones y sus manifestaciones animistas y numismáticas.

DEUDA HISTÓRICA

Es el compromiso de los países responsables de la degradación, depredación, cambio climático y crisis ecológica, energética y económica, de reponer y restituir los desequilibrios ecológicos, comprendiendo los procesos de adaptación, los costos tecnológicos, las transferencias tecnológicas y financieras para la mitigación, adaptación y remediación.

Dada que la participación de los seres humanos y las naciones es diferenciada en términos de su contribución a la emisión de gases de efecto invernadero, corresponde por tanto una participación diferenciada en estos procesos.

CONGRUENCIA NORMATIVA

La ley de la Madre Tierra es ley fundacional y matricial, por lo que toda la estructura normativa del Estado Plurinacional debe adecuarse a la misma por ser de alcance general.

DERECHOS DE LA MADRE TIERRA

Prevalecen los derechos y el beneficio de la Madre Tierra y de todos los seres vivos, con el fin de erradicar la depredación, la degradación, la crisis climática y la crisis ecológica, para acceder de manera equitativa a la armonía ecológica.

RETROACTIVIDAD E IMPRESCRIPTIBILIDAD

Son retroactivos e imprescriptibles todos los daños y delitos ocasionados a la madre tierra.

ANIMISMO E INMANENCIA

Todo tiene vida, todo ser, toda fuerza, energía, toda partícula y toda estrella, todo átomo y toda constelación y todo componente del cosmos. Todo tiene voluntad, la vida misma es esta voluntad cósmica.

TÍTULO II.- DERECHOS Y DEBERES

DERECHOS DE LA MADRE TIERRA

I. Se reconocen como derechos de la madre tierra los siguientes:

1. Derecho a la vida y a existir.

2. Derecho a ser respetada.

3. Derecho a la continuación de sus ciclos y procesos vitales libre de alteraciones humanas.

4. Derecho a mantener su identidad e integridad como seres diferenciados, auto-regulados interrelacionados.

5. Derecho al agua pura como fuente de vida.

6. Derecho al aire limpio.

7. Derecho a la salud integral.

8. Derecho a estar libre de la contaminación y polución, de desechos tóxicos y radioactivos.

9. Derecho a no ser alterada genéticamente y modificada en su estructura celular, amenazando su integridad o funcionamiento vital y saludable.

10. Derecho a una restauración y descontaminación plena y pronta por las vulneraciones a los derechos reconocidos en esta Ley, causados por las actividades humanas.

11. Derecho a ser reforestada.

12. Derecho al manejo equilibrado y armónico de las bondades de la naturaleza.

13. Derecho a no ser afectada por megaproyectos hidroeléctricos, de infraestructura y desarrollo que afecten al equilibrio de los ecosistemas y a las poblaciones que habiten los territorios involucrados.

14. Derecho a no ser sujeta a tecnologías energéticas de alto riesgo y profundo impacto ecológico y social como la energía nuclear y sus procesos de extracción, enriquecimiento y deposición final.

II. Prevalecen los derechos y el beneficio de la Madre Tierra y de todos los seres vivos, con el fin de erradicar la depredación, la degradación, la crisis climática y la crisis ecológica, para acceder de manera equitativa a la armonía ecológica.

DEBERES PARA CON LA MADRE TIERRA

El Estado, mediante sus instancias competentes en todos sus niveles, tiene el deber de:

a. Cumplir con la consulta vinculante y el consentimiento previo, libre e informado a los pueblos originarios indígenas campesinos, multiculturales y afrobolivianos, ante cualquier obra o proyecto que pueda afectar al equilibrio armónico de los ciclos de naturales de la madre tierra.

b. Preservar, cuidar y restaurar a la Pachamama (Madre Tierra, Llumpaqamama, Madre Naturaleza) ante la depredación causada por los seres humanos.

c. Defender la Madre Tierra en el ámbito plurinacional e internacional ante la contaminación ecológica, desviación de causes, fuentes, ríos y explotación irracional de las bondades de la naturaleza.

d. Implementar políticas, planes, programas y proyectos buscando la resistencia ante las causas y los efectos del cambio climático, así mismo para lograr la readecuación ecológica y civilizatoria ante todas las actividades que dañen a la Madre Tierra en la perspectiva del vivir bien.

e. Recuperar y transmitir conocimientos, saberes, ciencias y tecnologías ancestrales sobre la utilización de las bondades de la naturaleza.

f. Prohibir actividades mineras, hidrocarburíferas y de extracción forestal que afecten sitios sagrados, cerca de fuentes de agua y manantiales, dentro de áreas protegidas y/o en sitios de fragilidad ecológica, en territorio plurinacional y en comunidades indígenas originarias campesinas, interculturales y afrobolivianas.

g. Garantizar la soberanía alimentaria prohibiendo la internación, importación, introducción y comercialización de material tóxico, radioactivo, transgénico, químicos, fungicidas, pesticidas que afecten y dañen a nuestra Pachamama (Madre Tierra, Llumpaqamama, Madre Naturaleza) y a la salud de todo ser viviente.

Las personas tenemos el deber de:

a) Conservar y proteger a la naturaleza para Vivir Bien.

b) Proteger los ecosistemas y la biodiversidad.

c) Actuar acorde los derechos y obligaciones reconocidos en esta Ley

d) Rreconocer y promover la aplicación e implementación plena de los derechos y obligaciones establecidos en esta Ley.

e) Promover y participar en el aprendizaje, análisis, interpretación y comunicación sobre cómo vivir en armonía con la Madre Tierra de acuerdo con esta Ley.

f) Asegurar que el bienestar humano no afecte al equilibrio y bienestar de la Madre Tierra, en el presente y en el futuro.

g) Establecer y aplicar efectivamente normas y leyes para la defensa, protección y conservación de los derechos la Madre Tierra.

h) Respetar, proteger, conservar y, cuando sea necesario, restaurar la integridad de los ciclos, procesos y equilibrios vitales de la Madre Tierra.

i) Garantizar que los daños causados por vulneraciones humanas de los derechos inherentes reconocidos en la presente Ley sean rectificados y que los responsables sean sancionados y obligados a restaurar la integridad y salud de la Madre Tierra.

j) Concientizar y empoderar a los seres humanos e instituciones para que defiendan los derechos de la Madre Tierra y de todos los seres.

k) Establecer medidas de precaución y restricción para prevenir y evitar que las actividades humanas conduzcan a la extinción de especies, la destrucción de ecosistemas o la alteración de los ciclos ecológicos.

l) Promover y apoyar prácticas de respeto a la Madre Tierra y a todos los seres, acorde a sus propias culturas, tradiciones, normas y procedimientos propios.

m) Promover políticas económicas en armonía con la Madre Tierra y acorde a los derechos reconocidos en esta Ley.

n) Defender a las bondades de la naturaleza denunciando la vulneración de los derechos de la Madre Tierra.

o) Respetar las Áreas Protegidas.

p) Consumir lo necesario de las bondades de la Madre Tierra.

q) Cumplir con las normas ambientales.

r) Proteger la conservación de los recursos genéticos en flora y fauna.

s) Fomentar el uso de abonos orgánicos y promover el manejo integrado de plagas y enfermedades.

t) De abandonar el uso de abonos químicos y agroquímicos.

u) De no mercantilizar las bondades de la naturaleza, especialmente el agua.

v) De usar las bondades de la naturaleza de forma sustentable y equilibrada.

w) De manejar responsablemente los residuos sólidos.

x) De garantizar la soberanía y seguridad alimentaria por medio de la producción ecológica y orgánica.

y) De precautelar y respetar la naturaleza genética de la biodiversidad.

TÍTULO III.- MARCO INSTITUCIONAL

Bolivia se constituye en un Estado Unitario Social de Derecho Plurinacional Comunitario, libre, independiente, soberano, democrático, intercultural, descentralizado y con autonomías. Bolivia se funda en la pluralidad y el pluralismo político, económico, jurídico, cultural y lingüístico, dentro del proceso integrador del país.

El espíritu constituyente es fundar un Estado plurinacional comunitario y autonómico, esta tarea descolonizadora implica un conjunto de transformaciones institucionales, económicas, políticas, sociales y culturales, apuntando al pluralismo institucional y a una nueva relación entre sociedad y Estado, convirtiendo al Estado en instrumento de la sociedad. En este sentido es imprescindible recuperar el carácter de poder constituyente, poder instituyente y poder social, sobre la base del cuál se conforman los otros órganos y poderes del nuevo Estado. Esta es la razón por la que se conforma un Consejo Plurinacional de la Madre Tierra, que es la matriz del poder social concebido desde el modo civilizatorio del vivir bien y desde los principios, valores, finalidades y políticas ecológicas de la madre tierra. La conformación del Consejo Plurinacional de la Madre Tierra abre el camino a la transformación de la gestión de la madre tierra, la gestión ecológica, la gestión ambiental, la gestión territorial, la gestión productiva; es decir, la transformación institucional, el pluralismo institucional, la gestión comunitaria y la gestión intercultural derivan en una transformación de las formas de gobierno, que incluyen ahora la interacción con los seres y los ecosistemas, respetando sus formas de vida y sus hábitats.

El Estado promueve una gestión descentralizada mediante oficinas departamentales, provinciales y locales que permitan un control efectivo del cumplimiento de la ley de la Madre Tierra y en especial para el control efectivo a las empresas y personas que cometan vulneraciones a la presente ley y a la Constitución Política del Estado Plurinacional.

El Estado reconoce y respeta las autoridades de los pueblos originarios indígenas campesinos, interculturales y afrobolivianos mediante sus instituciones propias legalmente constituidas para la defensa de la Madre Tierra, de acuerdo a sus normas y procedimientos propios.

A NIVEL PLURINACIONAL

El Consejo Plurinacional de la Madre Tierra está conformada por el conjunto de las organizaciones del Pacto por la Unidad, por representantes del gobierno central y de la asamblea legislativa plurinacional, por el conjunto de las organizaciones e instituciones de la sociedad organizada, por representantes de la sociedad no organizada, por representante y voceros de la madre tierra, a través de ritos y ceremonias y convocatorias espirituales, de los seres vivos de la madre tierra, los chamanes, chamacanis, amautas, kallawayas, sacerdotisas y yatiris.

El Consejo Nacional de la Madre Tierra es la máxima instancia de elaboración de las políticas, normas, planes, programas y proyectos del Ministerio de la Madre Tierra y las decisiones ministeriales están subordinadas a las determinaciones del Consejo.

El Consejo Plurinacional de la Madre Tierra por su composición y atribuciones se constituyen en el espacio de generación de mandatos para la sociedad en su conjunto, lo que implica que sus determinaciones son obligatorias para todas y todos.

Comprendiendo las características, cualidades, funciones y atribuciones del Consejo Plurinacional de la Madre Tierra, las administraciones gubernamentales y las jurisdicciones legislativas en todos sus niveles se convierten en instancia técnica, logística y política que asegura la v