La alta comisionada de Naciones Unidas para los Derechos Humanos Navanethem Pillay está preocupada por la inexistencia de un Poder Judicial “independiente” en Bolivia y sobre todo por la violación de los derechos humanos de indígenas y políticos de la oposición. Estoy “plenamente dispuesto” a atender todas sus recomendaciones, pero espero que también valore todos los esfuerzos que hace el Estado en favor de los sectores sociales más pobres del país, le respondió el Presidente Evo Morales.

Pillay llegó hace tres días para evaluar el estado de los derechos humanos en Bolivia. Se reunió el Presidente Morales, con representantes de los tres poderes del Estado y con organizaciones sociales, sindicatos, indígenas y dirigentes políticos de la oposición. Era “muy importante que esta autoridad internacional vea de cercalos problemas culturales, sociales y de derechos humanos”, destacó el primer mandatario.

La funcionaria de la ONU felicitó al gobierno por aprobar reformas legales que ponen fin a la discriminación histórica de los pueblos indígenas, como por ejemplo la nueva la Constitución Política del Estado Plurinacional, que constituye un “paso histórico” en la defensa de los derechos humanos. Destacó especialmente la aprobación de la Ley Antirracista, solicitada en su momento por Naciones Unidas.

“Felicité al gobierno por las profundas reformas legales, políticas e institucionales dirigidas a poner fin a la discriminación y exclusión históricas de los pueblos indígenas y otros grupos vulnerables, y quiero alentar a las autoridades a que continúen impulsando sus esfuerzos en esa misma dirección”, dijo Pillay.

Pese a todos los avances en materia de derechos humanos, la comisionada afirmó que persisten en Bolivia viejos problemas en la administración de justicia, como por ejemplo la limitada independencia del Poder Judicial.

“Uno de los tres pilares de una sociedad democrática es un Poder Judicial independiente, eso es lo que pongo en énfasis para Bolivia, además del respeto por el estado de derecho y de un juicio justo”, recalcó Pillay, aludiendo directamente a los procesos judiciales que enfrentar varios políticos opositores acusados de corrupción.

“Las acciones tomadas en contra de los miembros de la oposición son sujeto de preocupación y por ello insisto en un debido proceso para que los individuos contra los que se sospecha no sean suspendidos, si no que tengan un debido proceso”, recomendó la comisionada de la ONU.

Pillay expresó su preocupación por la falta de acceso a la justicia, principalmente de las comunidades indígenas que habitan en las zonas rurales, y por la “amplia” impunidad en casos de violación de derechos humanos.

Pillay recomendó al Ejecutivo que “ajuste” algunas leyes “a los estándares internacionales”, refiriéndose a la norma reglamentaria de la Ley Contra el Racismo y Toda Forma de Discriminación, y que seleccione candidatos para tribunales superiores de justicia de forma “urgente” con el fin de garantizar la independencia del Poder Judicial.

Para el Presidente Morales fue “muy importante” que la comisionada haya constatado en terreno el estado de los derechos humanos en el país y dijo estar “plenamente dispuesto” a atender sus sugerencias. Sin embargo, pidió que también se consideren los logros de su gobierno: “Esperamos que estas autoridades actúen siempre con imparcialidad, observen los esfuerzos y labores que cumplen las autoridades del Estado boliviano”.