(Agencias).- El gobierno de Angela Merkel despliega una nueva estrategia de penetración en América Latina que busca sobre todo apuntalar los intereses del capital alemán en la región, fomentar las exportaciones de recursos naturales y apoyar a sectores de oposición en los países del ALBA, evaluaron representantes de partidos opositores y organizaciones no gubernamentales de Alemania.

A principios de agosto, el gobierno alemán presentó su nueva estrategia hacia América Latina, un documento de 64 páginas que prioriza asuntos económicos relativos a la inversión privada y al comercio. “Los alemanes por fin hemos entendido que la política latinoamericana es importantísima en Europa”, afirmó elministro de exteriores Guido Westerwelle.

La semana pasada, el ministro de Cooperación Económica y Desarrollo Dirk Niebel visitó Bolivia, Perú y Colombia, en compañía de representantes de ministerios y legisladores.

En Bolivia, Niebel pidió al Presidente Evo Morales que proteja a las inversiones alemanas “y que no haya expropiación para que sean un cimiento para que la gente pueda tener sus propios ingresos y luche ella misma contra la pobreza”, informó la agencia DPA.

El legislador ratificó que Alemania aportará 86 millones de dólares para financiar proyectos de agua potable, alcantarillado y saneamiento básico, desarrollo rural, fomento de alternativas al cultivo de coca y apoyo a la democracia.

En Colombia, Niebel comprometió el apoyo de Alemania al Plan para la Consolidación Integral de la Macarena, desarrollado por el gobierno colombiano como parte de una política militar alentada por Washington.

En una entrevista con Prensa Latina en Berlín, el diputado del partido de los Verdes Thilo Hoppe saludó “que el ministro Dirk Niebel viajara a la región andina para conocer la realidad en estos países. De esa manera pudo observar que existen modelos alternativos de desarrollo que funcionan y que las nacionalizaciones en Bolivia pueden dar impulsos positivos para la economía”.

Sin embargo, Hoppe y otros representantes de partidos opositores y de OGNs evaluaron negativamente la línea política de Niebel y su postura negativa frente a los estados antineoliberales de la región, entre ellos Bolivia.

“Lo que al gobierno de la canciller Angela Merkel le interesa son los recursos naturales, el fomento de las exportaciones y el apoyo para la economía alemana”, explicó a Prensa Latina la diputada del partido socialista Die Linke (La Izquierda) Heike Haensel, que formó parte de la delegación del ministro Niebel.

“Claro que los gobiernos de izquierda de América Latina son percibidos como obstáculos para la implementación de esta política”, precisó Haensel y reveló que “desde el principio, la línea política de este viaje quedó claro: Bolivia es un estado malo, Perú y Colombia son estados buenos”.

El ministro alemán se reunió en Bolivia con representantes de la oposición, dijo Haensel y destacó el papel de las fundaciones alemanas: “La fundación Konrad Adenauer, cercana al partido democristiano de la canciller Merkel, apoya directamente la oposición en Bolivia con grandes congresos y seminarios para la nueva generación de funcionarios políticos”.

Dijo que la fundación Hanns Seidel, cercana al partido Social Cristiano, apoya a grupos indígenas para crear un frente contra el gobierno del presidente Evo Morales, mientras que la fundación Friedrich Naumann mantiene contactos con grupos opositores de Santa Cruz, que en 2008 provocaron violentos enfrentamientos con fuerzas de seguridad del Estado.