En una reunión con ejecutivos de la Administradora Boliviana de Carreteras (ABC) celebrada el 22 de octubre, la población de Rurrenabaque rechazó nuevamente la construcción de un puente y vías de acceso de una carretera internacional que atravesaría la zona residencial y turística de esa ciudad.

El pueblo de Rurrenabaque no se opone a la construcción del puente sino que rechaza su actual ubicación, ya que daría paso a una carretera internacional justo delante de dos escuelas, de la Universidad, del CEA y del instituto CIBA, y a una cuadra de otras dos escuelas, del hospital y de la plaza principal.

Los propios estudios de la ABC estiman que en 10 años esta carretera que conectará La Paz con Cobija –y consecuentemente con Brasil, el Atlántico y el Pacífico– tendrá un tráfico de 1474 vehículos diarios, de los cuales 427 serán camiones y buses grandes y medianos. Para el año 2031 el tráfico diario será de 3278 vehículos, de los cuales 912 serán camiones grandes y medianos.

Semejante tráfico de vehículos cerca de las escuelas constituye una amenaza, pues no solo perturbaría las actividades educativas por el ruido, contaminación, vibraciones y polvo, sino que sería un riesgo para la seguridad de los escolares y de la población en general.

“Nuestra población renunció a la economía de la madera, a la cacería y al comercio de cueros para dedicarse al turismo; pero un puente por medio pueblo destruirá el turismo”, advirtió un ciudadano, convencido de que Rurrenabaque es visitado porque es un pueblo tranquilo, lejos del ruido y la contaminación.

“Una carretera internacional que atraviese medio pueblo destruirá la economía del turismo, establecida a lo largo de muchos años de esfuerzo propio de sus ciudadanos que han desarrollado una diversidad de servicios turísticos …”, afirmó Rosa Ruiz.

Rurrenabaque no quiere frenar el desarrollo de sus vecinos San Buenaventura, Tumupasa, Ixiamas y otras comunidades de la región, sino más bien ayudar a desarrollar el potencial turístico de San Buenaventura como una población tranquila y sin alto tráfico.

A diferencia de otros pueblos o ciudades que se han desarrollado junto con las carreteras, Rurrenabaque existe desde los tiempos precolombinos. Su nombre se deriva de la lengua indígena Tacana “Suse ena baque” que significa la poza de los patos en el barranco y se refiere a la zona de la montaña del Suse, donde existe una serpiente tallada en la roca por los antiguos nativos y tiene un paisaje excepcional que cautiva a los visitantes.

Rurrenabaque es por sí mismo uno de los principales atractivos turísticos del país, junto con el salar de Uyuni y el Lago Titicaca. Su economía se basa principalmente en el turismo, recibiendo en promedio 30 mil visitantes al año. La mayor parte de los turistas visita el Parque Madidi que se encuentra en el departamento vecino de La Paz. Cada turista paga 180 bolivianos para ingresar al área protegida y los beneficios se reparten entre los municipios de San Buenaventura, Ixiamas y Apolo.

Las principales y más exitosas operadoras de turismo en Rurrenabaque son empresas comunitarias indígenas de origen paceño que trabajan en el Parque y zonas de influencia. Otras operadoras de turismo de origen paceño y beniano tienen albergues en el Madidi. Adicionalmente, el municipio de Santa Rosa recibe 150 Bs. por turista que ingresa a la Reserva Municipal Pampas del Río Yacuma.

Estos departamentos y municipios vecinos también se benefician con fuentes de empleo generados por la actividad turística que comprende hotelería, aerolíneas, transporte terrestre y fluvial, operadores, guías, cocineras etc. Las demás actividades económicas como la agricultura, la pesca, el comercio y restaurantes también perciben beneficios.

Por todas esas razones, el proyecto vial impulsado por la ABC ya fue observado en una consulta pública en 2006, oportunidad en la que autoridades y población en general consensuaron que el puente se construiría en una zona denominada la isla, sin afectar a las zonas urbanas de Rurrenabaque y de San Buenaventura.

La ABC conocía la posición de la ciudad de Rurrenabaque desde 2006, pero nunca realizó un nuevo estudio ni gestionó recursos para la construcción del puente por la isla, y en los años siguientes continuó imponiendo su proyecto original.

Ejecutivos de la ABC intentaron validar el proyecto el 26 de junio de este año en una reunión con representantes de sindicatos de transportistas, colonizadores y pobladores que trajeron de otras localidades con el fin de presionar a los verdaderos habitantes de Rurre.

En la reunión del 22 de octubre, otra vez abogaron por puente nada menos que el presidente de la ABC Luis Sánchez Gómez y el representante del BID en Bolivia Baudoin Duquesne.

En esta última reunión, los funcionarios de la ABC trataron de convencer a la población de las “ventajas” de construir una carretera por medio pueblo, pero los porteños confrontaron al presidente de la ABC y le echaron en cara que sus funcionarios siempre actuaron de mala fe.

La población puso en evidencia las irregularidades que se cometieron en la aprobación de la licencia ambiental, sin haber realizado una consulta pública previa como establece la Constitución Política y las leyes, y demostró nuevamente la mala fe de los funcionarios de ABC, que habían llevado a pobladores de otras localidades con el fin de crear confusión.

El propio presidente de la ABC se sorprendió al corroborar que la mayoría de los asistentes rechazaba la ubicación del puente, y no solamente el Alcalde de Rurrenabaque, como afirmó el Gobernador de La Paz Cocarico. (http://www.cambio.bo/noticia.php?fecha=2010-10-29&idn=31224)

LA ABC justificó su proyecto argumentando que solamente dispone de 16 millones de dólares, insuficientes para construir un puente más largo. Pero los pobladores cuestionaron: Si el Presidente Evo Morales consiguió un crédito de 250 millones de dólares del gobierno de Corea para financiar proyectos de infraestructura caminera, ¿por qué no invertir 10 o 15 millones más en un puente que integrará al norte paceño y al país con los dos océanos, sin afectar a las poblaciones de la región ni a su economía?

Además, la gente afirmó que es posible abaratar el costo del puente por la isla haciendo un terraplén reforzado sobre la isla, en lugar de los múltiples muros de contención que tendrían que edificar por la serranías, y construir dos puentes cortos que conecten ambas poblaciones. Los ingenieros de la ABC no consideraron esta posibilidad, pese a que podría tener un costo similar al proyecto que ellos proponen.

Sánchez Gómez dijo que estaba fuera de su alcance la decisión de realizar otro proyecto por una nueva ubicación y un nuevo estudio que tomaría mucho tiempo. Los ciudadanos respondieron que el retraso no era responsabilidad de Rurrenabaque sino de la ABC, que no realizó nuevos estudios ni gestionó más recursos económicos, como se consensuó en 2006.

Lamentablemente, el representante del BID se parcializó con la ABC y defendió el proyecto, pese a que fue aprobado sin consulta previa transparente y careciendo de un PRIPA, vulnerando de esta manera las propias normativas del ente financiador.

¿Por qué no respetan la voluntad de las comunidades?, ¿dónde queda la democracia participativa reconocida por la Constitución? ¿Construirían una autopista de alto tráfico a una cuadra de la torre Eifel?, preguntó la gente a los españoles y franceses que dirigen la ABC y el BID, pero los aludidos no respondieron y se fueron con las manos vacías.

* Fuente: Servicio de Noticias Ambientales (SENA) del Fobomade.