Estimado Comandante Hermano Presidente, en 10 años de revolución bolivariana, su gobierno ha dictado decenas de leyes y normas solidarias. Ha efectuado nacionalizaciones, expropiaciones, ha creado empresas socialistas, en fin, un cúmulo de acciones acordes con caminar hacia el socialismo del siglo XXI. Sin embargo le han fallado las personas, las gentes no han construido con ahínco lo normado por su gobierno.

Estimado Comandante Hermano Presidente Hugo Chávez Frías, voy a usar ese derecho a la libre expresión existente en la República Bolivariana de Venezuela, para dejar constancia que ni usted ni su gobierno prohíben expresarse libremente. No quiero que los oponentes a su gobierno hagan mal uso de mi carta o mis cartas (pues pienso escribirle varias), al contrario, quiero que usted y los partidarios a su gobierno hagan buen uso de las observaciones que voy a manifestarle.

Empezaré por los halagos. He observado que casi todos los partidarios, los invitados de otras naciones, los asistentes a congresos, los presentes en encuentros mundiales, en fin, casi todos los que asisten a algún acto relacionado con su gobierno, lo halagan a usted y al esfuerzo exitoso de la revolución bolivariana. Imagino ya se conoce de memoria los melindres que le dicen y no es necesario repetirlos. Por favor siéntase usted halagado por mi persona, y también respetado, y por sobretodo admirado, y a partir de este momento un poquito observado.

Conozco también la forma en que sus oponentes lo agreden (lo contrario de halagarlo) y se aprovechan de cualquier mentira, media verdad o cualquier cosa en procura de destruir el proceso revolucionario que usted comanda. Esa actitud de sus oponentes me preocupa, pues las observaciones que me voy a tomar la libertad de hacerle, no son para perjudicar el proceso bolivariano, al contrario, son para fortalecer, ayudar, remediar y potenciar el proceso revolucionario que usted adelanta.

Estimado Comandante Hermano Presidente, en 10 años de revolución bolivariana, su gobierno ha dictado decenas de leyes y normas solidarias. Ha efectuado nacionalizaciones, expropiaciones, ha creado empresas socialistas, en fin, un cúmulo de acciones acordes con caminar hacia el socialismo del siglo XXI. Sin embargo le han fallado las personas, las gentes no han construido con ahínco lo normado por su gobierno. Obvio la oposición tiene su cuota de culpa en ese actuar, pero no hay que cerrar los ojos, hay bastante población de la revolución que no ha hecho lo que tiene que hacer, por ejemplo el decreto 3390, sus logros no han tocado áreas estratégicas, no son significativos. Usted ha hecho el decreto, ha dado el marco legal y el impulso, pero la gente aun no ha dado los resultados esperados. El decreto 3390 es sólo un ejemplo. Hay decenas de decretos, leyes, normas que no se llevan a cabo, que no se practican, que no se acatan.

Nuestra querida Latinoamérica, el ABYA YALA, la amada Venezuela necesita ciudadanos respetuosos de las leyes; de modo que cuando usted decrete algo a favor del soberano, sea el mismo soberano quién la lleve a cumplimiento. Mi propuesta puede parecer descabellada, pero le propongo crear los cimientos al respecto, le propongo una experiencia de educación vial:

Total respeto a las leyes y normas de tránsito.

Cuando el ciudadano sienta que todos respetan el tránsito, es bastante probable aprenda a respetar las demás leyes. Pero quien no respeta las leyes de tránsito, muy probable evade las demás leyes.

Ese tipo de normas afectan a todos, a opositores y a revolucionarios, a ciudadanos sin vehículo, con vehículo y a miembros del gobierno en vehículos oficiales, a civiles y militares, a niños, jóvenes y ancianos, en general a todos. Si usted, hermano Comandante Chávez, logra que la mayoría obedezca esas normas, entonces ya tiene la base poblacional para asentar el cúmulo de leyes que su gobierno socialista promueve.

En esta estrategia deben intervenir los organismos de control al máximo, eso significa lograr que la corrupción disminuya en todos los niveles, no sólo a nivel vigilante de tránsito

Es una labor titánica señor Presidente. Usted le ha dado prioridad a la educación, logró alfabetizar a la población, les dio oportunidades con las Misiones educativas y el acceso a universidades. Asuma este reto, como un programa de educación inmenso, Misión Respeto puede llamarse, aprender a respetar, acatar y valorar las leyes. Empecemos por la viabilidad y el tránsito terrestre.

He tratado de imaginarme cómo sería llevarlo a la realidad. Creo que tiene que existir un grupo contralor, otro grupo difusor y otro socializador. Además es necesario incorporar una excepción a ley de inamovilidad laboral, de modo que todas las personas involucradas en esa Misión puedan ser removidas de sus instituciones. Formalizar un manual de ética y funciones, muy estricto. Por supuesto el apoyo tecnológico y de comunicaciones, apoyo para todos pero en especial para el grupo contralor.

Un sistema donde el ciudadano pueda efectuar una denuncia de tránsito sin tanto trámite y sin que le investiguen la vida al denunciante. Donde lo vehículos respeten luces, peatones, estacionamientos. Donde sea fácil sacar placa de circulación. Donde sea fácil sacar permisos y, se cumplan las revisiones técnicas sin corruptela. Donde el servicio interurbano te venda boleto de autobús cama con baño, y que de verdad sea bus ama con baño en funcionamiento. Donde las motos no circulen por aceras, o cualquiera de los abusos que comenten las motos, controlar esos abusos es difícil, pero tenemos que lograrlo. Es necesario crear una base, una referencia social de apego a las leyes.

Es un desafío social. Se hace necesaria una contraloría social que denuncie incumplimientos de horario, de servicio, de precios, de rutas, de funcionarios, etc. Y lo principal, que se sancione de inmediato, sin sanción no hay educación vial.

En resumen hermano Comandante Chávez, usted lo ha hecho y lo está haciendo bien, ha creado el marco legal correspondiente. Pero el soberano sigue gambeteando las leyes.