Servidores y ex funcionarios públicos corruptos causaron un daño económico al Estado de más de 1.040 millones de dólares, dinero suficiente para construir siete hospitales de tercer nivel, estimó la ministra de Transparencia Institucional y Lucha Contra la Corrupción Nardi Suxo.

Un total de “252 denuncias puestas a conocimiento del Ministerio Público provocaron un daño económico que alcanza a 1.040.184.850 dólares”, privando a la población de servicios básicos, educación, atención médica, caminos y justicia, informó a la agencia ABI la principal responsable del combate contra la corrupción en Bolivia.

Suxo estimó que con esa millonaria suma defraudada al Estado se podría construir siete hospitales de tercer nivel con capacidad de 400 camas, o más del 60 por ciento de la doble vía La Paz – Oruro.

Con 1.040 millones de dólares también se podía construir más de 100 mil viviendas, o más de 200 obras de agua potable, alcantarillado, sistema de riego y manejo integral de cuencas.

Suxo consideró que de no haber mediado la corrupción se habrían instalado 150 mil conexiones de gas domiciliario, o cubrir el 20 por ciento de la inversión requerida para la explotación y exploración petrolífera.

“Todo el daño económico que se causó al Estado por este problema lamentablemente incidió en la vulneración de los derechos fundamentales de los bolivianos”, declaró Suxo a la agencia ABI.