La política monetaria de China, de mantener el valor de su moneda artificialmente bajo, para apoyar a sus exportaciones, es decir para incrementar la demanda externa hacia productos producidos en China y promover una acumulación de divisas, no es unan maravilla ni un invento chino.

Alemania después de la segunda Guerra Mundial hasta su reunificación practicó esta política monetaria de subvaluación de su moneda de forma magistral. También Japón, especialmente a partir de los años sesenta del siglo pasado siguió el camino de una política de subvaluación del Yen. En otras palabras, la política monetaria de la China es una copia de la alemana y por lo tanto no es una invención nueva. Alemania practico esa política, primero dentro del marco de Bretton Woods es decir con una tasa de cambios fija, hasta que este sistema quebró (precisamente por la presión de política alemana frente al financiamiento americano de la guerra de Vietnam) en 1971. Después de Bretton Woods, Alemania prosiguió con la política de subvaluación del marco alemán pero esta vez con un sistema de tasas de cambios flexible. Al ser la política de subvaluación en sus grandes rasgos una copia de la de Alemania, se debe entender que dentro del sistema liberal-capitalista vigente mundialmente y del que ni Chávez ni Morales se pueden inmunizar, usen la retórica que usen. La estrategia de desarrollo elegida por China es posiblemente el único camino para lograr un desarrollo económico para pertenecer al “club de los grandes.” Es altamente significativo que después de la Segunda Guerra mundial a excepción de Alemania y Japón tal vez solo Sur Corea logro el estatus de país industrializado y desarrollado. Este país, también aplico por varios años apoyado por fuertes inversiones americanas una política de subvaluación. La conclusión que saco es que China aprendió muy bien las reglas de funcionamiento del capitalismo liberal.

La política cambiaria: Un instrumento de estrategia de desarrollo

El manejo activo de la política cambiaria como es un instrumento esencial en la China para lograr en el corto plazo alto crecimiento. El precio de esta política y de toda política de subvaluación, como lo fue en Alemania durante treinta o más años es que, con un salario que se incrementa gradualmente siempre por debajo del crecimiento de la productividad además con menores importaciones de productos de consumo y servicios, en comparación con otros países, se obliga al ahorro y por lo tanto el estándar de vida en China, medido en niveles de consumo absoluto es menor de lo que podría ser.

En otras palabras, el éxito de la política de acumulación de divisas y de exportaciones esta fundado sobre las espaldas de cientos de millones de asalariados chinos (salarios bajos), ya que son ellos en el fondo los que tienen que cargar la política de “subconsumo.” Desde un punto de vista de estrategia de desarrollo esto puede ser temporalmente necesario y positivo. Pero esto depende entre otros del grado de desarrollo económico y tecnológico y de la jerarquía como país dentro del sistema monetario internacional y del punto referencial dentro del mismo. Dicho de paso, tanto la época del neoliberalismo en Bolivia como la actual época del masismo no entendieron ni entienden el uso de la política cambiaria como instrumento estratégico de desarrollo.

La acumulación de reservas, la esquizofrenia política y el Neo-Mercantilismo chino

Las reservas de China a principios de los años ochenta alcanzaban alrededor del los 17 mil millones de dólares, en el año 2006, cinco años después que China paso a ser miembro en la OMC, las reservas sobrepasaron el trillón de dólares y en Marzo de este año las reservas eran de 2.447 billones de trillones de dólares.

Se calcula que más del 60% de estas reservas están en dólares. Hace pocos meses China comenzó a diversificar su canasta de reservas con mas Yen japonés y el Won de Corea del Sur poniendo a estas monedas bajo una presión de revaluación. Diversificar su canasta de monedas no es nada fácil para China. Mas bien aquí se ve con mas claridad la actual “esquizofrenia china”: Por un lado, de tener que o querer diversificar su canasta de monedas, pero por el otro lado de estar obligado debido a su propia política cambiaria de apegamiento al dólar, a acumular divisas en dólares. Mostrando esto con otra figura, es como poner frente a su propia casa un dique de protección frente a un río (el de bienes y servicios) pero a la vez, tender enormes tubos del río al sótano de la misma casa que se quiere proteger (superávits de exportaciones y acumulación de divisas). El único instrumento para que la casa no se “inunde”, usando la misma figura, es abrir alguna salida, y esta es la exportación de capitales. La combinación de enormes superávits en la balanza comercial, una política cambiaria manejada con el fin de acumular divisas y un mercado de capitales altamente regulado y controlado define a la estrategia de desarrollo de la China como mercantilista o mejor “neo-mercantilista”.

En el fondo y debido a que la acumulación de divisas es un objetivo final de la política china, se trata de una política altamente mercantilista. La historia económica y política muestra empero que el mercantilismo encierra una lógica inevitable. Una diferencia con Inglaterra en el siglo 19 es que para Inglaterra era el oro el principal factor de acumulación y además Inglaterra estaba regido por un reinado en centenaria tradición. En cambio China acumula papel moneda (norteamericana) y es regido por un Partido Comunista. Inglaterra financio su bienestar por medio de los ingresos provenientes de sus exportaciones de capital y siguió el camino del imperialismo para asegurar su acumulación de oro y riqueza. China con su política de aseguramiento de recursos naturales en el África, en Latinoamérica apoyado precisamente por su exportación de capitales y con su nueva doctrina militar esta sobre el sendero de convertirse en un país neo-imperialista para asegurar sus intereses económicos. Desde ese punto de vista no deja de tener una cierta ironía que tanto el señor Chávez y el señor Morales Aima combaten el imperialismo apoyándose comercialmente en un sistema de desarrollo económico que esta pariendo de a poco muy posiblemente a un neo-imperialismo.

La llave del éxito: ¿Sabiduría oriental o liberalismo comercial?

Para todo el que cree ver en la política China una mezcla de sabiduría oriental y semi-oculta es bueno saber que entre las reformas más importantes que promovieron el crecimiento de este nuevo gigante económico fue la liberalización del comercio (ingreso a la OMC), la integración en mercados globales de comercio. Este último aspecto también fue determinante en el desarrollo de Japón y Corea del Sur. Pero también una amplia apertura a las inversiones directas de empresas multinacionales (capitales multinacionales) como Motorola, Toshiba, Nokia, LG, Volkswagen, IBM y cientos de otras inversiones directas son definitivamente esenciales para el masivo incremento de los volúmenes de exportación de la China y para el desarrollo de la economía de la China. Una política muy similar la practica Vietnam. Dicho de paso, en toda esta estrategia de desarrollo tanto en China como en Vietnam, por ejemplo, no aparece por ninguna parte una sola receta del FMI.

Un rapido cambio de la “pax americana” a la “pax sinense?”

El desarrollo chino es impresionante, como fue el desarrollo norteamericano especialmente después de la Primera Guerra Mundial. Los EE.UU. se impusieron económica-, financiera y monetariamente en el mundo. Utilizando a la historia económica es fácil dejarse seducir por paralelismos. Muchos cientistas y políticos piensan hoy en día que debido a los problemas económicos de los EE.UU. y a la relativa debilidad de la moneda norteamericana, China es el siguiente país líder. El desarrollo de la China puede causar euforia, es cierto. A mi manera de pensar la posibilidad que China y su moneda Yuan sean los siguientes líderes mundiales es aun remota. Creer y/o pensar que China y su moneda Yuan están a la vuelta de la esquina, de ser el siguiente heredero del trono de la moneda líder en el sistema monetario internacional, no es realista y es por el momento hasta inocente. Es también menospreciar la capacidad de recuperación e innovación de la economía de los EE.UU.

La política-política y la política de subvaluación actual de la China son los principales factores de impedimento para que este país, en el largo plazo, pueda reunir las condiciones económico-financieras necesarias, para que se pueda convertir en un país con moneda líder. Sin una reforma profunda y una liberalización financiera y monetaria en China, este país no será capaz de ejercer la función de país y moneda líder mundialmente. Pero esta liberalización financiera y monetaria tomara aun mucho tiempo. El resultad final de una posible reforma y liberalización financiera en China es una incógnita.

Sin duda el sistema financiero en la China esta altamente reprimido y regulado.

Que significaría una liberalización financiera en China? Esta pregunta es importante y encierra muchas dimensiones que tocan también el núcleo de la política del Partido Comunista. Si la población de China tendría la libertad de moverse libremente en un mercado de divisas, también libre, posiblemente la categoría de derechos de propiedad privada y de acumulación de riqueza adquirirían una dimensión que muy posiblemente colisionarían con los del Partido Comunista. Aquí vale la pena recalcar que la diferencia esencial entre una economía de mercado y una economía planificada o regulada o de mercado socialista no es precisamente la existencia o no de mercados, sino esencialmente las funciones del dinero, especialmente la de tener la capacidad de mantener el valor de la acumulación de riqueza! Aplicado al cálculo microeconómico de un trabajador chino que compra oro para mantener el valor de lo que puede acumula como resultado de su trabajo, si le queda margen de ahorro. O en el caso boliviano para los cocaleros del Chapare, que para ellos no representa ningún problema ideológico-moral, ni ético, el guardar dólares u oro debajo de sus colchones para mantener la riqueza que acumulan por medio de la producción legal o ilegal. En otras palabras la calidad de las funciones del dinero es también algo así como la frontera hasta donde pueden llegar experimentos de tipo de socialismo de mercado o de socialismo comunitario.

Desde el punto de vista macroeconómico cualquier revaluación de un orden relevante del Yuan en relación al dólar significaría fuertes perdidas para la economía China. Monetariamente hablando, no es China la que domina a los Estados Unidos de Norteamérica sino, es este país el que tiene agarrado por el mango a China. Esto ya lo analizo el brillante economista Krugman hace algún tiempo atrás.

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