(ABI).- Bolivia apunta a los mercados de Brasil y Venezuela para acomodar su proyectada producción de cloruro de potasio, fertilizante de primer plano y alta demanda mundial, que extraerá del Salar de Uyuni (oeste andino), la más importante reserva mundial de litio del planeta, afirmó el domingo un alto funcionario de la estatal Corporación Minera (Comibol).

“Vamos a concluir el montaje de la planta piloto (de producción de litio y sus derivados a punto de coronar), que es la Fase I, en el segundo trimestre del próximo año y a producir cloruro de potasio en abril (del año siguiente) y después una cantidad de 1.000 toneladas mes con un escalamiento progresivo”, explicó el Gerente del Proyecto de Producción de Recursos Evaporíticos de la Comibol.

Echazú explicó que en momentos en que la planta piloto que el Estado boliviano monta en la región de Llipi, en el departamento de Potosí (sudoste), Brasil ha hecho conocer interés en adquirir, apenas asome la producción primera, entre 6 y 7 millones de toneladas de cloruro de potasio año.

La tonelada de este fertilizante se mercantiliza en el momento entre 5.000 y 6.200 dólares en el mercado internacional.

Lo mismo, Venezuela requiere medio millón de toneladas.

La planta entrará en producción de cloruro de potasio y también carbonato de litio, hasta producir en 5 años baterías de litio, en la cresta del ambicioso proyecto industrial que baraja el gobierno de Evo Morales, hacia el tercer trimestre de 2013, afirmó el funcionario.

Bolivia estará en condiciones de producir, en el primer aterrizaje del mega proyecto, es decir cuando entre en producción la planta piloto, 40 toneladas de carbonato de litio y 1.000 de cloruro de potasio.

Echazú que ratificó los datos divulgados la semana pasada por el presidente Morales sobre la reserva probada y probable de litio contenida en el Salar de Uyuni y el de Coipasa, de 100 millones de toneladas métricas, de una cantidad equivalente de de magnesio y de 2.000 toneladas de potasio, insistió en que Bolivia podrá cambiar la matriz energética del mundo en el largo plazo y que hacia 2018 podría producir baterías de litio en un negocio que encierra ingresos proyectados de hasta 1.500 millones de dólares anuales.

“Es una riqueza muy grande que desde luego está representada en este momento por las perspectivas de su uso como acumulador y como energético en el litio”, afirmó Echazú.

En la segunda de las tres fases del proyecto de Planta Industrial de Litio, entre 2011 y 2012, Bolivia proyecta producir 30.000 toneladas de carbonato de litio, es decir una sal de litio y 700.000 toneladas e de cloruro de potasio, significó.

En la tercera, después de 2014, y con la dotación de tecnología madura e inversiones adecuadas, baterías de litio, subrayó Echazú, principal promotor de este proyecto industrial.

Para el efecto Bolivia proyecta construir una planta industrial imprescindible en la cadena industrial que apunte la producción del litio metálico que podría demandar una inversión estatal de hasta 500 millones de dólares. Se trata de una “política soberana y que anuncia el financiamiento de la plata industrial que va a ser 485 millones de dólares en 4 años”, detalló Echazú.