Bolivia y Paraguay mantienen una estrecha vinculación política, económica y social desde tiempos de la colonia. La Guerra del Chaco, que los enfrentó en 1934, no les impidió buscar la complementariedad en muchos temas, incluyendo los relativos a la integración comercial fronteriza. Una aspiración de difícil consecución hasta el momento, debido a las condiciones naturales de la región del Chaco boliviano y paraguayo, y a la falta de conjunción de intereses en los actores políticos, económicos y sociales de ambos países.

Sin embargo, últimamente ambos Estados confluyen en la aplicación de políticas económicas y sociales similares, con gobiernos llamados progresistas, que buscan profundizar los lazos económicos comerciales en el marco de la complementariedad, dando importancia a la integración regional como un pilar principal de las relaciones bilaterales, e intentando dejar de lado los paradigmas de interdependencia con los países del norte.

Bolivia y Paraguay están en la región central de América del Sur. Bolivia tiene 1.098.581 Km2. Paraguay tiene 406.752 Km2, que equivale al 37% del territorio boliviano. Bolivia tiene 10, 3 millones de habitantes y la población paraguaya es de 7,0 millones. El análisis del relacionamiento comercial entre Bolivia y Paraguay permite conocer, entre otros aspectos y con cierto grado de profundidad, las condiciones de ese contacto, las opciones viables, preferencias comerciales en cuanto a mercados de origen y de destino y las posibilidades para encarar un proceso de integración comercial fronterizo.

Cercana vecindad

Bolivia y Paraguay poseen una frontera que abarca aproximadamente 700 Km y comprende los departamentos de Tarija, Chuquisaca y Santa Cruz en Bolivia y los de Alto Paraguay y Boquerón en Paraguay. La frontera internacional se inicia en Esmeralda, límite tripartito entre Argentina, Bolivia y Paraguay y llega hasta la desembocadura en el río Paraguay, formando el hito tripartito entre Bolivia, Brasil y Paraguay. Esta región limítrofe pertenece “Gran Chaco”, una de las principales regiones geográficas de Sudamérica ubicada en el Cono Sur. Es una llanura aluvial que se extiende por la región centro-meridional de América del Sur y abarca el sector suroriental de Bolivia, la mitad occidental de Paraguay, una porción del noreste y centro de Argentina y una mínima parte del sur de Brasil.

Las poblaciones fronterizas más importantes de Bolivia son Hito Villazón en el Departamento de Chuquisaca, Villamontes y Yacuiba en el Departamento de Tarija y Boyuibe en el Departamento de Santa Cruz. En Paraguay, cuya zona fronteriza con Bolivia presenta una población muy reducida, los núcleos más cercanos son Fortín Infante Rivarola y General Eugenio Garay en el departamento de Boquerón y Capitán Pablo Lagerenza en Alto Paraguay. Las ciudades más importantes próximas a la frontera son Mariscal Estigarribia y Filadelfia en el Departamento de Boquerón (ALADI).

En Bolivia la población en los departamentos fronterizos es 2,95 millones de habitantes, representando el 29% de la población nacional, de los cuales el 69% corresponde a Santa Cruz, el 18% a Chuquisaca y el 13% a Tarija. La extensión territorial en los departamentos fronterizos de Bolivia alcanza a 459.768 Km2., representando el 42% de la superficie total nacional, de los cuales el 81% corresponde a Santa Cruz, el 11% a Chuquisaca y el 8% a Tarija.

En Paraguay, la población en los departamentos fronterizos es 0,91 millones de habitantes, representando el 14% de la población total, de los cuales el 74% corresponde a Boquerón y el 26% a Alto Paraguay. La extensión territorial en los departamentos fronterizos de Paraguay alcanza a 174.018 Km2, representando el 43% de la superficie total, de los cuales el 53% corresponde a Boquerón y el 47% corresponde a Alto Paraguay. La población en las localidades fronterizas de Paraguay (Infante Rivarola, Mariscal Estigarribia y Filadelfia) es 9.800 habitantes representando simplemente el 1% de la población de los departamentos fronterizos de Paraguay. Las poblaciones fronterizas son muy escasas especialmente del lado paraguayo.

Relacionamiento comercial bilateral

El comercio bilateral entre Bolivia y Paraguay ha experimentado un crecimiento notable entre 1995 y 2008 pasando de 6,30 a 101,18 millones de dólares, expandiendo el comercio en 16 veces desde 1995. Sin embargo, en los dos últimos años el intercambio bilateral sufrió un descenso del 54% respecto a 2008 como resultado de una abrupta caída de las exportaciones bolivianas, para ubicarse en 46,19 millones de dólares.

En términos acumulativos entre 1995 y 2009, el comercio bilateral alcanzó un valor de 473,85 millones de dólares correspondiendo el 41% a las exportaciones bolivianas hacia el mercado paraguayo y el 59% a las importaciones bolivianas desde Paraguay, con predominancia de éste último. Aunque las exportaciones bolivianas hacia Paraguay registraron una tendencia altamente creciente entre 2003 y 2008 pasando de 4,98 millones de dólares a 54,41 millones de dólares con una tasa de crecimiento promedio anual del 87%, luego de periodo de relativo estancamiento entre 1995 y 2002. El mayor monto exportado por Bolivia al mercado paraguayo se registró en 2008 con 54,41 millones de dólares y el menor monto exportado se registró en 1997 con 1,54 millones de dólares.

Esta evolución muestra un comportamiento irregular en la tendencia exportadora de la mayoría de los productos puesto que las exportaciones no presentan el mismo patrón de continuidad debido, probablemente, a la falta de un plan exportador de largo plazo por razones de tamaño de mercado, reducida oferta exportable o de competencia. Los productos con exportación regular en estos cinco años fueron: semillas de sésamo (ajonjolí), fuleoils (fuel), madera aserrada o desbastada longitudinalmente, cortada o desenrollada, incluso cepillada, lijada o unida por entalladura múltiples de espesor superior a 6 mm., semilla de anís o de badiana, acumuladores eléctricos, de plomo, del tipo de los utilizados para arranque de motores de explosión y los demás medicamentos que contengan vitaminas u otros productos de la partida 29.36 para uso humano.

Las importaciones bolivianas provenientes de Paraguay, registraron en general una tendencia creciente entre 1995 y 2008 pasando de 1,32 a 46,77 millones de dólares, con una tasa de crecimiento promedio anual del 61%, y despegue importante a partir de 1999. El mayor monto importado por Bolivia desde mercado paraguayo se registró en 2008 con 46,77 millones de dólares y el menor monto importado se registró en 1996 con 1,10 millones de dólares, pero en 2009, las importaciones bolivianas desde Paraguay sufrieron un descenso del 41% respecto a 2008 como resultado de la caída del 92% de las importaciones de diesel, para ubicarse en 27,86 millones de dólares. En términos acumulativos, entre 1995 y 2009, las importaciones bolivianas desde el mercado paraguayo alcanzaron la suma de 279,70 millones de dólares.

La tendencia de las exportaciones bolivianas hacia Paraguay durante los últimos cinco años estuvo concentrada en exportaciones de productos minerales con una participación del 61%, aunque en 2009 se pudo evidenciar una caída importante de las exportaciones de este grupo de productos, especialmente, de las exportaciones del capítulo 27. Hubo repunte de las exportaciones vegetales a partir de 2007, alcanzando el 14% seguido de las exportaciones de productos químicos con un 12%. Estos tres grupos de productos concentraron el 87% de las exportaciones con destino a Paraguay.

En 2009 las exportaciones bolivianas hacia Paraguay, representaron el 0,3% de las exportaciones totales, el 0,6% de las exportaciones a los países de ALADI, incluyendo MERCOSUR, y el 0,8% de las exportaciones a éste. Las importaciones bolivianas desde Paraguay representaron el 0,8% de las totales, el 1,1% de las de los países de ALADI, incluyendo MERCOSUR, y el 1,5% de las provenientes de éste.

Las exportaciones paraguayas a Bolivia representaron el 0,9% de las exportaciones totales, el 1,3% de las exportaciones a los países de ALADI, incluyendo MERCOSUR, y el 1,8% de las exportaciones a éste. Las importaciones paraguayas desde Bolivia representaron el 0,3% de las importaciones totales, el 0,6% de las importaciones de los países de ALADI, incluyendo MERCOSUR, y el 0,7% a éste. Los resultados muestran que a pesar de las preferencias comerciales, el comercio bilateral entre Bolivia y Paraguay o viceversa es marginal respecto al comercio global de cada país y respecto al comercio regional especialmente aquel desarrollado con sus vecinos Argentina y Brasil.

El comercio fronterizo está referido a la relación comercial formal e informal entre las poblaciones conexas de dos o más países, sean estas comunidades (micro frontera), provincias, ciudades o departamentos en su integridad (macro frontera), caracterizado por los bajos costos de transacción. En la medida que las poblaciones fronterizas próximas tengan mayor concentración poblacional y dotación de servicios generales comerciales, permiten dinamizar las relaciones económicas de la región con resultados favorables para el bienestar de la población.

Bolivia y Paraguay están conectados por una frontera caracterizada por la ausencia de poblaciones limítrofes altamente concentradas, lo que se ve reflejado en el casi nulo comercio formal fronterizo (ALADI) entre ambos países y su difícil medición; a diferencia de las fronteras entre Bolivia y Perú o entre Bolivia y Argentina donde existen poblaciones concentradas que generan comercio y presentan cierto grado de complementariedad aunque tampoco existen cifras oficiales de comercio en estas regiones fronterizas. Versiones periodísticas dan cuenta de que la amplia frontera boliviano – paraguaya permite el contrabando de droga, cigarrillos, celulares, relojería, calzados, ropa, material informático y algunos productos de origen agropecuario – agroindustrial (embutidos, café, verduras, entre otros) cuyos montos podrían superar fácilmente los valores oficiales de comercio.

La aduana principal de ingreso en frontera para las importaciones bolivianas provenientes de Paraguay fue la de Villamontes, en el período comprendido entre 2008 y 2009, alcanzaron un valor acumulado de 46,41 millones de dólares representando el 96% del valor total importado (48,30 millones de dólares). En términos de volumen alcanzó un volumen acumulado de 40.791 toneladas.

Al igual que en el caso de las exportaciones, según vía de ingreso, la información oficial del Instituto Nacional de Estadísticas (INE) de Bolivia contempla que el flujo de importaciones provenientes de Paraguay provino por la vía Pocitos – Yacuiba y en la práctica debería contemplar como aduana de ingreso la aduana de frontera Yacuiba (código de aduana 621) sin embargo, la aduana frontera Yacuiba es utilizada como aduana de trámite es decir, como aduana donde se originó el trámite para las importaciones generando dificultades en el análisis de la información.

Debido a la ausencia de información estadística desagregada de Paraguay, se puede señalar que en cuanto a las exportaciones bolivianas hacia ese país no hay certeza de que las regiones fronterizas de Boquerón y Alto Paraguay se beneficien del comercio, siendo probable que se constituyan en tránsito hacia la región metropolitana. También probable que la región beneficiada en las exportaciones paraguayas hacia Bolivia sean la metropolitana y el este paraguayo debido, principalmente, a la composición de las importaciones de Santa Cruz. Según ALADI (2005), el polo de desarrollo económico y financiero está en la región metropolitana de su capital Asunción y el fuerte de su actividad comercial la comparten entre la ciudad capital y Ciudad del Este, capital del departamento de Alto Paraná.

La relación bilateral entre Bolivia y Paraguay puede tener elementos comerciales válidos que permitan profundizar la integración bilateral desde la complementación económica, productiva y comercial en la región fronteriza, y que ésta no se detenga en el ámbito departamental, sino que pueda desplazarse hacia las provincias, municipios y comunidades fronterizas. En esa perspectiva deben considerarse capítulos del sistema armonizado, evaluando las compras que realiza cada uno de los países del mundo y comparando con las respectivas exportaciones para identificar oportunidades comerciales aproximando la vocación productiva del Chaco boliviano y paraguayo.

La relación económica – comercial entre Bolivia y Paraguay, se enmarca en el “Acuerdo de Alcance Parcial de Complementación Económica Nº 36 – AAP.CE 36”, suscrito entre Bolivia y los países asociados del MERCOSUR al amparo del Tratado de Montevideo de 1980 y el MERCOSUR cuyo objetivo final fue la conformación de una zona de libre comercio en 10 años, por lo cual, a partir de 2011 la totalidad de los productos bolivianos ingresarían libres de arancel al mercado del MERCOSUR. Mientras que un total de 28 productos provenientes del MERCOSUR ingresarían libres al mercado boliviano en 2014 conformando, a partir de este año, la zona de libre comercio entre Bolivia y los países del MERCOSUR si no surgen imprevistos.

Con la finalidad de fortalecer la integración económica y comercial entre Bolivia y Paraguay se suscribió el Memorándum Operativo para la Dinamización de las Relaciones económico – comerciales entre ambos gobiernos. Sin embargo, actualmente, no existe un avance sustancial en la profundización de las relaciones económico – comerciales entre ambos países.

De acuerdo a la oferta exportable boliviana se ha identificado como potencial de sustitución de importaciones en Paraguay las siguientes secciones: Preparaciones alimenticias diversas, calzados y partes, prendas y complementos de vestir, de punto, prendas y complementos de vestir, excepto los de punto, preparaciones a base de cereales, cereales, preparaciones de hortalizas y frutas. En el caso de Paraguay, se ha identificado como potencial de sustitución de importaciones en Bolivia las siguientes secciones: Preparaciones alimenticias diversas, preparaciones a base de cereales, cereales, calzados y partes.

Los capítulos del sistema armonizado y sus diferentes productos serían potencialmente productivos para las regiones fronterizas, cuyas exportaciones podrían distribuirse en cada uno de los mercados fronterizos y nacionales. Sin embargo, las condiciones en cada país no son las apropiadas para alcanzar una integración macro fronteriza sostenida de carácter económico y comercial en el corto plazo. Mientras que del mediano a largo plazo, fundamentalmente por la dinamicidad del comercio por frontera y la confluencia de ambos Estados en la aplicación de políticas económicas y sociales similares, es posible fortalecer el proceso integrador fronterizo llegando a integrar espacios cercanos a la región micro fronteriza a partir de la aplicación de políticas públicas efectivas, selectivas, adecuadas, realistas e inmediatas.

* Ingeniero agrónomo, Magíster en desarrollo económico, con especialización en integración y negociaciones internacionales. Resumen y edición realizados por el IPDRS. El docuemento completo se encuentra en: http://sudamericarural.org/index.php?mc=98&nc=&next_p=1&cod=124