La Habana.- La excelencia del jogo bonito detendrá por un momento la magia de las gambetas, certeros remates y depurada técnica para celebrar el 70 cumpleaños de su indiscutible rey, Edson Arantes do Nascimento “Pelé”.

El ex crack será homenajeado este fin de semana antes del comienzo de los 20 partidos por la jornada 31 del torneo nacional como parte de la “Fecha Pelé 70 años”, creada por el presidente de la Confederación Brasileña de Fútbol (CBF), Ricardo Teixeira.

Los actos de recordación incluirán pancartas y banderas con mensajes de felicitación dirigidas a “O Rei” y el club Santos, en el cual militó durante 18 años, se estrenará la camiseta número 70 en su cotejo por el torneo brasileño.

En la calidad de presidente de la CBF, sólo tengo que agradecer, como cualquier brasileño, a este crack por las conquistas que abrieron el camino hacia el pentacampeonato mundial, dijo Teixeira en clara referencia a los tres cetros conquistados por la verdeamarela con Pelé.

Aunque su partida de nacimiento aclara que nació el 21 de octubre de 1940, Pelé siempre precisó que en realidad fue el 23. Esa acta lo identifica con el nombre de Edison no Edson, el apelativo que siempre prefirió el ídolo suramericano.

Edison constituyó un homenaje de Dondinho, padre de Pelé y ex futbolista, a Thomas Alva Edison, el inventor de la bombilla eléctrica, porque la electricidad había llegado a la localidad de Tres Corazones poco antes del nacimiento de su célebre hijo.

Pelé se mudó a los cuatro años para Baurú, donde su progenitor creó el equipo Ameriquinha con sus amigos de barrio, allí dio hizo sus pininos el ex astro brasileño. Después paso a las divisiones inferiores del club Baquinho, entrenado por Waldemar de Brito, internacional con Brasil en la Copa Mundial de Italia-1934.

Con el apoyo de De Brito perfeccionó su juego y logró convencer a su madre para abandonar su empleo en una fábrica de zapatos y su casa e irse a jugar al Santos de Sao Paulo.

A su llegada al club paulista, estuvo un tiempo en las categorías inferiores del plantel debido a su endeble complexión física. Poco a poco adquirió la forma para debutar ante el Corinthians de Santo Andre en un partido amistoso.

Su debut oficial con la escuadra santista fue ante el Cubatao el 7 de septiembre de 1956, sin haber cumplido los 16 años, y anotó un gol.

Pelé no tardó en conquistar sus primeros títulos al ganar el Torneo Paulista de 1956, en el cual encabezó a los goleadores, y el certamen Río-Sao Paulo de 1957.

El ídolo marcó una época en el club paulista hasta el punto de que, cuando los técnicos hablan de equipos legendarios, se refieren a “El Santos de Pelé” en evidente referencia a una etapa del fútbol brasileño, que sentó cátedra a nivel suramericano y mundial.

Con Pelé en su plantilla, el Santos ganó dos ediciones de la Copa Libertadores (1962 y 1963) y de la Copa Intercontinental (1962 y 1963), cinco títulos consecutivos de la Copa de Brasil (1961-1965), 10 del Campeonato Paulista (1958, 1960-1962, 1964, 1965, 1967-1969 y 1973) y cinco del Torneo Río-Sao Paulo (1959, 1963, 1964, 1966 y 1968), entre otros prestigiosos torneos.

Además, fue líder artillero del Campeonato Paulista 11 veces (10 de ellas de forma consecutiva, de 1957 a 1966). Con la selección nacional disputó su primer encuentro el 29 de mayo de 1957 frente a Argentina y defendió por última vez la camiseta de su país el 18 de julio de 1971 ante Yugoslavia.

En ese período jugó con el equipo absoluto de Brasil 114 partidos (92 oficiales), en los que marcó 98 goles (77 en oficiales). Participó en cuatro fases finales de la Copa del Mundo (con 12 tantos) y es el único futbolista de la historia que conquistó tres títulos del orbe (Suecia-1958, Chile-1962 y México-1970).

A los 17 años participó en su primer certamen universal, pero no jugó hasta el tercer tope, frente a la desaparecida Unión Soviética, gracias a una petición del resto del equipo, que quería una sociedad Garrincha-Vava-Pelé en ataque.

Marcó su primera diana contra Gales, en cuartos de final, y luego una tripleta contra Francia en semifinales. Ya en la final mostró su técnica, rapidez, oportunismo, inteligencia y anotó en par de ocasiones en el triunfo ante Suecia por 5-2.

En Chile-1962 abandonó la selección brasileña en el segundo partido ante la extinta Checoslovaquia por una lesión muscular en los aductores, cuando se encontraba en pleno ascenso.

Cuatro años después, en Inglaterra-1966, sufriría el mismo castigo al recibir una entrada en el tercer cotejo, ante Portugal, y presenció desde la grada cómo su equipo quedó eliminado en la primera ronda.

La “Perla Negra” lució todo su talento durante la siguiente edición de México-1970, su última incursión mundialista, en la cual estuvo flanqueado por Jairzinho, Tostao, Rivelino y Carlos Alberto.

“La gran copa de Pelé fue la de 1970, fue aquella en la que él se preparó mejor físicamente, jugó todos los partidos. Pelé en México estaba concentrado, sabía que sería su último mundial” declaró recientemente Mario Zagallo, DT de aquel elenco.

Como un símbolo, marcó en la final, disputada en el Estadio Azteca, el gol número 100 de Brasil en la Copa Mundial ante Italia. Un remate de cabeza hacia abajo desde una altura increíble.

En la fase final de su carrera deportiva recaló en el New York Cosmos de la otrora Liga Norteamericana de Fútbol y, tras su retiro definitivo en 1977, realizó diversas actividades, incluso intervino en la película Evasión o victoria (1980).

Fue nombrado Caballero de Honor del Imperio Británico, Ciudadano del Mundo por la ONU, Embajador de Educación, Ciencia, Cultura y Buenos Deseos de la UNESCO, Embajador para la Ecología y el Medio Ambiente por la ONU (1992), Ministro extraordinario de Deportes por el gobierno de Brasil (1994-1998) y Embajador del Deporte en el Foro Económico Mundial de Davos (2006).

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