Es hora de que se liberen los periodistas del yugo de los empresarios negociantes con la “información”, y sean la voz ética de los sin voz, la voz del pueblo, de los pobres y los trabajadores, sean orientadores de la sociedad en su perspectiva histórica con el manejo de la verdad en pro de sus intereses. Los ejemplos de cómo tienen que hacerlo están frescos en la memoria de todos los bolivianos. Se necesita tener valor y lealtad con lo que uno es. Si es en la línea del pueblo, deberán impulsar y plegarse a su estrategia, de lo contrario, por lo menos, que enseñen a la oligarquía a respetar la Democracia, la Libertad y por sobre todo la Verdad. Por lo menos, deben ser éticos, o se hunden por su propio peso.

De qué nos sirven: la Constitución Política del Estado, los Tratados Internacionales, la Declaración Universal de los Derechos Humanos, y de los Pueblos Indígenas; las Leyes y otras disposiciones legales; si un puñado de osados cómplices de los gobiernos neoliberales vendepatrias, manipulan cínica e impunemente la consciencia de todo un pueblo que sufrió la crueldad de las Dictaduras antes de 1980, y en Democracia por quienes gobernaron el Estado Neoliberal desde 1985; con una sarta de hechos de corrupción hasta hoy todavía impunes.

Ante tremendas atrocidades de gobiernos sátrapas, los Movimientos Sociales asumieron responsabilidad política -propio de los partidos políticos- una y otra vez; para cambiar el Estado Neoliberal por otro de Liberación Nacional, y ahí radica el gran desafío histórico para todos. Entonces, no es cuestión de criticar los procesos de avanzada gestados por las masas; ver y dejar pasar lo que hace la derecha fascista y el poder mediático. Como los “Revolucionarios de Salón” cómplices de la reacción. Quienes atacando el Proceso de Cambios por ambos flancos, coinciden atropellando sin rubor alguno la dignidad de todos los bolivianos. Algo que hay que evitarlos con las armas que nos permite un Estado de Derecho antineoliberal.

1. LA DEMOCRACIA Y EL NUEVO TIPO DE ESTADO DEBERÍAN SER SÓLO DEL PUEBLO Y PARA EL PUEBLO.

Fruto de las luchas de los Movimientos Sociales se recuperó la democracia y posteriormente se desmoronó al Estado Neoliberal irreversiblemente; para gestar un nuevo tipo de Estado, creado y por consolidarse -en un ambiente de adversidad política sin precedentes, al extremo de provocar una división del país- con nuevas formas de administración. En este nuevo tipo de Estado, con un gobierno de mentalidad antineoliberal, se intenta establecer justicia sobre hechos de genocidio, de robo al Estado y otros actos delincuenciales. Y en contraste, el poder mediático al unísono se ha proclamado defensor de la democracia y la libertad, que no es cierto; y a los delincuentes de cuello almidonado les han declarado “perseguidos políticos”, que huyen al país en quiebra y más belicoso del mundo, Estados Unidos, víctimas de un gobierno supuestamente “totalitario”.

El descaro y el cinismo del poder mediático y sus involucrados, inmersos en la oligarquía enquistada en los intereses de las transnacionales; hoy pretenden robarnos el pedazo de historia legado; en especial, por los Movimientos Sociales del “Heroico Octubre del 2003”, que ha hecho posible que los bolivianos recuperemos dignidad, y construyamos un ambiente de paz digno de los seres humanos como tal. Y en esa perspectiva se ha creado un otro instrumento jurídico: la Ley No.045, promulgado el 8 de octubre por Evo Morales Ayma; una “Ley contra el racismo y toda forma de discriminación”. Sólo el título ya lo dice todo. Se trata de asumir una responsabilidad noble e histórica, de construcción de un nuevo tipo de sociedad, que sólo los involucrados en la cuestión mediática perniciosa no lo quieren admitir.

Lo que pasa es que, quienes coartan la “Libertad de Expresión” y distorsionan la verdad, desean eclipsar el nuevo tipo de Estado y la Democracia que tiene una perspectiva de Liberación Nacional. Con contenido antineoliberal, de desarrollo social y economía mixta, regulada por el Estado y con participación social. Este nuevo tipo de Estado Plurinacional, en todos sus ámbitos, es motivo de admiración e investigación por estudiosos de los países más “desarrollados” del mundo. Tenemos un nuevo sistema de gobierno para un nuevo tipo de Estado, con todos sus defectos, habidos y por haber, pero logrado por el pueblo y para sí. Por lo tanto, una responsabilidad de todos inexcusablemente.

2. ¿LOS MEDIOS PODRÁN SER AGENTES DE CREDIBILIDAD?

No. Y no se asume posición, porque se tenga afectos o desafectos sobre los medios de comunicación en general. Porque en honor a la verdad, siempre existió y existirán excepciones saludables, lamentando que las mismas no puedan ser la norma. Por el contrario, en su generalidad no son creíbles porque mienten y mienten de manera insistente y convencida, haciendo que desde el fondo aflore una intencionalidad nítida; una posición política e ideológicamente fascista. Por ello es que, son incapaces de reflexionar y reconocer la democracia donde las mayorías conviven con las minorías, pero, en base a las determinaciones de esas mayorías; y mejor si se avanza consensuando todo.

¿Cómo el poder mediático y los involucrados en el manejo de la desinformación y la mentira pueden ser sujetos de credibilidad?, si hasta en sus movilizaciones con desenfrenada “libertad” de prensa y de expresión tienen la osadía de manifestar que el Art.16 y 23 de la Ley contra el Racismo y toda forma de Discriminación implica mutilar la “Libertad de Expresión”, la Libertad de Prensa, y a la democracia que es peor, cuando en el fondo lo único que se está estableciendo es de que no se haga lo que se está prohibiendo, lo que es pernicioso para la sociedad y la democracia.

Si los propietarios de los medios de comunicación y los involucrados (periodistas, analistas, comunicadores, etc.) no permiten la difusión de expresiones racistas y discriminatorias (antidemocráticas e inhumanas), no estarán produciendo “información” penada por ley; más bien estarán contribuyendo a construir una nueva sociedad, moralmente más saludable y con igualdad de derechos; entre ellos, la “Libertad de Expresión” que no debe ser ofensiva a la dignidad de nadie. De lo contrario, la ley pertinente establece responsabilidades y sanciones desde las más leves hasta las más duras; y este último detalle no debería sorprende a nadie, porque todos quienes cometen delitos son pasibles a sanciones de ley. Sino todo sería un caos. Aspecto practicado mediáticamente y que se lo pretende perpetuar para quienes se reclaman defensores de la “Democracia y la Libertad”, que por cierto que no es mérito ni patrimonio de los fabricantes de la desinformación y la distorsión de la verdad.

Desde otro punto de vista, ¿será que habrá que consolidar posturas fascistas, racistas y discriminatorias para creer que lo mediático es el mejor señalizador de la conducta humana?, no, ¿Será que son creíbles quienes nos privan de la información de la verdad para ser una sociedad de libres?, no. ¿Será que son tan transparentes, equilibrados, imparciales en el manejo de la verdad?, imposible. ¿Será que en algún momento reflexionen y demuestren que saben respetar la democracia y la “Libertad de Expresión”?. No habiendo señales de que así sea, nos resistimos a creer en una reconversión de quienes manejan lo mediático y sus involucrados. Porque además, fuerzas extrañas muy poderosas, no se los permitirían.

Pero, es hora de que se liberen los periodistas del yugo de los empresarios negociantes de con la “información”, y sean la voz ética de los sin voz, la voz del pueblo, de los pobres y los trabajadores, sean orientadores de la sociedad en su perspectiva histórica con el manejo de la verdad en pro de sus intereses. Los ejemplos de cómo tienen que hacerlo están frescos en la memoria de todos los bolivianos. Se necesita tener valor y lealtad con lo que uno es. Si es en la línea del pueblo, deberán impulsar y plegarse a su estrategia, de lo contrario, por lo menos, que enseñen a la oligarquía a respetar la Democracia, la Libertad y por sobre todo la Verdad. Por lo menos, deben ser éticos, o se hunden por su propio peso.

3. NUEVAMENTE, LA HISTORIA PARECE ESCAPARCELES DE LAS MANOS A LAS ORGANIZACIONES SINDICALES Y POPULARES.

Nos preguntamos: ¿Qué está pasando con nuestras organizaciones Sindicales Populares, Vecinales y otras?, ¿Dónde están que no se dejan sentir?, ¿Será que el poder mediático logró eclipsarlos?, ¿No tomaron consciencia del actual Proceso de Cambios legado por los Movimientos Sociales?.

Primero, debe quedar diáfano que el actual Proceso de Cambios, es un legado de los Movimientos Sociales, en especial del “Histórico Octubre del 2003”, quienes no tuvieron conducción política alguna, por lo tanto, ningún partido político ni organización alguna puede atribuirse su propiedad o representación. Es cierto que unos orgánicamente y otros voluntariamente contribuimos apoyando esas duras jornadas de lucha que nos van dando bienestar a todos.

Segundo, el actual Proceso de Cambios ha sido asumido por el gobierno del MAS a la cabeza de Evo Morales Ayma, Álvaro García Linera y sus colaboradores, con grandes dificultades de estructura partidaria y de línea política e ideológica como para garantizar el avance del proceso en su perspectiva histórica (gran debilidad). Lo cierto es que, pese a todo y con todos sus defectos se avanza positivamente, los resultados están a la vista de todos. Hace falta que así lo comprendan las Organizaciones Populares, Sindicales, Vecinales, desde las bases, y los “Revolucionarios de Salón” (trotskistas, y seudo izquierdistas que hacen fuerza con la derecha para que no cambie nada. Hasta ahora no descubren al verdadero enemigo de los explotados, cuyas representaciones políticas fueron sepultados por el voto popular en las urnas).

Y tercero, las “organizaciones” que están en el gobierno, tienen participación con nombre y apellido en los cargos públicos, que no está mal, pero deben dar cuenta de sus actos a las bases de sus organizaciones, para generar consciencia en las masas sobre el Proceso de Cambios, y no sean presas fáciles de los tentáculos de la derecha y de los “Revolucionarios de Salón”.

Pero, además, que en los momentos críticos como el actual –de atropello a la dignidad de los bolivianos por el poder mediático- den la cara como organización con nombre y apellido, y no se reduzcan a proclamas mediáticas que no calan en las masas, ello termina siendo flaco favor al Proceso de Cambios. Es decir, puede haber conductas cualitativas de pocos pero que no prolifera cuantitativamente. Tal situación siembra incertidumbre, peor sí se los ve perdidos en apetitos intestinos. La muestra está a la vista de todos y no vale la pena enumerarlos. Analicemos algunos casos para justificar lo que aseveramos:

a) La COB, tiene aceptación con sus propuestas de carácter social en las políticas de gobierno en el actual Proceso de Cambios. Nunca tuvimos oportunidad de lograr lo que hasta ahora permite el Gobierno del Estado Plurinacional en materia social, de que es insuficiente, verdad, como también es verdad que avanzamos mejor que con las dictaduras y gobiernos neoliberales que tiñeron de sangre al deseo de vivir mejor de los pobres y los trabajadores.

En el momento de la identificación con el Proceso de Cambios. Cuando el proceso es atacado por los resabios de la derecha fascista ¿Dónde están?, o es que ¿solapadamente están con la derecha, con los designios de sus explotadores?, o es que ¿se dejan manipular por la derecha para frente al gobierno y evitar el actual Proceso de Cambios?.

Como el sindicalismo reaccionario en Venezuela. No se puede estar entre Dios y el diablo. La historia nos llama a definirnos con todas sus consecuencias, como lo demostraron los Movimientos Sociales del “Heroico Octubre del 2003”, que con sacrificio de sus vidas sobrepusieron el interés nacional, o el de las mayorías al legítimo sectorial. Fue tarea de desocupados, de indigentes del campo y las ciudades, de quienes no tenían una fuente laboral; por los más hostigados por el neoliberalismo. Entonces, las “organizaciones” moralmente están obligadas a identificarse con el Proceso de Cambios que les beneficia, por el lado que se lo vea. Aunque, en un país pobre como el nuestro nada será suficiente. Lo importante es avanzar y mejorar respecto a lo que fue la insensibilidad del neoliberalismo.

Los mineros y los fabriles no pueden distraer a las masas con cuestiones de demanda social atendidas positivamente por iniciativa del propio gobierno, cuando el Proceso de Cambios está siendo amenazado en todo momento por la derecha, ahora por el pode mediático. Tienen que ser el factor consciente de las masas como en sus mejores tiempos, para ello deben dejar su mentalidad neoliberal penetrada con el D.S. 21060 durante casi dos décadas, el de todo para sí y nada para los demás, es lo que profesó el neoliberalismo a través del egoísmo y el individualismo para la clase dominante.

La COB debería tratar en el Ampliado Nacional próximo, Al margen de tratar las políticas de carácter social y laboral, debería sentar precedente a la osadía de la derecha con su poder mediático humillante, que maneja la mentira y se adjudica la propiedad de la Democracia y la Libertad. Y por decisión de los trabajadores abrir libros de apoyo a la promulgación de la “Ley contra el Racismo y toda forma de Discriminación”. No se arriesgará nada, más que restablecer el imperio de la verdad de las grandes mayorías: de los pobres y los trabajadores, de los campesinos y los pueblos originarios, sus aliados estratégicos. No hacerlo es ser cómplice indirecto de la derecha fascista y los seudo izquierdistas que se movilizan enarbolando la mentira. No hay peor cosa que no hacer nada.

b) La CSUTCB, en su composición clasista, es el sector más vulnerable ideológicamente, por ello es que no tiene una conducta rectilínea. Es más, cuantos entre ellos estarán pensando que les llegó la oportunidad de aprovechar discurseando antineoliberalmente pero con conducta neoliberal, sin importarles la consolidación del Proceso de cambios, legado de los Movimientos Sociales del “Heroico Octubre del 2003”. Hecho histórico que merece lealtad y respeto de todos en la estrategia de la Liberación Nacional.

Las discrepancias entre los sectores aglutinados en la CSUTCB, reflejan lo que afirmamos, cuyas consecuencias afloran a la vista de todos; quisiéramos estar equivocados en nuestra apreciación, pero la realidad es esa. Al igual que la COB, se ha quedado orgánicamente quieta, con un silencio cómplice tolerado por ellos mismos ante la arremetida del poder mediático de la derecha fascista.

También tienen que reflexionar seriamente y crear consciencia política sobre el actual Proceso de Cambios que nos legaron los Movimientos Sociales con entrega desinteresada. La CSUTCB debe volver militantemente al seno de la COB, porque son portadores de las demandas de miles de campesinos y pueblos originarios que buscaron el cambio. Arriesgándolo todo y sin cálculo de tiempos. Deben evitar la infiltración de la derecha (MNR, MIR, ADN, NFR) cuyo entramado político persiste; y ser celosos vigías del proceso que es de todos los bolivianos.

De manera urgente deberían abrir libros de apoyo a la nueva ley contra el racismo y la discriminación. Porque es en honor a los vejámenes que sufrieron los hermanos campesinos por las hordas fascistas y separatistas con la complicidad del poder mediático de la derecha. Lo contrario, hacer más que declaraciones sin movilizaciones, es traicionar al Proceso de Cambios. Y dejar la posibilidad de que se perpetúen los vejámenes a los hermanos campesino, los pueblos originarios, los pobres y los trabajadores de todo el país. Vivir un colonialismo mediático permitido, es dejar la hendija por la cual puedan desvirtuar seriamente el actual Proceso de Cambios. Los golpes de Estado en unos países, e intentos en otros como en Bolivia es la mejor muestra de lo que afirmamos.

c) Los productores de la hoja de coca, más conocidos como “cocaleros”, han pasado a la historia con sus seis organizaciones del trópico cochabambino, y para tranquilidad de ellos y sus representados, el gobierno está en la línea que ellos impulsaron diáfanamente en las jornadas de luchas heroicas de octubre del 2003. Son un sector que sin ser una clase de vanguardia, asumieron hasta el día de hoy, lo que deberían hacer todos los obreros en unidad monolítica. El ejemplo está ahí, también a la vista de todos. Algo digno de imitar. Por su visión estratégica y consecuente. Creadores de un instrumento que carga la difícil tarea de levantar de los escombros a un país destruido por los gobiernos neoliberales, de lo cual son corresponsables los propietarios del Poder Mediático y sus involucrados.

Aún sobre lo que asumen los hermanos “cocaleros”, como lo más representativo orgánicamente contra la osadía perniciosa de la oligarquía enquistada en los intereses de las transnacionales, del poder de las iglesias, de los medios de comunicación y las ONG(s); deben agotar esfuerzos para hacer lo que la democracia nos permite: hacer firmar libros apoyando la “Ley contra el racismo y toda forma de discriminación”, para consolidarlo a través de la decisión del Soberano, ahora en los libros pero si fuera necesario, una vez más, sería mejor en las urnas. El pueblo sabiamente les seguirá.