(Enlared y agencias).- El Servicio Nacional de Hidrografía Naval (SNHN) declaró la Alerta por sequía en la cuenca cerrada del lago Titicaca el miércoles 20 de octubre. Se estima que en los próximos tres meses el nivel de las aguas descenderá entre 10 y 15 centímetros. Se declaró estado de emergencia en los 40 municipios de La Paz golpeados por la sequía.

El 9 de octubre, el jefe de Hidrología del Servicio Nacional de Hidrografía Naval (SNHN) Luis Carrasco informó que la cuenca cerrada del Lago Titicaca se encontraba a tres centímetros de ser declarada en alerta por sequía, como consecuencia de la falta de lluvias y la ola de calor.

El embalse navegable más alto del mundo, situado a 3.800 metros sobre el nivel del mar, es monitoreado por la estación Hidrométrica Guaqui, con área de influencia en las provincias Camacho, Omasuyos, Los Andes, Ingavi y Manco Kapac, precisó el experto.

Hace más de 30 años se valora el comportamiento de las aguas del lago sagrado de los Incas y desde 1986 se aprecia un descenso paulatino y permanente, pero la actual situación es perceptible sobre todo desde 2009. En octubre del año pasado se declaró la alerta por sequía y los niveles de agua bajaron de 10 a 12 centímetros hasta diciembre.

Espinosa informó a Enlared-Onda Local que a la fecha los niveles del lago Titicaca se encuentran en alerta verde, por debajo de sus valores medios normales. El nivel límite de la alerta es 3.807,9 metros sobre el nivel del mar, y a la fecha el Titicaca se encuentra a tres centímetros menos, es decir a 3.807,87 metros sobre el nivel del mar.

Espinosa explicó que en 2010 los niveles del Lago Sagrado no han descendido más que en años anteriores; de abril a octubre hubo un descenso general de 70 centímetros. De acuerdo al análisis efectuado por el SNHN, la tendencia a la baja de la cuenca lacustre continuará hasta fin de año, entre 10 y 15 centímetros, pudiendo alcanzar un total de 80 a 90 centímetros en el año.

“El ascenso y descenso anual independiente de los niveles que vaya a alcanzar siempre es de un metro; o sea, generalmente el Lago en el transcurso del año sube un metro y baja un metro. Viendo el comportamiento que hubo en 2008, este año estamos prácticamente al mismo nivel”.

Espinosa aclaró que el descenso de las aguas es de manera vertical. Muchas veces se informa que la playa se ha alejado del pelo de agua (del nivel habitual que alcanzan las olas); pero lo cierto es que el nivel hoy baja entre 1 a 2 centímetros de forma vertical aunque en la playa lo más probable se perciba un descenso mayor.

“A los hermanos de los municipios de la zona de influencia (hay que decirles) que de acuerdo al comportamiento que estamos monitoreando en función de los reportes del Senamhi, se tendrá cierta cantidad de precipitaciones en la zona, aunque no la esperada, pero paliará un poco el descenso”.

El 13 de octubre, la Federación de Asociaciones Municipales de Bolivia (FAM-Bolivia) expresó al gobernador del departamento de La Paz César Cocarico su disposición de “acompañar las gestiones pertinentes” que lleve adelante la gobernación con el objetivo de ayudar a las más de 31 mil familias afectadas por la sequía.

En una nota enviada al gobernador Cocarico, el presidente de la FAM, el alcalde de Cochabamba Edwin Castellanos, manifiesta su preocupación por los 40 municipios de La Paz golpeados por la sequía, lo que motivó que la administración departamental declare el Estado de emergencia en todo el departamento.

La sequía en resto del país

La sequía y los incendios afectaron a 17 de los 19 municipios del departamento de Beni, declarado en Situación de Emergencia Nacional. Al menos 7.500 familias de 460 comunidades fueron afectadas por los eventos, informó a Enlared-Onda Local el director de Alerta Temprana y Riesgos de la gobernación beniana Luis Siles.

La gobernación destinó un millón de bolivianos, para el traslado de agua y del personal médico, lo más urgente según las primeras evaluaciones. Se prevé destinar al menos Bs 50 mil por municipio para el alquiler de cisternas de agua, la compra del combustible, de filtros de agua, medicamentos y el traslado de médicos a las comunidades afectadas.

Los municipios afectados por la sequía y las quemas son Trinidad, San Javier, Riberalta, Guayaramerín, Reyes, San Borja, Santa Rosa, Santa Ana, Exaltación, San Ignacio, Loreto, San Andrés, San Joaquín, San Ramón, Magdalena, Baures y Huacaraje.

La gobernación estima que por comunidad hay entre 15 y 18 familias damnificadas por los incendios y la falta de agua, lo que significa alrededor de 7.500 familias, pertenecientes a 460 comunidades de los 17 municipios afectados. La Federación de Ganaderos de Beni estima que han muerto al menos 38 mil cabezas de ganado bovino y 876 de equino.

Siles indicó que la falta del líquido elemento se prolongará por lo menos hasta fines de noviembre, ya que incluso si lloviera en los próximos días estas precipitaciones no serán de mucha utilidad:

“Lo que vaya a llover es agua ácida, porque esta agua va escurrir de los campos donde se han producido quemas, y va ir directamente a los arroyos y ríos, donde la gente no va poder ni siquiera agarrar el agua”, explicó.

Por otro lado, en la región del chaco la sequía dejó un saldo de 19.595 familias afectadas, aunque las identificadas con “necesidad de alimentos” son 13.816, según el Programa Mundial de Alimentos (PMA).

El alcalde del municipio de Cabezas, Santa Cruz, Rodolfo Vallejos Espinosa informó que alcaldes de los 16 municipios del chaco fueron convocados por el Ministerio de Agua y Medio Ambiente y el Viceministerio de Desarrollo Rural y Tierras para tratar el tema de la sequía.

El alcalde señaló que sólo en su municipio se registró la muerte de poco más de mil cabezas de ganado bovino, lo que económicamente representa entre 350 y 400 mil bolivianos.