Las exportaciones de gas natural a Brasil y Argentina generaron 1.806 millones de dólares entre enero y agosto de 2010, 31,4% más que en los primeros ocho meses de 2009, informó Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) citando un reporte del Instituto Nacional de Estadística (INE).

Los hidrocarburos se constituyen en el principal producto de exportación de Bolivia, seguido por los minerales, las manufacturas y los bienes industriales.

La compañía estatal precisó que las ventas de gas natural a Brasil facturaron 1.485,3 millones de dólares, en tanto que las exportaciones a Argentina generaron 320,7 millones, haciendo un total de 1.806 millones de dólares.

Las exportaciones de gas natural y combustibles reportaron 1.868,5 millones de dólares de ingresos, 28,6% más en relación a similar periodo de 2009 (1.452,4 millones).

Según el presidente de YPFB Carlos Villegas, 2010 fue un “año récord” de producción de gas. YPFB estima que hasta septiembre de este año comercializó 43 millones de metros cúbicos diarios de gas natural en promedio.

Se envió a Brasil un promedio de 30,5 millones de metros cúbicos diarios y a Argentina alrededor de 5 millones de metros cúbicos por día.

Por otro lado, aumentó considerablemente la demanda de gas natural en el mercado interno hasta unos 8,7 millones de metros cúbicos diarios.

La Cámara Forestal de Bolivia denunció que desde hace dos semanas escasea el diesel en el departamento de Pando, situación que impacta fuertemente en la producción de madera, castaña y todos los productos del bosque, perjudicando a la dinámica de la cadena productiva que resulta en pérdidas económicas importantes para las industrias forestales nacionales, entre ellas carpinterías, aserraderos, barracas y beneficiadoras de castaña.

La actual producción de gas sólo alcanza, en el mejor de los casos, para abastecer a los mercados de Brasil, Argentina y cubrir el consumo interno. De ejecutarse todos los proyectos de industrialización previstos en la Estrategia Nacional de Hidrocarburos, se requerirían 12 MMmcd, según un estudio del Centro de Estudios para el Desarrollo Laboral y Agrario (Cedla).

La disponibilidad de recursos para la industrialización es otro problema mayúsculo, ya que los ingresos que recibe el Estado por la explotación de recursos hidrocarburíferos se destinan, en su mayor parte, a las regiones y al pago de los bonos asistenciales a sectores vulnerables, quedando muy poco para las actividades de exploración y producción y nada para la industrialización.