En las últimas reuniones de la Convención Marco de Cambio Climático (CMNUCC) y del Protocolo de Kyoto (PK) realizadas entre el 4 y 9 de octubre en Tianjín, China, los países desarrollados se negaron nuevamente a asumir compromisos de reducción de emisiones de gases contaminantes, ejercieron una enorme presión para aprobar nuevos mecanismos del mercado de carbono y sabotearon cualquier posibilidad de lograr un acuerdo integral, global y vinculante en la Conferencia de Partes (COP 16) que se celebrará en diciembre de este año en Cancún, México.

Entre el 4 y 9 de octubre se desarrolló en Tianjín el 14 período de sesiones del Grupo de Trabajo Especial sobre Nuevos Compromisos de las Partes del Anexo I en el marco del Protocolo de Kyoto (GTE-PK 14) y el 12 período de sesiones del Grupo Especial de Trabajo sobre Cooperación a Largo Plazo en el marco de la Convención (GTE-CLP 12). Fueron las últimas negociaciones previas a la COP 16.

El objetivo de la reunión era sentar las bases de negociación de Cancún, donde se esperaba alcanzar un acuerdo que sustituya al Protocolo de Kyoto que expira en 2012. Ese texto establece metas de reducción de gases de efecto invernadero con respecto a los niveles de 1990 como vía para mitigar los efectos del calentamiento global.

En el GTE-CLP 12 se debatió un texto de negociaciónpresentado por la secretaria ejecutiva de la CMNUCC Cristiana Figueres, calificado por muchos países en desarrollo como “desequilibrado”. Varios sub grupos de redacción analizaron textos referidos a Visión compartida, Adaptación, Mitigación y Financiamiento, entre otros temas.

En el GE-PK 14 el objetivo era trabajar un proyecto de propuesta que contemple varios textos de proyectos de decisión sobre las enmiendas al Protocolo en el marco del Artículo 3.9 (nuevos compromisos de las Partes del Anexo I), los mecanismos de flexibilidad y el uso de la tierra.

La secretaria ejecutiva de la CMNUCC propuso marcos para la adaptación y la transferencia de tecnologías, un mecanismo financiero y el lanzamiento de una fase de preparación para la reducción de emisiones de la deforestación y la degradación de los bosques en los países en desarrollo (REDD).

En Tianjin se registraron avances en el marco institucional sobre el financiamiento, la transferencia de tecnología y adaptación; pero no hubo ningún avance concreto en cuanto a las reducciones de emisiones de los países desarrollados en base al protocolo de Kyoto.

Las discrepancias

En las negociaciones de Tianjin se registraron varios intentos por sustituir el texto de negociación que refleja las posiciones de todos los países por un documento que se limita a recoger los principales elementos de consenso para Cancún. En la última plenaria algunos “facilitadores” de algunos grupos presentaron textos que no habían sido discutidos previamente.

A nombre de los países del grupo de la Alianza Bolivariana para las Américas (ALBA), el embajador de Bolivia Pablo Solón denunció que algunos países desarrollados obligados a cumplir compromisos cuantificados de reducción de emisiones para 2013 condicionaron la adopción de mayores compromisos “a la creación de nuevos mecanismos de mercado y al establecimiento de reglas que les permitan incumplir sus obligaciones y traspasar sus responsabilidades a los países en desarrollo”.

Los países industrializados nuevamente ejercieron una enorme presión para crear nuevos mecanismos del mercado de carbono a través de iniciativas como los Mecanismos de Desarrollo Limpio (MDL), Cap and Trade y el Programa de Reducción de Emisiones procedentes de la Deforestación y la Degradación de los Bosques (REDD).

Mediante estos mecanismos de mercado, las potencias del norte y sus transnacionales pueden compensar parte de sus emisiones de gases de efecto invernadero financiando proyectos de desarrollo en los países del Sur, los cuales supuestamente reducirían las emisiones globales.

Varias ONG ambientalistas y grupos civiles de presión criticaron a estos instrumentos, que no son otra cosa que novedosas formas de mercantilización del clima con el único objetivo de alentar la especulación financiera y el lucro.

“Es inadmisible que condicionen la discusión de porcentajes de reducción de emisiones a la aceptación de estas flexibilidades para sus economías y gobiernos. Estamos a las puertas del 2012, año de conclusión del primer periodo de compromisos bajo el Protocolo de Kioto, y aún no tenemos una propuesta seria y coherente por parte de los (países del) Anexo 1 (bajo el Protocolo de Kioto) para cumplir con su obligación en el segundo periodo. Sus propuestas hasta el momento no son congruentes con el requerimiento de la ciencia, con la necesidad del desarrollo de los países en desarrollo, con la justa y equitativa repartición del espacio atmosférico y menos con el presupuesto de carbono que tenemos como Planeta”, se quejó el embajador Solón.

El representante boliviano recalcó que es absolutamente necesario que los países ricos cumplan las obligaciones legales asumidas como Estados al suscribir de buena fe el acuerdo internacional “porque estamos en riesgo de perder el único hogar que tenemos”.

En ese contexto, en el grupo que discutió las “Diferentes aproximaciones para acciones de mitigación” se propuso una opción favorable a los mercados de carbono, pero luego de un largo debate se subrayó que en las acciones de mitigación es necesario prevalecer los derechos de la naturaleza y se rechazó el mercado de carbono.

En el grupo de “visión compartida” se introdujo la propuesta de considerar los impactos de las guerras en la emisión de gases de efecto invernadero; se reiteró la crítica a los mecanismos de mercado vinculados a los bosques, y se resaltó la necesidad de una visión más integral sobre los bosques.

Las propuestas de la sociedad civil

Según un informe oficial de la Cancillería de Bolivia, las propuestas de la Conferencia Mundial de los Pueblos sobre Cambio Climático y los Derechos de la Madre Tierra se mantienen y amplían en el texto de negociación de cambio climático que acaba de salir de la última ronda de negociaciones de Tianjin.

Queda claro, añade la Cancillería, que todo el texto de Negociación acordado en Bonn sigue siendo la base de negociación para Cancún, más lo avanzado en Tianjin.

En el texto de negociación previo a Cancún figuran varias propuestas de la Cumbre de Cochabamba, entre ellas limitar el aumento de la temperatura a 1 C; reducir emisiones en más de un 50 % para 2017; reconocer los Derechos de la Madre Tierra; garantizar el pleno respeto a los derechos humanos y a los derechos de los pueblos indígenas y migrantes climáticos, y constituir un Tribunal Internacional de Justicia Climática.

Asegura la Cancillería que otras propuestas de la cumbre de Cochabamba reconocidas en los textos de negociación son el rechazo a la creación de nuevos mercados de carbono y a la mercantilización de los bosques; exigir una contribución de 6% del PIB de los países desarrollados para financiar las acciones de cambio climático en países en vías de desarrollo, y el levantamiento de barreras de propiedad intelectual para facilitar la transferencia de tecnología.

Solón alertó que existe el peligro real de que en Cancún, a último momento, se intente imponer un texto no negociado ni acordado por las partes. Por esa razón es fundamental fortalecer la organización y movilización de los movimientos sociales detrás del Acuerdo de los Pueblos de Cochabamba.

Fracaso a la vista

El bloque de países industrializados encabezado por los Estados Unidos consideró que las negociaciones de Tianjin fracasaron porque no lograron imponer las propuestas que formularon en la fracasa cumbre de Copenhague.

El jefe negociador de Estados Unidos Jonathan Pershing dijo estar “decepcionado” por la resistencia de China y de otras naciones en desarrollo a permitir la verificación de sus esfuerzos para reducir sus emisiones de gases de efecto invernadero.

Por su parte, el jefe negociador de China denunció que los países ricos tratan de reescribir el Protocolo de Kyoto, incumplen sus obligaciones de reducción de emisiones y evitan el establecimiento de una meta de reducción posterior a 2012.

El embajador Solón pidió que antes de la próxima sesión se presente un cronograma de trabajo efectivo para analizar, debatir y arribar a un resultado para que los países Anexo 1 asuman en Cancún compromisos que permitan estabilizar la temperatura del Planeta entre 1º y 1.5 Cº para este siglo.

Según Solón, el éxito de Cancún se medirá por el respeto y cumplimiento del régimen legal vigente de cambio climático. “Nuestros países, no permanecerán indiferentes ante los desastres e injusticias que estamos viviendo por el Cambio climático, por ello acudiremos a la COP 16, con la plena certeza de que es esencial la suscripción de la enmienda al Protocolo de Kioto”.

Sin embargo, el embajador boliviano reconoció que existe un riesgo de que los temas sustantivos que hacen a la reducción de emisiones y la vigencia del Protocolo de Kioto “se posterguen hasta la Cumbre de Sudáfrica o más allá”. Muchos otros negociadores se resignaron a no lograr un acuerdo jurídicamente vinculante antes de la COP 17 de Sudáfrica.

El secretario general de la ONU Ban Ki-moon admitió que “tal vez no podamos lograr un acuerdo integral, global y vinculante (en Cancún), pero esperamos conseguir avances tangibles en varias áreas”, entre ellas la lucha contra la deforestación, la transferencia de tecnología y dinero a los países en desarrollo para ayudarles a reducir sus emisiones y a enfrentar los efectos del cambio climático.