El senador del MAS Eduardo Maldonado ya estaba con la soga en el cuello por sumarse a una huelga de hambre contra el gobierno durante el célebre paro cívico de 19 días en Potosí. El propio Presidente Evo Morales advirtió que los “traidores” serían castigados; esta semana, el “traidor” Maldonado fue retirado de la presidencia de la Comisión de Constitución, Derechos Humanos, Legislación y Sistema Electoral de la Cámara de Senadores.

La bancada del Movimiento al Socialismo (MAS) destituyó Maldonado por demorar demasiado en la aprobación del proyecto de la Ley Contra el Racismo y toda Forma de Discriminación, y puso en su lugar al senador Eugenio Rojas, una ficha masista más manejable y complaciente.

Mientras Maldonado asuma la presidencia del Comité de Economía Plural, Desarrollo Productivo, Obras Públicas e Infraestructura, el nuevo presidente de la Comisión de Constitución prometió que el proyecto de la Ley Contra el Racismo será aprobado en detalle entre el martes y miércoles de esta semana.

El pecado de Maldonado fue intentar “consensuar” con periodistas y dueños de medios dos artículos de la polémica norma antirracista que atentan contra el derecho a la libre expresión. La senadora de Convergencia Nacional Centa Rek dijo que el MAS retiró a Maldonado porque alentó la concertación con los periodistas y dueños de medios de comunicación.

“No hay revolucionarios ni demócratas” en el MAS, denunció el destituido, tras calificar de “injusta e incorrecta” la decisión política de su partido.

El senador castigado dijo desconocer las razones de su destitución, pero comentó que “si esta determinación es como consecuencia de seguir lo que mandan las leyes, abrir el debate y la búsqueda del consenso, haber salido en defensa de los legítimos intereses de Potosí, departamento al cual represento en la Asamblea Legislativa Plurinacional, entonces la sanción es en hora buena”.

“No me retracto de ninguna de mis palabras y tampoco tengo arrepentimiento alguno por estos actos, porque soy un asambleísta de izquierda y de principios que apuesta a la profundización del proceso de cambio que vive el país y que considera que hay que recuperar la brújula política”, enfatizó Maldonado.

Según varios legisladores de la oposición, la “decisión abusiva” de los masistas viola el reglamento del Congreso y demuestra que en Palacio de Gobierno realmente se delinea una política cuasi represiva.

“Creemos es un golpe muy duro que revela las características del Presidente; todo es parte de una misma naturaleza, la trampa, el rodillazo en un partido de futbol, la patada a un senador; además (…) la ley (antirracista) tiene una sola verdad, el gobierno quiere manejar la línea editorial de todos los medios de comunicación en el país”, denunció el senador de Convergencia Nacional Bernard Gutiérrez.